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Dos varones podrían ser padres genéticos de un bebé

Marta Asensio 04/10/00

Biomedia (Barcelona). La creación de embriones humanos a partir de dos progenitores masculinos podría ser realidad en un futuro no muy lejano. El Dr. Calum MacKellar, destacado científico y profesor de Bioquímica y Bioética de la Universidad de Edimburgo, expresó en una entrevista publicada en el diario londinense The Times (25/09/2000), que las técnicas utilizadas en la clonación de la oveja Dolly junto con las técnicas de fecundación in vitro* podrían dar lugar a este avance científico.

La técnica consistiría en la utilización de un óvulo de una donante al que se le extraería el núcleo que contiene el material genético femenino. Posteriormente, el núcleo masculino extraído del espermatozoide de uno de los varones sería transferido a este óvulo obteniendo de esta manera “óvulos masculinos”. Finalmente, el segundo progenitor masculino aportaría los espermatozoides para que el óvulo fuera fecundado in vitro. Una vez fecundado, el embrión se transferiría al útero de una “madre de alquiler” que podría ser incluso la misma que donó el óvulo.

Este experimento ya se ha efectuado en animales mamíferos evidenciando una serie de obstáculos. Al parecer, los embriones creados a partir de material genético únicamente materno o paterno, tienen dificultades para desarrollarse. Después de una serie de divisiones, el crecimiento de estos embriones se detiene, aunque no ocurre lo mismo en aves y reptiles donde no existe este obstáculo genético. La explicación a este fenómeno reside en que, para un correcto desarrollo del embrión, es necesaria la participación de genes maternos y paternos que han sufrido algún tipo de modificación o marcaje diferencial que distingue su procedencia, bien del padre o de la madre. Este fenómeno de marcaje genético conocido como “impronta genómica” es uno de los procesos cuyo mecanismo aún es desconocido por los científicos. Se sabe que el marcaje consiste en un patrón de metilación del material genético que permite la expresión o inactivación de los genes dependiendo de si su origen es paterno o materno. La impronta está establecida en las células germinales (espermatozoides y óvulos) pero cuando se produce la fecundación y se forma el embrión se “borra” el patrón de metilación anterior y se establece uno nuevo dependiendo del origen paterno o materno de cada gen. Existen determinadas enfermedades que están asociadas al hecho de haber heredado dos cromosomas homólogos del mismo progenitor. La creación de estos embriones cuyo DNA es totalmente masculino conlleva la inactivación de algunos de los genes decisivos para el desarrollo embrionario temprano.

Según McKellar, la ciencia avanza a tal velocidad que esta dificultad podría estar pronto vencida: “Los investigadores actualmente están empezando a deshacer la impronta de ciertos cromosomas, unos buenos resultados para lograr “óvulos masculinos” pueden no estar muy lejos”. “No hace mucho, todo el mundo pensaba que las técnicas de clonación empleadas para crear a Dolly eran ciencia-ficción. Ahora son reales y la legislación debería adaptarse. Sería un error no considerar la cuestión de los óvulos masculinos”.

La posibilidad de crear niños con dos padres varones y una madre de alquiler podría dar la oportunidad a las parejas de homosexuales de ser padres genéticos de un bebé. Esto plantea numerosos problemas éticos que deberían ser regulados lo antes posible por una ley aprobada por el parlamento británico.

La legislación española prohibe de forma explícita la utilización de madres de alquiler, no obstante otros países como Estados Unidos y el Reino Unido permiten esta práctica.

Marta Asensio es licenciada en biología y máster en biología de la reproducción y técnicas de reproducción asistida por el Instituto Universitario Dexeus.

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