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| 05/04/00 |
Biomedia (Barcelona).
La tuberculosis resistente a la medicación puede ser controlada, si los
profesionales de la medicina y los equipamientos sanitarios de todo el mundo
siguen la estrategia de tratamiento recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que tan
sólo se aplica en uno de cada cinco casos. Así lo hizo saber esta organización
a través de un comunicado de prensa citado por el British Medical Journal (BMJ 2000; 320: 821).
El tratamiento a seguir es el denominado DOTS (Directly Observed Treatment, Short Course). El Día mundial de la tuberculosis, el pasado 24 de marzo, ha
provocado la publicación de numerosos artículos. Thomas R. Friedman, del Centro para el Control y Prevención de la Enfermedad
(CDC) de Atlanta y sus colegas del Departamento de Medicina de
la Universidad de Columbia, han publicado en The Lancet (2000; 355: 9209),
una revisión de las normas de salud pública e higiene que fueron propuestas por
Herman Biggs (miembro del Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York a
finales del siglo XIX), cuando Robert Koch determinó que la enfermedad era
causada por un bacilo. Esta revisión histórica aportó normas de salud pública y
datos epidemiológicos que todavía son válidos hoy en día. La tuberculosis causó
una gran preocupación durante el siglo XIX y lo sigue haciendo, hasta el punto
que la OMS declara el estado de emergencia global en relación con esta
enfermedad. Según cálculos del Banco Mundial, la tuberculosis es responsable
del 26% de las muertes evitables de adultos en el mundo, en parte debido a las
resistencias que se han creado a los antibióticos.