|
![]() |
||
| Portada | Archivo | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Entrevista a Jordi Sunyer, investigador del Instituto Municipal de Investigación Médica y profesor asociado de la Universidad Autónoma de Barcelona
Biomedia (Barcelona). La epidemiología estudia factores externos al ser humano, como el tabaco y
determinados agentes químicos, que causan enfermedades. De este modo, permite
evaluar si los tratamientos médicos actuales son eficaces o no y es una guía
para poder mejorar la política sanitaria. Las alergias, el asma, el cáncer...
son enfermedades que vienen determinadas por múltiples factores que deben ser
identificados para poder combatirlas. ¿Cómo se llevan a cabo los estudios epidemiológicos? Con todas las herramientas que la medicina tiene a su
alcance. Las pruebas clínicas buscan marcadores (ya sean genéticos, de un
contaminante u otros) de determinadas enfermedades para definirlas en los
individuos. Las enfermedades no se estudian en un solo sujeto, sino en un grupo
de individuos de la población general. Esto permite ver si las variaciones
entre individuos explican que uno sufra una enfermedad y el otro no, e incluso
la gravedad de la enfermedad. La polución atmosférica es la bestia negra de las ciudades, ¿es cierto
que está disminuyendo? La polución atmosférica de hace 30 años provenía de los
contaminantes derivados del carbón, que se utilizaba para la calefacción. El
carbón, al quemarse, liberaba azufre, que producía dióxido de azufre y podía pasar
a sulfúrico. La combustión también liberaba un polvo negro, que se respiraba y
era peligroso. Este tipo de contaminación ha disminuido mucho ya que ahora se
utiliza gas natural. Sin embargo, cada vez hay más coches y éstos emiten otro
tipo de contaminantes. A partir de hidrocarburos y óxidos de nitrógeno se
obtiene dióxido de nitrógeno e incluso ozono. Los coches diesel, a pesar de
contaminar mucho menos en cuestión de gases, emiten unas partículas finas que
pueden entrar hasta los alvéolos pulmonares. Parece ser que tanto el dióxido de
nitrógeno como el ozono y las partículas finas no disminuyen. ¿Qué efectos tiene la polución atmosférica en el aparato respiratorio? Puede ser perjudicial para personas con enfermedades
respiratorias. Por ejemplo, es fácil que aumente los problemas de una
enfermedad respiratoria crónica o, en enfermos con asma, que provoque una
crisis. Actualmente hay leyes muy fuertes en la Comunidad Europea para
restringir el uso de contaminantes. Los países con más contaminación atmosférica tienen mucho
menos asma que países con menos contaminación. Parece ser que la contaminación
no causa directamente asma. Pero sí es cierto que, si una persona sufre de
asma, estar expuesta a la contaminación atmosférica (al ozono, por ejemplo)
puede aumentar los efectos, como la tos y la sensación de ahogo. La atopia sería una respuesta exagerada del sistema
inmunitario frente a proteínas inertes del ambiente. El sistema inmunitario las
identifica erróneamente como agresivas. Esto hace que haya una inflamación que
da lugar a manifestaciones de la piel, a rinitis e incluso a asma. De hecho, es
un determinante muy importante del asma. ¿Qué aparece primero, el asma o la atopia? No se sabe. Se ha considerado siempre que es primero la
atopia y después el asma, pero parece que, para que sea así, debe haber una
predisposición previa al asma. Mucha gente es atópica y no es asmática. Además,
en el asma intervienen diversos factores además de la atopia, como el ambiente,
la genética, la presencia de problemas estructurales del pulmón (por ejemplo,
la incapacidad del pulmón de renovarse después de una infección), entre otros. Cada vez se diagnostican más casos de alergias. La atopia aumenta, ¿por
qué? Es cierto que cada vez hay más atopia. Se ha afirmado que
su aumento está relacionado con un ambiente más agresivo. No obstante, la
teoría más plausible afirma que su aumento es el resultado de la disminución de
las infecciones que se tienen en el inicio de la vida. Durante la gestación y los primeros meses, el sistema
inmunológico tiene que madurar y, para hacerlo, debe enfrentarse a gérmenes.
