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| 05/04/00 |
Biomedia
(Barcelona).
Ciertas mutaciones de un correceptor del virus del sida
(HIV), que es encuentran en algunas personas infectadas, aceleran la progresión
hacia la enfermedad, según una investigación publicada en la revista Science (Science
2000; 287 [5461]: 2274-2277) por investigadores y
médicos del Institut National de la Santé et de
la Recherche Médicale (INSERM), el Centre
National de la Recherche Scientifique (CNRS) francés, el National Institute of Allergy and Infectious
Diseases (NIAID) americano y de hospitales franceses. Mientras que hasta el
momento, otras mutaciones localizadas sobre otros correceptores del HIV parecen
ejercer un papel parcialmente protector contra la infección o retrasar la entrada
del virus, los resultados de este estudio ponen en evidencia el efecto negativo
de ciertas mutaciones naturales en la infección por HIV. Después de
analizar más de mil genes, se han localizado cinco mutaciones puntuales en el
receptor CX3CR1 de la quimioquina fractalquina, un receptor del
virus cuyo papel se descubrió en 1998. Dos de estas mutaciones, frecuentes en
la población europea pero ausentes en las poblaciones africanas y asiáticas,
afectan a la función del receptor. Es decir, según estos resultados, si las
mutaciones están presentes en los dos cromosomas homólogos (sujetos
homocigóticos), los pacientes evolucionan dos veces más rápidamente hacia la
enfermedad. Además, la presencia doble de mutaciones podría aumentar la
susceptibilidad a la infección entre las personas en contacto con el virus. Los receptores
celulares son los canales que el virus utiliza para introducirse en las células
que infecta. En 1984, se determinó que el HIV utiliza el receptor CD4 de
ciertos glóbulos blancos, y más recientemente se han identificado otros
receptores. Los receptores son básicamente proteínas, y pueden variar por
mutación del DNA que las codifica. Se ha observado que las mutaciones de los
receptores (concretamente CCR5 y el CCR2) protegen parcialmente contra la
infección por HIV o retardan la evolución de la enfermedad en las personas
seropositivas. Estos descubrimientos han permitido explicar, en parte, las
diferencias de la infección: en ciertas personas la enfermedad progresa
rápidamente, mientras que otras permanecen asintomáticas durante más de diez
años en ausencia de tratamiento antivírico.