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La enfermedad celíaca: intolerancia al gluten

Maria Roura 14/06/00

Biomedia (Barcelona). La enfermedad celíaca es un trastorno hereditario relativamente frecuente, causado por una anormal intolerancia al gluten que condiciona, en individuos genéticamente predispuestos, una lesión grave de la mucosa del intestino delgado superior. El gluten es una proteína que se encuentra en los cereales como el trigo y el centeno, y en menor grado en la cebada y en la avena. En la enfermedad celíaca, parte de la molécula del gluten se combina con anticuerpos en el intestino delgado, provocando que se aplane la mucosa intestinal, que habitualmente tiene muchas vellosidades que ayudan a la absorción de los alimentos. En el paciente celíaco los vellos y microvellos de la superficie del intestino delgado prácticamente han desaparecido y esta superficie lisa resultante es mucho menos capaz de digerir y absorber nutrientes. Cuando se eliminan los alimentos que contienen gluten de la dieta, la superficie del intestino se regenera y la función intestinal se normaliza. Sin embargo el criterio diagnóstico definitivo viene dado por la respuesta a la reintroducción del gluten en la alimentación, que debe acompañarse de una reproducción de la lesión intestinal, con o sin presencia de manifestaciones clínicas o funcionales de mala absorción.

La intolerancia al gluten está determinada genéticamente y en su desarrollo juegan un papel importante los genes del sistema de reconocimiento de antígenos (HLA). Este sistema HLA permite al organismo distinguir los tejidos extraños de los propios (es responsable también del rechazo de trasplantes de órganos y tejidos). En determinadas ocasiones, algunas sustancias pueden confundir al sistema inmune, de modo que éste reaccione contra tejidos del propio organismo como si fueran extraños. Esto es lo que ocurre en la enfermedad celíaca, en la que una pequeña fracción del gluten, una proteína llamada gliadina, activa el sistema inmunitario que destruye las células de la pared del intestino delgado. Se ha observado que la presencia de unos determinados tipos de HLA predispone a padecer la enfermedad, aunque no son determinantes en su aparición. Además de los factores genéticos, otros factores ambientales, como infecciones intestinales o intervenciones quirúrgicas, pueden disparar la enfermedad en individuos con predisposición genética.

El diagnóstico de la enfermedad celíaca requiere la práctica de tres biopsias intestinales, según el criterio establecido por la Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica excluyendo el gluten de la dieta y provocando una recaída. Actualmente, en el laboratorio, para orientar el diagnóstico de la enfermedad celíaca, se realiza el análisis de determinados anticuerpos en sangre. Los marcadores serológicos que se analizan para detectar la intolerancia al gluten son anticuerpos contra gliadina (AGA), reticulina (ARA), yeyuno (AYA) y contra endomesio (AEm). Estos últimos, de una eficacia diagnóstica extraordinaria, facilitan en gran manera la detección de la enfermedad celíaca. Estos marcadores serológicos o anticuerpos en sangre pueden también ayudar a reducir el número de biopsias intestinales (ya que indican el momento adecuado para la práctica de la biopsia intestinal después de la retirada o de la reintroducción del gluten en la dieta).

En el Segundo Simposio sobre la Enfermedad Celíaca celebrado en Barcelona el 29 de abril del 2000 se trató del celíaco y su entorno y de la enfermedad celíaca en la actualidad. Según el doctor Ferran González-Huix del Hospital Josep Trueta de Girona, y ponente del simposio, el progresivo conocimiento de esta enfermedad ha permitido comprobar que la incidencia, inicialmente baja de la misma, no se corresponde con la realidad y que muchos pacientes pueden pasar la infancia sin ser diagnosticados y manifestar su enfermedad en la edad adulta. La importancia de diagnosticar la enfermedad y excluir el gluten de la dieta de forma precoz se ha reafirmado, primero, con la demostración de que los pacientes asintomáticos pueden presentar déficits nutricionales previamente no detectados; segundo, por la asociación con enfermedades malignas del tracto gastrointestinal en los pacientes que persisten con dietas con gluten; y tercero, con el mayor riesgo de abortos espontáneos en madres con celiaquía no reconocida. El reconocimiento de las alteraciones genéticas que inducen la enfermedad debe permitir plantear nuevos tratamientos que den una respuesta a las limitaciones en la calidad de vida y las complicaciones que se presentan en la enfermedad celíaca.

La enfermedad celíaca es una enfermedad crónica que impone una dieta restrictiva durante toda la vida. La dieta libre de gluten es el único tratamiento en la enfermedad celíaca y las asociaciones trabajan duro para mejorar las directivas, con el fin de evitar cualquier ingesta inadvertida de gluten, al tomar alimentos de consumo normal. La producción de gluten en la Unión Europea ha aumentado drásticamente en los últimos años y en estos momentos el gluten de trigo puede utilizarse por razones tecnológicas en alimentos en los cuales los celíacos no esperan ningún contenido en gluten. Desde la asociación Celíacs de Catalunya se informa de los alimentos prohibidos y de los alimentos especiales sin gluten además de proporcionar información sobre la enfermedad y ayudar a los padres de niños celíacos y a personas que padecen celiaquía.

Existe otra enfermedad, la dermatitis herpetiforme, también llamada enfermedad celíaca de la piel, una afección cutánea en la que se produce una erupción semejante a las urticarias intensamente pruriginosa. Las personas con dermatitis herpetiforme presentan, en la mayoría de casos una lesión severa de la mucosa intestinal semejante a las personas con celiaquía, que también responde positivamente a la supresión del gluten de la dieta, por lo que el tratamiento debe ser el mismo que un celíaco.

La incidencia de la enfermedad celíaca es, según un estudio realizado en Cataluña en 1997, de 1 celíaco por cada 300 habitantes. En España no existen estudios epidemiológicos sobre la incidencia de la enfermedad y los datos que se manejan son estimativos. Médicos del Hospital Severo Ochoa, de Leganés, están llevando a cabo un estudio sobre 3000 escolares asintomáticos para averiguar el porcentaje de celíacos sin diagnosticar (prevalencia de la enfermedad). Los resultados preliminares de una muestra de 600 escolares hacen pensar en cifras más altas de las que actualmente se barajan: en torno a un celíaco por 250 habitantes. - Maria Roura es bióloga y periodista

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