Como ahora los niños están muy bien cuidados y protegidos, podría ser que no se
enfrentaran a tantos gérmenes como los niños de antes y que, por tanto, su
sistema inmunitario no madurara adecuadamente y respondiera frente a las
proteínas ambientales como si fueran parásitos. La función pulmonar, ¿se reduce a causa de la atopia? La personas atópicas tendrían menos función pulmonar
(litros de aire que entran en los pulmones cada vez que respiras), según un
estudio de tipo transversal, es decir, en el que hemos medido a la vez la
atopia y la función pulmonar. Ahora estamos realizando estudios longitudinales
(es decir, en el tiempo) para determinar si, con los años, los atópicos pierden
más función pulmonar que los no atópicos. También el asma se ha asociado a una
caída de la función pulmonar. Sin embargo, el papel del tabaco es mucho más
importante que el del asma o el de la atopia en la pérdida de la función
pulmonar. Está demostrado que el tabaquismo pasivo durante el
embarazo y la primera infancia son determinantes muy importantes del asma,
quizá porque provoca daños durante la formación del pulmón. Sin embargo, ser
fumador parece no estar relacionado con el hecho de ser asmático, pero sí con
sufrir un asma más grave. El tabaco activo por sí solo no sería una causa de
asma. Los elementos químicos del ambiente también afectan al ser humano. Su grupo
estudió los efectos que tiene la exposición al hexaclorobenzeno ¿no es así? Estudiamos el caso concreto de la fábrica electroquímica
de Flix, que es una fábrica de productos químicos muy antigua que ha tardado
mucho en renovarse. Teníamos altos niveles de un solo componente, el
hexaclorobenzeno, fácil de estudiar. ¿Qué muestra de la población se estudió? A toda la población mayor de 18 años de Flix se le hizo
un cuestionario y se cogió una muestra representativa, al azar, para conseguir
muestras de sangre, de orina y de heces, que permitieran medir los diferentes
marcadores de posible impacto. ¿Cuáles fueron los resultados? Encontramos pocos casos de cáncer y de enfermedades
neurológicas en la población, aunque sí había un aumento de cánceres muy raros
entre los trabajadores de la fábrica, pero como eran pocos podrían ser debidos
al azar. Asimismo, encontramos un aumento muy moderado de enfermedad de
Parkinson entre la gente más expuesta, pero sólo eran cuatro casos, así que no
se puede llegar a conclusión alguna. ¿Qué interés puede tener un estudio tan específico en el conjunto de la
población? El conjunto de la población se expone al
hexaclorobenzeno, no por vía aérea como en esta comunidad, sino por vía
alimentaria; todo el mundo está expuesto a este componente porque, cuando se
libera en el entorno de esta fábrica o de otras, como en incineradoras, va al
medio, donde no se degrada y se acumula, de las plantas pasa a los herbívoros,
de éstos a los carnívoros y de los carnívoros a los humanos. Es un compuesto
persistente. ¿Qué son los compuestos persistentes? Son compuestos que se acumulan en el tejido adiposo de
los seres humanos. Como se metabolizan difícilmente, pasan de una generación a
la siguiente a través de la placenta y de la leche materna. Algunos de ellos
son cancerígenos o provocan otras enfermedades. ¿Ya se ha abandonado el estudio de los efectos de la central de Fix? No. Actualmente estudiamos si la presencia del
contaminante afecta al desarrollo del sistema nervioso de los niños de esta
comunidad. Se miden cambios dentro de la normalidad. La muestra son los niños
de todas las poblaciones de la ribera del Ebro. El síndrome de la guerra del Golfo, ¿podría ser debido a exposiciones
ambientales a un gas nervioso? La enfermedad de la guerra del Golfo es una enfermedad de
efectos funcionales, es decir, con diferentes síntomas, muy difíciles de medir,
sin una lesión concreta. Presentan crisis de pánico, dolor de cabeza,
cansancio... Además, en los estudios que comparan este cuadro médico con el de
soldados desplazados a otras zonas, como Yugoslavia, no se encuentran
diferencias muy importantes que permitan decir que es exclusivo del Golfo
Pérsico. No se sabe si estas manifestaciones son fruto del estrés,
de estar concentrado en una zona de guerra o son debidas a exposiciones
ambientales. Además, es muy difícil medir los agentes que han podido hacer
esto, ya que estos soldados regresaron hace mucho tiempo y no se sabe lo que se
mide. La posibilidad de que en la guerra del Golfo hubiera emisiones tóxicas
que tuvieran estas consecuencias no se ha demostrado. - Annia G. Domènech es licenciada en biología Artículos citados: "Atopia y sistema inmunitario", Med Clin 2000: 114 (5): 165-168 "Riesgos de la población afectada por emisiones
industriales", Arch Environ Health 1999:
54 (2): 102-109 (http://www.heldref.org/html/body_aeh.html) "Función pulmonar y atopia", Int
J Epidem 2000; 29 feb: 125-130 (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/PubMed/) |
|||
|
|
|||