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Una reducción en la producción de una proteína cerebral defectuosa puede conducir a una terapia para tratar la enfermedad de Huntington

Juan Carlos López García 17/05/00

Biomedia (Barcelona). La enfermedad de Huntington es un desorden cerebral degenerativo que afecta la movilidad y la capacidad intelectual de los individuos que lo padecen. Se acompaña de una pérdida de coordinación motora, de la aparición de movimientos involuntarios, de cambios en la personalidad, de problemas de concentración y de memoria y, en sus etapas avanzadas, de un deterioro en la capacidad de hablar, de caminar e incluso de tragar los alimentos. Se trata de una enfermedad progresiva que conduce invariablemente a la muerte debido a complicaciones secundarias como neumonía u otras infecciones. Aunque aún no se conoce cura alguna, un estudio publicado el pasado mes de marzo en la revista Cell ha señalado un nuevo camino a explorar para encontrar una terapia efectiva contra la enfermedad de Huntington.

Se sabe que la enfermedad de Huntington tiene una base genética relacionada con la producción de una proteína llamada huntingtina, molécula producida normalmente en el sistema nervioso pero cuya función se desconoce. En los individuos afectados por la enfermedad, el gen que guarda la información para producir la huntingtina está alterado, dando lugar a una proteína más larga que la normal de tal forma que, mientras mayor es el tamaño de la molécula, los síntomas de la patología son más agresivos y aparecen a una edad más temprana. La participación directa de la huntingtina en la génesis de la enfermedad ha sido comprobada de manera experimental en ratones cuyo cerebro ha sido modificado genéticamente para producir la versión alargada de la proteína. Estos roedores presentan daño cerebral y problemas de movilidad muy parecidos a los observados en los pacientes, por lo que se han convertido en una herramienta muy poderosa para entender y tratar de encontrar una cura para la enfermedad de Huntington.

Aunque el papel de la huntingtina en este proceso patológico queda más allá de cualquier duda, una incógnita que permanecía hasta ahora era si la molécula únicamente desencadenaba los cambios celulares que conducen al daño cerebral o si, por el contrario, su presencia continua era necesaria para el progreso de la enfermedad. En otras palabras, ¿qué pasa si se interrumpe la producción de la huntingtina en individuos que ya han comenzado a mostrar los síntomas? ¿Seguirá la enfermedad progresando hasta conducir a la muerte o detendrá su avance? El grupo de René Hen (Columbia University, Nueva York) ha tratado de responder a esta pregunta utilizando un grupo de ratones modificados para producir la huntingtina, pero con una característica adicional: un interruptor genético que permite controlar a voluntad si la proteína debe producirse o no. De esta forma, durante la fase inicial de su experimento Hen y sus colaboradores permitieron que la huntingtina alterada se produjese en los ratones y esperaron a que éstos mostraran claras alteraciones en su movilidad. En ese momento apagaron el interruptor para que la molécula se dejase de producir y se dedicaron a observar si la enfermedad progresaba o se detenía. Sus resultados mostraron que los problemas motores de estos ratones no sólo no empeoraron sino que se redujeron significativamente y, además, que los cambios neuronales y el daño cerebral dejaron de avanzar. Por el contrario, la salud de aquellos roedores en los que el interruptor siguió encendido continuó deteriorándose hasta el final del estudio.

Lo que estas observaciones indican es que, al menos en el ratón, las alteraciones de movilidad en la enfermedad de Huntington desaparecen si se detiene la producción de la huntingtina alterada. Aún será necesario descubrir si otros aspectos de la enfermedad que se observan en pacientes (tales como las deficiencias en la memoria) también son observados en estos roedores y si también desaparecen cuando la proteína deja de producirse. De cualquier manera, los hallazgos del grupo de Hen tienen implicaciones muy profundas para el tratamiento de una de las facetas más serias de la enfermedad de Huntington y constituyen un paso sumamente importante en la obtención de una cura definitiva para este problema de salud, el cual tiene un costo económico y social muy elevado.

Más información

Página con información general sobre la enfermedad de Huntington (en español):
http://e-huntington.tripod.com/
Información basica sobre la generación de ratones modificados genéticamente:
http://www.sfn.org/briefings/transgenic-models.html
Información más detallada (pero aún a nivel básico) sobre la huntingtina:
http://www.sfn.org/briefings/huntingtons.html

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