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Entrevista a Jordi Sunyer, investigador del Instituto Municipal de Investigación Médica y profesor asociado de la Universidad Autónoma de Barcelona

Annia G. Domènech 03/05/00

Biomedia (Barcelona). La epidemiología estudia factores externos al ser humano, como el tabaco y determinados agentes químicos, que causan enfermedades. De este modo, permite evaluar si los tratamientos médicos actuales son eficaces o no y es una guía para poder mejorar la política sanitaria. Las alergias, el asma, el cáncer... son enfermedades que vienen determinadas por múltiples factores que deben ser identificados para poder combatirlas.

¿Cómo se llevan a cabo los estudios epidemiológicos?

Con todas las herramientas que la medicina tiene a su alcance. Las pruebas clínicas buscan marcadores (ya sean genéticos, de un contaminante u otros) de determinadas enfermedades para definirlas en los individuos. Las enfermedades no se estudian en un solo sujeto, sino en un grupo de individuos de la población general. Esto permite ver si las variaciones entre individuos explican que uno sufra una enfermedad y el otro no, e incluso la gravedad de la enfermedad.

La polución atmosférica es la bestia negra de las ciudades, ¿es cierto que está disminuyendo?

La polución atmosférica de hace 30 años provenía de los contaminantes derivados del carbón, que se utilizaba para la calefacción. El carbón, al quemarse, liberaba azufre, que producía dióxido de azufre y podía pasar a sulfúrico. La combustión también liberaba un polvo negro, que se respiraba y era peligroso. Este tipo de contaminación ha disminuido mucho ya que ahora se utiliza gas natural.

Sin embargo, cada vez hay más coches y éstos emiten otro tipo de contaminantes. A partir de hidrocarburos y óxidos de nitrógeno se obtiene dióxido de nitrógeno e incluso ozono. Los coches diesel, a pesar de contaminar mucho menos en cuestión de gases, emiten unas partículas finas que pueden entrar hasta los alvéolos pulmonares. Parece ser que tanto el dióxido de nitrógeno como el ozono y las partículas finas no disminuyen.

¿Qué efectos tiene la polución atmosférica en el aparato respiratorio?

Puede ser perjudicial para personas con enfermedades respiratorias. Por ejemplo, es fácil que aumente los problemas de una enfermedad respiratoria crónica o, en enfermos con asma, que provoque una crisis. Actualmente hay leyes muy fuertes en la Comunidad Europea para restringir el uso de contaminantes.

Sin embargo, se ha afirmado que la polución protege frente al asma.

Los países con más contaminación atmosférica tienen mucho menos asma que países con menos contaminación. Parece ser que la contaminación no causa directamente asma. Pero sí es cierto que, si una persona sufre de asma, estar expuesta a la contaminación atmosférica (al ozono, por ejemplo) puede aumentar los efectos, como la tos y la sensación de ahogo.

Piel irritada, rinitis... se trata de un caso de atopia, pero ¿qué es lo que la provoca?

La atopia sería una respuesta exagerada del sistema inmunitario frente a proteínas inertes del ambiente. El sistema inmunitario las identifica erróneamente como agresivas. Esto hace que haya una inflamación que da lugar a manifestaciones de la piel, a rinitis e incluso a asma. De hecho, es un determinante muy importante del asma.

¿Qué aparece primero, el asma o la atopia?

No se sabe. Se ha considerado siempre que es primero la atopia y después el asma, pero parece que, para que sea así, debe haber una predisposición previa al asma. Mucha gente es atópica y no es asmática. Además, en el asma intervienen diversos factores además de la atopia, como el ambiente, la genética, la presencia de problemas estructurales del pulmón (por ejemplo, la incapacidad del pulmón de renovarse después de una infección), entre otros.

Cada vez se diagnostican más casos de alergias. La atopia aumenta, ¿por qué?

Es cierto que cada vez hay más atopia. Se ha afirmado que su aumento está relacionado con un ambiente más agresivo. No obstante, la teoría más plausible afirma que su aumento es el resultado de la disminución de las infecciones que se tienen en el inicio de la vida.

Durante la gestación y los primeros meses, el sistema inmunológico tiene que madurar y, para hacerlo, debe enfrentarse a gérmenes. Como ahora los niños están muy bien cuidados y protegidos, podría ser que no se enfrentaran a tantos gérmenes como los niños de antes y que, por tanto, su sistema inmunitario no madurara adecuadamente y respondiera frente a las proteínas ambientales como si fueran parásitos.

La función pulmonar, ¿se reduce a causa de la atopia?

