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| Maria Roura | 24/05/00 |
Biomedia
(Barcelona). Las ataxias
hereditarias, una de las más importantes de las cuales es la de Friedreich, que
se manifiesta en la pubertad, y las ataxias de herencia dominante que se
desarrollan en la edad adulta son enfermedades degenerativas e invalidantes,
que afectan a todos los niveles de coordinación, han sido y son aún unas
grandes desconocidas. Es de esperar que la investigación en neurobiología y en
genética en este ámbito pueda permitir el desarrollo de tratamientos eficaces
para los afectados de ataxia, además de dar luz sobre el funcionamiento del
cerebro humano. ¿Qué
son las ataxias? Las ataxias son un grupo altamente
heterogéneo de enfermedades neurodegenerativas, crónicas y progresivamente
invalidantes, caracterizadas por la falta de equilibrio y de coordinación del
movimiento, como síntoma principal, aunque existe una gran variedad de otros
síntomas que dependen del tipo de ataxia y de cada individuo. ¿Qué
causa la enfermedad? No existe una causa única que las
origine. Se asocian a una degeneración del cerebelo y/o de las vías
espinocerebelosas. Dentro de las ataxias hereditarias existe el gran grupo de
ataxias causadas por mutación dinámica. También pueden existir ataxias
secundarias no genéticas. ¿Es
la primera vez que se relaciona genética y neurología en las ataxias? En la mayoría de enfermedades se intenta
hacer correlaciones entre la alteración genética y la clínica del paciente. Las
ataxias están causadas por lo que llamamos mutaciones dinámicas, que se
expanden progresivamente y, en este tipo de mutaciones, las correlaciones son
bastante buenas. Eso no quiere decir que permitan hacer una predicción de
certeza de la evolución clínica del enfermo. Porque nos movemos siempre dentro
del terreno de la estadística. Sí que las estadísticas apuntan de forma
significativa hacia una serie de predicciones. ¿Hay
diferentes tipos de ataxias? Básicamente existen dos tipos de
ataxias: las ataxias de herencia dominante, que tienen un inicio tardío, es
decir en la edad adulta, después de los 25 años. El problema que plantean es
que normalmente aparecen cuando el individuo ya se ha reproducido y, por el
hecho de ser dominantes, existe un riesgo para los hijos de un 50% de sufrir la
enfermedad. O sea que el riesgo del hijo es del 50% y el padre o la madre no
saben que están afectados hasta que ya se han reproducido. Y otro problema
añadido que tiene es que al estar causada por mutaciones dinámicas presentan lo
que se llama el fenómeno de la anticipación. ¿Qué
significa en las ataxias este fenómeno de anticipación? Significa que en cada generación la
patología se manifiesta de forma más grave y en una edad más temprana, más
precoz. De manera que a lo mejor un padre afectado a quien se manifiesta la
enfermedad a los cuarenta años puede tener un hijo que empiece a manifestar la
enfermedad a los veinte años o incluso en la edad infantil. Hasta
aquí hemos hablado de las ataxias dominantes, ¿en qué grupo definimos las
ataxias infantiles? La más frecuente de las ataxias de
inicio en la infancia es la ataxia de Friedreich. Existen otras ataxias
infantiles pero todas ellas mucho menos frecuentes que la de Friedreich.
Algunas tienen causa genética conocida y otras no. ¿Qué
tipo de herencia presenta la ataxia de Friedreich? Su herencia es recesiva y se inicia
normalmente alrededor de la pubertad, siempre antes de los 25 años. Aunque hay
un subtipo de inicio más tardío y en el que la enfermedad tiene una progresión
mucho más suave y es mucho más leve. ¿Las
ataxias presentan una patología crónica? Son enfermedades crónicas,
degenerativas, progresivamente invalidantes y normalmente, en lo que es la
ataxia de Friedreich, la muerte se produce por problemas derivados de
cardiopatías hipertróficas y alrededor de los 40 años. ¿Qué
es el diagnóstico presintomático y por qué es tan importante en el diagnóstico
de las ataxias? El diagnóstico presintomático es muy
importante en las ataxias porque la enfermedad no se manifiesta desde el
nacimiento, sino en torno a la pubertad, en el caso de la ataxia de Friedreich,
o bien en la edad adulta, en el caso de las ataxias dominantes. La enfermedad
se detecta genéticamente con un 100% de certeza. Cuando a uno de los
progenitores se le detecta la enfermedad, este padre automáticamente se
angustia al pensar que cada uno de sus hijos tiene un riesgo del 50% de padecer
la enfermedad. Aquí nos encontramos con problemas éticos. ¿Quién
decide si se realiza o no un diagnóstico presintomático, cuando la enfermedad
no tiene tratamiento? Normalmente lo que se hace es que no se
autoriza el análisis genético de los hijos hasta que éstos no son mayores de
edad y ellos de forma voluntaria y mediante consentimiento informado piden que
se les haga la prueba. Y aquí sí que se tiene que respetar mucho la libertad
del individuo de someterse a la prueba o no hacerlo; de querer saber o no
querer saber. Es un tema peliagudo. Y un problema que encontramos en todas las
enfermedades de inicio tardío. ¿Qué
tipo de investigación se hace para detectar los genes anómalos que originan las
ataxias? Actualmente hay modelos de
investigación para muchas ataxias (in
vitro e in vivo) a través de los
cuales se está intentando conocer cuál es la función de la proteína mutada,
resultado de la expresión del gen alterado. Es diferente en la ataxia de
Friedreich que en las dominantes. En las dominantes, la expansión del
trinucleótido dentro del gen produce una proteína que tiene una secuencia de
poliglutaminas más larga de lo normal y esto tiene una función tóxica para
tipos muy específicos de neuronas. Y para cada subtipo de ataxia dominante hay
una proteína específica alterada. Cada una de ellas tiene el mismo tipo de
mutación (una expansión CAG) pero en genes distintos, y después cada una de
estas proteínas produce la muerte neuronal de un tipo neurológico diferente. De
manera que la afección neurológica varía de una a otra. ¿Con
qué material se trabaja? En la actualidad se está trabajando con
ratones transgénicos que llevan estas mutaciones y en modelos in vitro para ver cómo esta proteína
produce muerte celular de neuronas concretas. A partir de los resultados que se
obtengan se pueden plantear protocolos de tratamiento, en principio,
farmacológicos. ¿Hay
poblaciones humanas más propensas a sufrir ataxias? Algunas ataxias se encuentran
preferentemente en ciertas poblaciones concretas porque se produjo un efecto
fundador. Las ataxias están presentes, sin embargo, en cualquier población del
mundo. Lo que sí se conoce es que la mayoría de estas enfermedades tienen un
origen genético único o casi único. Es decir, como es un triplete inestable que
cada vez se va haciendo mayor, el primer punto de inestabilidad fue único o
casi único, tuvo un origen común. ¿En
su laboratorio de genética, qué investigación sobre las ataxias se está
llevando a cabo? Al ser un hospital pediátrico, no
tenemos pacientes con formas dominantes, sólo pacientes con ataxia de Friedreich.
