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| Portada | Archivo | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Campaña de la Fundación Esclerosis Múltiple: Mójate por la esclerosis
Biomedia
(Barcelona). El pasado 9 de julio del 2000
unas 64 000 personas se mojaron por la esclerosis múltiple en toda
España, en la campaña promovida por la Fundación
Eslerosis Múltiple (FEM). La FEM calcula que a lo largo de la jornada
solidaria se recaudaron unos 55 millones de pesetas para actividades de investigación y divulgación de la
enfermedad. Esta séptima edición del Mulla't per l'esclerosi también
recogerá donaciones por Internet hasta el mes de septiembre. La esclerosis múltiple es una
enfermedad que afecta, de forma intermitente, a la sustancia blanca de la
médula espinal y del cerebro. Las fibras nerviosas que entran y salen del
cerebro están envueltas por una membrana aislante de múltiples capas denominada
vaina de mielina. De forma semejante al aislante de un cable eléctrico, la
vaina de mielina permite la conducción del impulso eléctrico a lo largo de la
fibra nerviosa con velocidad y precisión. La enfermedad aparece cuando se
producen inflamaciones pequeñas y localizadas dentro del sistema nervioso
central (médula y cerebro), que suelen dejar cicatrices llamadas lesiones o
placas (esclerosis) en la mielina. Los nervios no conducen los impulsos de
forma adecuada en estos focos de desmielinización en los ojos, el cerebro y la
médula espinal. Los síntomas generalmente aparecen
entre los 20 y los 40 años y las mujeres sufren la enfermedad con una
frecuencia algo superior a los varones. La desmielinización en las vías
nerviosas que transmiten señales a los músculos es la causa de los problemas de
movilidad, conocidos como síntomas motores, en tanto que la pérdida de mielina
en las vías nerviosas que conducen la sensibilidad al cerebro causa
alteraciones sensitivas, llamados síntomas sensoriales o sensitivos. Los
síntomas y los signos neurológicos de la esclerosis múltiple son tan diversos
que los médicos pueden pasar por alto el diagnóstico cuando aparecen los
primeros síntomas. Las apariciones inesperadas de síntomas tales como
afectación de la vista, pérdida de fuerza o de sensibilidad en una parte del
cuerpo, temblor y problemas en el control urinario, se denominan
exacerbaciones. El curso de la enfermedad suele empeorar lentamente en el
tiempo, las personas afectadas tienen períodos de salud relativamente buenos
llamados remisiones que se alternan con brotes de la enfermedad. La causa de la esclerosis múltiple se
desconoce pero se sospecha que un virus o un antígeno desconocido son los
responsables que desencadenan, de alguna manera, una anomalía inmunológica, que
suele aparecer a una edad temprana. Entonces el cuerpo, por algún motivo, produce
anticuerpos contra su propia mielina; ello ocasiona la inflamación y el daño a
la vaina de mielina. Informaciones de la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple
indican que el factor hereditario podría desempeñar un cierto papel en la
esclerosis múltiple. Alrededor del 5% de los individuos con esclerosis múltiple
tienen un hermano o una hermana con la misma afección y el 15% tienen algún
familiar que la padece. Los factores ambientales también desempeñan un papel. La
enfermedad se manifiesta en uno de cada dos mil individuos que pasan la primera
década de su vida en climas templados, pero solamente en uno de cada diez mil
de los nacidos en los trópicos. No aparece casi nunca en personas que han
pasado los primeros años de su vida cerca del Ecuador. Parece tener más
importancia el clima en el que el individuo ha vivido sus primeros diez años
que en el que pasa en años posteriores. Según Xavier Montalbán, director de la
Unidad de Neuroinmunología clínica del Hospital General de la Vall d'Hebron, la
resonancia magnética y el estudio del líquido cefalorraquídeo (LCR) se debe
realizar siempre para diagnosticar la esclerosis múltiple primariamente
progresiva. Estos criterios diagnósticos no se habían revisado desde 1983. De esta
fecha son los criterios de Poser,
que tienen en cuenta brotes de la patología y, por tanto, son inaplicables en
este tipo de esclerosis múltiple. Los nuevos criterios de Montalbán y de
Thompson del Queen Square de Londres están publicados en el Annals of
Neurology y se fundamentan en el Estudio Magniums que ha analizado el historial natural de esta
enfermedad en 161 pacientes durante tres años. Gracias a este estudio se
pudieron definir las características clínicas, radiológicas y del LCR de los
afectados y, a tenor de lo observado, se llegó a la conclusión de que la
resonancia magnética y los hallazgos inmunológicos del LCR deben ser positivos.
Los criterios son estrictos porque la interpretación de la resonancia magnética
podía inducir a error al confundir la esclerosis múltiple primariamente
progresiva con otras patologías como la hipertensión arterial o la diabetes. De
igual manera, el estudio del LCR permite descartar otras patologías de la
médula, como tumores, que pueden confundirse con formas de la esclerosis
múltiple que afectan a la médula espinal. - Maria
Roura es bióloga y periodista |
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