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| Portada | Archivo | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Dos varones podrían ser padres genéticos de un bebé
Biomedia
(Barcelona). La creación de embriones humanos
a partir de dos progenitores masculinos podría ser realidad en un futuro no muy
lejano. El Dr. Calum MacKellar, destacado científico y profesor de Bioquímica y
Bioética de la Universidad de Edimburgo,
expresó en una entrevista publicada en el diario londinense The
Times (25/09/2000), que las técnicas utilizadas en la clonación de la
oveja Dolly junto con las técnicas de fecundación in vitro* podrían dar lugar a
este avance científico. La técnica consistiría en la
utilización de un óvulo de una donante al que se le extraería el núcleo que
contiene el material genético femenino. Posteriormente, el núcleo masculino
extraído del espermatozoide de uno de los varones sería transferido a este
óvulo obteniendo de esta manera “óvulos masculinos”. Finalmente, el segundo
progenitor masculino aportaría los espermatozoides para que el óvulo fuera
fecundado in vitro. Una vez
fecundado, el embrión se transferiría al útero de una “madre de alquiler” que
podría ser incluso la misma que donó el óvulo. Este experimento ya se ha efectuado en
animales mamíferos evidenciando una serie de obstáculos. Al parecer, los
embriones creados a partir de material genético únicamente materno o paterno,
tienen dificultades para desarrollarse. Después de una serie de divisiones, el
crecimiento de estos embriones se detiene, aunque no ocurre lo mismo en aves y
reptiles donde no existe este obstáculo genético. La explicación a este
fenómeno reside en que, para un correcto desarrollo del embrión, es necesaria
la participación de genes maternos y paternos que han sufrido algún tipo de
modificación o marcaje diferencial que distingue su procedencia, bien del padre
o de la madre. Este fenómeno de marcaje genético conocido como “impronta
genómica” es uno de los procesos cuyo mecanismo aún es desconocido por los
científicos. Se sabe que el marcaje consiste en un patrón de metilación del
material genético que permite la expresión o inactivación de los genes
dependiendo de si su origen es paterno o materno. La impronta está establecida en
las células germinales (espermatozoides y óvulos) pero cuando se produce la
fecundación y se forma el embrión se “borra” el patrón de metilación anterior y
se establece uno nuevo dependiendo del origen paterno o materno de cada gen.
Existen determinadas enfermedades que están asociadas al hecho de haber
heredado dos cromosomas homólogos del mismo progenitor. La creación de estos
embriones cuyo DNA es totalmente masculino conlleva la inactivación de algunos
de los genes decisivos para el desarrollo embrionario temprano. Según McKellar, la ciencia avanza a tal
velocidad que esta dificultad podría estar pronto vencida: “Los investigadores
actualmente están empezando a deshacer la impronta de ciertos cromosomas, unos
buenos resultados para lograr “óvulos masculinos” pueden no estar muy lejos”.
“No hace mucho, todo el mundo pensaba que las técnicas de clonación empleadas para
crear a Dolly eran ciencia-ficción. Ahora son reales y la legislación debería
adaptarse. Sería un error no considerar la cuestión de los óvulos masculinos”. La posibilidad de crear niños con dos
padres varones y una madre de alquiler podría dar la oportunidad a las parejas
de homosexuales de ser padres genéticos de un bebé. Esto plantea numerosos
problemas éticos que deberían ser regulados lo antes posible por una ley
aprobada por el parlamento británico. La legislación española prohibe de
forma explícita la utilización de madres de alquiler, no obstante otros países
como Estados Unidos y el Reino Unido permiten esta práctica. Marta
Asensio es licenciada en biología y máster en biología de la reproducción y
técnicas de reproducción asistida por el Instituto Universitario Dexeus. |
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