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Cromosoma Y: vertedero de DNA

Marta Vigo 12/04/00

Biomedia (Barcelona). Un estudio publicado recientemente en Nature (2000; 404 [6776]: 23 de marzo) pone en duda que la pérdida selectiva de genes sea una de las diversas causas que expliquen por qué el cromosoma Y es un cromosoma "degenerado". Es decir, que la mayor parte de su DNA no tiene sentido, que está formado por secuencias que no codifican para proteínas, por lo que se las conoce con el nombre de junk DNA ("DNA basura"). Resultados de este tipo también habían sido sugeridos en trabajos llevados a cabo con la mosca Drosophila melanogaster. De hecho, las moscas Drosophila comparten el mismo sistema de determinación del sexo con la especie humana, los primates o los roedores: una pareja de cromosomas sexuales (X e Y) distintos en hembras y machos. En la mayor parte de estos grupos, el cromosoma X es un cromosoma funcional, a diferencia del cromosoma Y.

Entonces, ¿qué mecanismos evolutivos han convertido el cromosoma Y en un "vertedero" de DNA? Parece claro que la divergencia entre los dos cromosomas sexuales fue debida a la supresión de la recombinación entre sus respectivos predecesores. Sin embargo, no se ha podido determinar con seguridad por qué se perdió la recombinación entre estos dos cromosomas, durante el largo tiempo que ha durado el sistema de determinación del sexo mediante cromosomas.

Los autores del estudio han trabajado con una especie en la que la determinación cromosómica del sexo es relativamente reciente: Silene latifolia, una planta cariofilácea (de la familia de los claveles). Esta planta evolucionó a partir de un ancestro hermafrodita que vivió hace entre 10 y 20 millones de años. Al analizar un determinado gen de la planta en los dos cromosomas sexuales, los autores han encontrado 20 veces más variable el gen en el cromosoma X que en el Y; un claro signo de pérdida de información de este último. Esta pérdida no se puede explicar en un período de tiempo tan breve (inferior a los 10 o 20 millones de años) si sólo se considera la desaparición selectiva o algún otro proceso evolutivo descrito hasta el momento. Entre estos procesos se encuentran la selección sexual y el efecto de cuello de botella (caso en que la población de la especie disminuye hasta números muy bajos de individuos y, en consecuencia, el azar desempeña un importante papel). Por tanto, habría que introducir una nueva fuerza evolutiva para explicar la pérdida de genes (DNA codificante) y la consecuente acumulación de DNA sin sentido. - Marta Vigo es licenciada en biología

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