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| Portada | Archivo | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones La enfermedad celíaca: intolerancia al gluten
Biomedia
(Barcelona). La enfermedad celíaca es un
trastorno hereditario relativamente frecuente, causado por una anormal
intolerancia al gluten que condiciona, en individuos genéticamente
predispuestos, una lesión grave de la mucosa del intestino delgado superior. El
gluten es una proteína que se encuentra en los cereales como el trigo y el
centeno, y en menor grado en la cebada y en la avena. En la enfermedad celíaca,
parte de la molécula del gluten se combina con anticuerpos en el intestino
delgado, provocando que se aplane la mucosa intestinal, que habitualmente tiene
muchas vellosidades que ayudan a la absorción de los alimentos. En el paciente
celíaco los vellos y microvellos de la superficie del intestino delgado
prácticamente han desaparecido y esta superficie lisa resultante es mucho menos
capaz de digerir y absorber nutrientes. Cuando se eliminan los alimentos que
contienen gluten de la dieta, la superficie del intestino se regenera y la
función intestinal se normaliza. Sin embargo el criterio diagnóstico definitivo
viene dado por la respuesta a la reintroducción del gluten en la alimentación,
que debe acompañarse de una reproducción de la lesión intestinal, con o sin
presencia de manifestaciones clínicas o funcionales de mala absorción. La intolerancia al gluten está
determinada genéticamente y en su desarrollo juegan un papel importante los
genes del sistema de reconocimiento de antígenos (HLA). Este sistema HLA permite
al organismo distinguir los tejidos extraños de los propios (es responsable
también del rechazo de trasplantes de órganos y tejidos). En determinadas
ocasiones, algunas sustancias pueden confundir al sistema inmune, de modo que
éste reaccione contra tejidos del propio organismo como si fueran extraños.
Esto es lo que ocurre en la enfermedad celíaca, en la que una pequeña fracción
del gluten, una proteína llamada gliadina,
activa el sistema inmunitario que destruye las células de la pared del
intestino delgado. Se ha observado que la presencia de unos determinados tipos
de HLA predispone a padecer la enfermedad, aunque no son determinantes en su
aparición. Además de los factores genéticos, otros factores ambientales, como
infecciones intestinales o intervenciones quirúrgicas, pueden disparar la
enfermedad en individuos con predisposición genética. El diagnóstico de la enfermedad celíaca
requiere la práctica de tres biopsias intestinales, según el criterio
establecido por la Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica
excluyendo el gluten de la dieta y provocando una recaída. Actualmente, en el
laboratorio, para orientar el diagnóstico de la enfermedad celíaca, se realiza
el análisis de determinados anticuerpos en sangre. Los marcadores serológicos
que se analizan para detectar la intolerancia al gluten son anticuerpos contra
gliadina (AGA), reticulina (ARA), yeyuno (AYA) y contra endomesio (AEm). Estos
últimos, de una eficacia diagnóstica extraordinaria, facilitan en gran manera
la detección de la enfermedad celíaca. Estos marcadores serológicos o
anticuerpos en sangre pueden también ayudar a reducir el número de biopsias
intestinales (ya que indican el momento adecuado para la práctica de la biopsia
intestinal después de la retirada o de la reintroducción del gluten en la
dieta). En el Segundo Simposio sobre
la Enfermedad Celíaca celebrado en Barcelona el 29 de abril del 2000 se
trató del celíaco y su entorno y de la enfermedad celíaca en la actualidad.
Según el doctor Ferran González-Huix del Hospital Josep Trueta de Girona,
y ponente del simposio, el progresivo conocimiento de esta enfermedad ha
permitido comprobar que la incidencia, inicialmente baja de la misma, no se
corresponde con la realidad y que muchos pacientes pueden pasar la infancia sin
ser diagnosticados y manifestar su enfermedad en la edad adulta. La importancia
de diagnosticar la enfermedad y excluir el gluten de la dieta de forma precoz
se ha reafirmado, primero, con la demostración de que los pacientes
asintomáticos pueden presentar déficits nutricionales previamente no
detectados; segundo, por la asociación con enfermedades malignas del tracto gastrointestinal
en los pacientes que persisten con dietas con gluten; y tercero, con el mayor
riesgo de abortos espontáneos en madres con celiaquía no reconocida. El
reconocimiento de las alteraciones genéticas que inducen la enfermedad debe
permitir plantear nuevos tratamientos que den una respuesta a las limitaciones
en la calidad de vida y las complicaciones que se presentan en la enfermedad
celíaca. La enfermedad celíaca es una enfermedad
crónica que impone una dieta restrictiva durante toda la vida. La dieta libre
de gluten es el único tratamiento en la enfermedad celíaca y las asociaciones
trabajan duro para mejorar las directivas, con el fin de evitar cualquier
ingesta inadvertida de gluten, al tomar alimentos de consumo normal. La
producción de gluten en la Unión Europea ha aumentado drásticamente en los
últimos años y en estos momentos el gluten de trigo puede utilizarse por
razones tecnológicas en alimentos en los cuales los celíacos no esperan ningún
contenido en gluten. Desde la asociación Celíacs
de Catalunya se informa de los alimentos prohibidos y de los alimentos
especiales sin gluten además de proporcionar información sobre la enfermedad y
ayudar a los padres de niños celíacos y a personas que padecen celiaquía. Existe otra enfermedad, la dermatitis
herpetiforme, también llamada enfermedad celíaca de la piel, una afección
cutánea en la que se produce una erupción semejante a las urticarias
intensamente pruriginosa. Las personas con dermatitis herpetiforme presentan,
en la mayoría de casos una lesión severa de la mucosa intestinal semejante a
las personas con celiaquía, que también responde positivamente a la supresión
del gluten de la dieta, por lo que el tratamiento debe ser el mismo que un
celíaco. La incidencia de la enfermedad celíaca
es, según un estudio realizado en Cataluña en 1997, de 1 celíaco por cada 300
habitantes. En España no existen estudios epidemiológicos sobre la incidencia
de la enfermedad y los datos que se manejan son estimativos. Médicos del Hospital Severo Ochoa, de Leganés,
están llevando a cabo un estudio sobre 3000 escolares asintomáticos para
averiguar el porcentaje de celíacos sin diagnosticar (prevalencia de la
enfermedad). Los resultados preliminares de una muestra de 600 escolares hacen
pensar en cifras más altas de las que actualmente se barajan: en torno a un
celíaco por 250 habitantes. - Maria Roura
es bióloga y periodista |
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