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| Portada | Archivo | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones El hallazgo de un gen abre nuevas investigaciones en diabetes
Biomedia (Barcelona). Investigadores del Instituto
Médico Howard Hughes (HHMI) en la Universidad
de Chicago junto con un equipo de científicos formado por investigadores de
10 instituciones de cuatro países han identificado un gen que aparece como el
factor genético más importante de todos los involucrados en el desarrollo de la
diabetes tipo II. Esta investigación se ha publicado en el número de octubre de
la revista Nature Genetics (Y. Horikawa
et al. 2000; 26 [2]: 163-175) y un segundo
artículo también aparece en el número de octubre de la revista Journal of Clinical
Investigation (M. Alan Permutt et al.
2000; 106 [7]: 819-821). La diabetes no
insulinodependiente de tipo II (NIDDM) es la forma más común de diabetes en
todo el mundo, afecta a un 4% de la población adulta. El origen de la diabetes
tipo II es multifactorial ya que tiene componente genético, componente
medioambiental y en ella también interviene el estilo de vida. Por esta razón,
los investigadores desecharon la idea de que este trastorno se debiera a un
único gen. La incidencia de la diabetes tipo II está en aumento y actualmente
corresponde al 90% de los casos de diabetes. Si la diabetes tipo II no se trata
puede causar ceguera, enfermedades cardíacas y renales, apoplejía, pérdida de
miembros y reducción en la expectativa de vida. El artículo de Nature Genetics detalla el
descubrimiento de los científicos en el que variaciones genéticas pequeñas,
llamadas polimorfismos* de un solo
nucleótido* (SNP, por sus siglas en
inglés), en el gen para la calpaína-10, pueden incrementar un tercio las
posibilidades de sufrir la llamada diabetes del adulto. Las variaciones en este
gen están asociadas a la diabetes tipo II en una población de mexicoamericanos
que son susceptibles a la enfermedad. El estudio también relaciona este gen en
la diabetes de una población aislada de personas provenientes de Finlandia. En el estudio del Journal of Clinical Investigation los
científicos demostraron que un grupo de los indios pima con alto riesgo de
contraer diabetes también tenían polimorfismo en el gen de la calpaína,
calpaína-10. Este grupo tenía resistencia a la insulina y presentaba niveles
reducidos de expresión génica de calpaína-10, demostrando que el polimorfismo
se relaciona con la enfermedad. Bastaría comprender de qué modo actúa esta
proteína y por qué aumenta el riesgo de diabetes cuando está alterada para desarrollar
nuevos fármacos para combatir la diabetes. El equipo investigador ha llegado
hasta la calpaína-10 utilizando el método tradicional de búsqueda de genes
conocido como la clonación posicional. Este método es útil para investigar
enfermedades causadas por un único gen, pero los científicos cuestionan su
utilidad en las enfermedades complejas, que son mucho más frecuentes. La búsqueda de un gen específico
para el defecto genético que conduce a la diabetes tipo II comenzó después de
que el investigador Graeme Bell del Instituto Médico Howard Hughes y el
investigador Craig Hanis de la Universidad de
Texas localizaran en 1996 el gen para la susceptibilidad a la diabetes en
una población de mexicoamericanos de Texas, que eran altamente susceptibles a
la diabetes. El examen genético relaciona estadísticamente al mayor riesgo de
contraer diabetes con un gen desconocido presente en el cromosoma 2, que los
científicos llaman NIDDM1.
Según Bell, éste fue el primer examen genético para los genes de la
susceptibilidad a la diabetes tipo II, que se realiza en todo el genoma y
demostró que se pueden mapear los genes de la susceptibilidad para este
trastorno. A partir de aquí, los
investigadores intentaron identificar al gen específico y las variantes que
causan la susceptibilidad incrementada a la diabetes de esta población. Según
los autores, nunca se había realizado una identificación de este tipo para un
trastorno genéticamente complejo como la diabetes tipo II. Al secuenciar las muestras de DNA
de la población de mexicoamericanos en estudio y al realizar análisis
estadísticos de las secuencias de DNA, los investigadores limitaron la búsqueda
del gen llevándola de una extensa región del cromosoma 2 a una región mucho más
manejable de 66000 pares de bases de DNA. El análisis adicional los condujo a
SNP, polimorfismos de un solo nucleótido, en un gen previamente desconocido
llamado CAPN10. El gen codifica la
calpaína-10, una enzima proteasa. Según Graeme Bell, nadie tenía a esta proteasa
en la lista de genes favoritos para afectar la secreción o la acción de la
insulina, o la producción hepática de glucosa. Aún más, los SNP ni siquiera
estaban en las porciones que codifican para la proteína del gen CAPN10, excepto en las regiones del gen
que no codifican, llamadas intrones*. Los
intrones son segmentos del gen que se eliminan cuando un gen se copia a RNA
mensajero para hacer la proteína funcional. Los autores de la investigación
sugieren que los SNPs que encontraron, de alguna manera, disminuyen el nivel de
expresión de CAPN10, contribuyendo
así a la susceptibilidad a la diabetes en las poblaciones afectadas. El estudio de la expresión del CAPN10 en indios pima demuestra que las
variaciones afectan la expresión del gen en el músculo esquelético. Además, los
individuos que presentan un alto riesgo de diabetes, tienen niveles menores de
mRNA para calpaína-10 en el músculo esquelético y esto se relaciona con el
metabolismo de la glucosa por el músculo esquelético. Los investigadores esperan que su
búsqueda para los genes de la susceptibilidad para la diabetes tipo II lleve a
que otros científicos aborden otras enfermedades genéticas complejas como el
asma, la esquizofrenia y otros trastornos que también tienen una base genética
compleja. En cualquier caso, este hallazgo supone un claro avance en el campo
de la genómica, además que confirma nuevas investigaciones que se podrán llevar
a cabo gracias al Proyecto Genoma Humano. Maria Roura es bióloga y periodista * Glosario
de Biomedia |
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