En la ataxia de Friedreich estamos analizando los daños que la mutación causa
en el DNA mitocondrial (en colaboración con el Dr. Montoya, de Zaragoza) y sus
repercusiones en la cadena respiratoria (en colaboración entre el Laboratorio
de Metabolopatías de nuestro hospital, el Instituto de Bioquímica Clínica de
Barcelona y la Unidad de Genética del Hospital La Fe, de Valencia). Y,
¿qué podría decirnos de la terapia de las ataxias? Sí, otro punto importante es la
terapia. En colaboración con Francia (con el Dr. Pierre Rustin), el Servicio de
Neurología del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona está aplicando el ensayo
terapéutico con Idebenone, análogo de la ubiquinona, componente antioxidante de
la cadena respiratoria que protege eficazmente a la mitocondria de los
radicales libres generados por el exceso de hierro. Los ensayos están dando
resultados sorprendentemente esperanzadores, especialmente mejora de la
miocardiopatía. Esperamos que el tratamiento en pacientes presintomáticos o en
fase inicial de la enfermedad sea altamente positivo. Aparte
de haber investigado las ataxias, sabemos que usted está trabajando en estos
momentos en el síndrome de Rett. ¿Qué es el síndrome de Rett? El síndrome de Rett es la causa más
frecuente de retraso mental en niñas. Es una enfermedad ligada al cromosoma X,
dominante y letal en niños. Se supone que los niños varones no son compatibles
con la vida y se abortan de forma muy precoz en el embarazo. Hay muy pocos
niños descritos que lleguen a sobrevivir y normalmente mueren en los primeros
meses de vida y manifiestan encefalopatía grave desde el nacimiento. A pesar de
ello, nosotros ahora hemos diagnosticado genéticamente a un niño que es el
primer caso de niño con síndrome de Rett clásico que se publica en bibliografía
científica. Es un niño que tiene una mutación realmente muy leve y suponemos
que por esto ha sobrevivido, ahora tiene siete años. Pero, normalmente, la
mutación es letal en los varones. Es
decir, ¿el síndrome de Rett es una enfermedad degenerativa? Sí, se trata de una enfermedad
degenerativa muy grave. La niña nace normal y hacia el año de vida, cuando ya
ha adquirido todas las características de su edad, se sienta, empieza a hablar,
etc.; de golpe su desarrollo se para y a partir de aquí empieza a perder el interés
por el mundo exterior, pierde las palabras que había aprendido y se empiezan a
manifestar una serie de rasgos autistas; a partir de este momento se origina
una degeneración muy rápida. Las niñas acaban con un retraso mental muy
profundo. Presentan crisis de hiperventilación, apnea en el sueño, crisis
epilépticas muy importantes, todo ello las hace degenerar mucho más rápido
aunque su esperanza de vida puede ser francamente larga. El gen ligado al
síndrome de Rett se identificó en octubre del año pasado. ¿Qué
investigación están llevando a cabo en su laboratorio de genética? Nuestro trabajo actual se centra en la
búsqueda de mutaciones en la región codificante del gen en las pacientes
españolas y en estudios de metilación del cromosoma X para tratar de establecer
correlaciones entre genotipo y fenotipo. Estamos recolectando un número muy
elevado de familias de todo el país. En breve, iniciaremos estudios de
expresión génica y pondremos a punto nuevas técnicas para analizar las regiones
no codificantes del gen. ¿Qué
cromosomas están implicados? El gen responsable del síndrome de Rett
es el gen MECP2 (methyl-CpG-binding protein 2) en el cromosoma Xq28. Por
lo general, la enfermedad es esporádica y está causada por mutaciones de novo, por lo que es un gen con una
tasa de mutación muy elevada. No obstante, aún no se ha podido descartar que
haya otro gen implicado en algunos casos de la enfermedad, puesto que hay un
porcentaje de pacientes en las que no se encuentra mutación. - Maria Roura es licenciada en biología y en
periodismo