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| Portada | Archivo | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Lista de Correo El complejo de histocompatibilidad, barrera biológica a los trasplantes
Biomedia (Barcelona). El trasplante de órganos es un procedimiento por el cual se implanta un órgano o tejido de un donante a un receptor. Los trasplantes de órganos suelen involucrar riñón, hígado, pulmones, páncreas, córnea, corazón, hueso, tubo digestivo, etc.; y los de tejidos, médula ósea, células endocrinas. Mientras que los primeros precisan de intervenciones quirúrgicas complejas, que requieren empalmes vasculares y de conductos excretores entre otras estructuras, en los de tejidos el procedimiento es simple, se inyectan las células suspendidas (en el de médula ósea se inyectan en el torrente sanguíneo) y se deja que éstas se implanten en sus lugares de destino. Se habla de alotrasplante cuando el órgano procede de otro individuo de la misma especie, autotrasplante cuando procede del mismo paciente y xenotrasplante cuando procede de un animal de otra especie. Uno de los principales problemas que conllevan los trasplantes es el control de los mecanismos de rechazo. Con esta finalidad se estudian los sistemas de histocompatibilidad tanto del donante como del receptor, para que éstos sean lo más compatibles posible. También se dispone de fármacos inmunosupresores (ciclosporina, corticoides) que ayudan a controlar las reacciones de rechazo. El rechazo es la destrucción del órgano implantado en otra persona distinta del donante debido a una respuesta del sistema inmunológico. Este sistema es el que nos defiende de las infecciones así como de las sustancias y tejidos que nos son propios. Para evitar el rechazo y permitir la existencia y funcionamiento del nuevo órgano es necesario disminuir la capacidad defensiva del organismo, esto es, inmunodeprimir el organismo. Inmediatamente después del trasplante se administran fármacos que realizan esta misión, deprimen el sistema defensivo. Si en estos momentos se produce una infección la vida del paciente puede correr peligro al encontrarse el organismo indefenso. Por esta razón se protege a los pacientes del exterior esto es visitas, objetos, comidas, etc. Una vez se ha logrado conseguir un nivel de inmunodepresores en sangre suficiente para evitar el rechazo pero insuficiente para dejar al paciente inerme ante infecciones leves es cuando ya puede volver a tomar contacto con el exterior sin barreras como las mascarillas, batas, guantes, etc. si las condiciones del paciente lo aconsejan. Recientemente se ha publicado en la revista Nature, número 6754 del 14 de octubre de 1999, un trabajo sobre la secuenciación del cromosoma 6 que contiene los múltiples genes implicados en el complejo principal de histocompatibilidad o sistema HLA. Esta síntesis de toda la investigación genética de los genes de histocompatibilidad va a tener un repercusión muy importante en el trasplante de órganos debido a la importancia de rechazo entre donante y receptor a causa precisamente del complejo de histocompatibilidad. - Maria Roura es licenciada en biología |
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