La personas atópicas tendrían menos función pulmonar (litros de aire que entran en los pulmones cada vez que respiras), según un estudio de tipo transversal, es decir, en el que hemos medido a la vez la atopia y la función pulmonar. Ahora estamos realizando estudios longitudinales (es decir, en el tiempo) para determinar si, con los años, los atópicos pierden más función pulmonar que los no atópicos. También el asma se ha asociado a una caída de la función pulmonar. Sin embargo, el papel del tabaco es mucho más importante que el del asma o el de la atopia en la pérdida de la función pulmonar.

El tabaco ha sido tradicionalmente considerado como causante de asma, ¿es así?

Está demostrado que el tabaquismo pasivo durante el embarazo y la primera infancia son determinantes muy importantes del asma, quizá porque provoca daños durante la formación del pulmón. Sin embargo, ser fumador parece no estar relacionado con el hecho de ser asmático, pero sí con sufrir un asma más grave. El tabaco activo por sí solo no sería una causa de asma.

Los elementos químicos del ambiente también afectan al ser humano. Su grupo estudió los efectos que tiene la exposición al hexaclorobenzeno ¿no es así?

Estudiamos el caso concreto de la fábrica electroquímica de Flix, que es una fábrica de productos químicos muy antigua que ha tardado mucho en renovarse. Teníamos altos niveles de un solo componente, el hexaclorobenzeno, fácil de estudiar.

¿Qué muestra de la población se estudió?

A toda la población mayor de 18 años de Flix se le hizo un cuestionario y se cogió una muestra representativa, al azar, para conseguir muestras de sangre, de orina y de heces, que permitieran medir los diferentes marcadores de posible impacto.

¿Cuáles fueron los resultados?

Encontramos pocos casos de cáncer y de enfermedades neurológicas en la población, aunque sí había un aumento de cánceres muy raros entre los trabajadores de la fábrica, pero como eran pocos podrían ser debidos al azar. Asimismo, encontramos un aumento muy moderado de enfermedad de Parkinson entre la gente más expuesta, pero sólo eran cuatro casos, así que no se puede llegar a conclusión alguna.

¿Qué interés puede tener un estudio tan específico en el conjunto de la población?

El conjunto de la población se expone al hexaclorobenzeno, no por vía aérea como en esta comunidad, sino por vía alimentaria; todo el mundo está expuesto a este componente porque, cuando se libera en el entorno de esta fábrica o de otras, como en incineradoras, va al medio, donde no se degrada y se acumula, de las plantas pasa a los herbívoros, de éstos a los carnívoros y de los carnívoros a los humanos. Es un compuesto persistente.

¿Qué son los compuestos persistentes?

Son compuestos que se acumulan en el tejido adiposo de los seres humanos. Como se metabolizan difícilmente, pasan de una generación a la siguiente a través de la placenta y de la leche materna. Algunos de ellos son cancerígenos o provocan otras enfermedades.

¿Ya se ha abandonado el estudio de los efectos de la central de Fix?

No. Actualmente estudiamos si la presencia del contaminante afecta al desarrollo del sistema nervioso de los niños de esta comunidad. Se miden cambios dentro de la normalidad. La muestra son los niños de todas las poblaciones de la ribera del Ebro.

El síndrome de la guerra del Golfo, ¿podría ser debido a exposiciones ambientales a un gas nervioso?

La enfermedad de la guerra del Golfo es una enfermedad de efectos funcionales, es decir, con diferentes síntomas, muy difíciles de medir, sin una lesión concreta. Presentan crisis de pánico, dolor de cabeza, cansancio... Además, en los estudios que comparan este cuadro médico con el de soldados desplazados a otras zonas, como Yugoslavia, no se encuentran diferencias muy importantes que permitan decir que es exclusivo del Golfo Pérsico.

No se sabe si estas manifestaciones son fruto del estrés, de estar concentrado en una zona de guerra o son debidas a exposiciones ambientales. Además, es muy difícil medir los agentes que han podido hacer esto, ya que estos soldados regresaron hace mucho tiempo y no se sabe lo que se mide. La posibilidad de que en la guerra del Golfo hubiera emisiones tóxicas que tuvieran estas consecuencias no se ha demostrado. - Annia G. Domènech es licenciada en biología

Artículos citados:

"Atopia y sistema inmunitario", Med Clin 2000: 114 (5): 165-168

"Riesgos de la población afectada por emisiones industriales", Arch Environ Health 1999: 54 (2): 102-109 (http://www.heldref.org/html/body_aeh.html)

"Función pulmonar y atopia",  Int J Epidem 2000; 29 feb: 125-130 (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/PubMed/)

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