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La larga aventura del genoma

Cristina Junyent 15/11/00

Biomedia (Barcelona). En las jornadas “La larga aventura del genoma”, organizadas por el Museo de la Ciencia de la Fundación 'la Caixa', se ha querido hacer una revisión de los últimos avances en genómica y debatir el estado del conocimiento y sus consecuencias biológicas; conocer la estructura completa de los genes nos proporcionará el estudio de la herencia y la posible aplicación para resolver enfermedades genéticas.

Es posible que en la superficie de la Tierra vivan unos 20 millones de especies biológicas; hasta ahora, se han secuenciado los genomas completos y los cromosomas de una treintena de individuos. La secuenciación de genomas ha revelado que, en la complejidad de los sistemas vivos, se encuentran similitudes que permiten comprender las bases moleculares y reguladoras de la vida. También hay elementos propios de especies y de grupos. Los nuevos retos nos llevan a tratar de comprender los relativamente pocos cambios genéticos que pueden estar en la base de los grandes cambios en niveles de organización. Es decir, que la evolución ha supuesto cambios en la regulación de los genes, no forzosamente en el aumento de su número.

Uno de los grandes retos que puede llevar a mejorar la calidad de vida derivará del conocimiento del genoma humano, en cuyo proyecto público del Genoma Humano participan 18 países, entre ellos cabe destacar Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Francia, Alemania y China, la actualización de los datos se puede encontrar en la biblioteca médica de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (National Institutes of Health).

Recordemos algunas cifras: a nivel citológico, el genoma* humano está compuesto por 22 pares de autocromosomas* y 2 cromosomas* sexuales; a nivel bioquímico, tenemos 3000 millones de pares de bases*, de ellas, entre el 30% y el 40% configuran elementos repetitivos. Este último dato crea una gran dificultad a la hora de ensamblar los fragmentos secuenciados, especialmente si la estrategia de secuenciación no utiliza mapas genéticos*, puesto que coinciden muchos de los fragmentos.

¿Por qué tenemos tantos fragmentos de genoma repetidos? Seguramente porque la vida sigue la ley de la parsimonia, la del mínimo esfuerzo. Cuando se presenta una situación nueva, un problema nuevo, los seres vivos utilizamos lo que tenemos a mano para solucionarlo. Este hecho, por una parte explica que los genes de los humanos puedan coincidir con los genes de otros seres vivos alejados de nosotros, y seguramente también ha sido la causa de que existan tantas redundancias en nuestro genoma. De manera análoga al funcionamiento de los ordenadores, se puede duplicar un gen y modificarlo en parte para obtener una nueva secuencia que puede codificar otra proteína. Pero si bien en nuestros ordenadores tenemos la posibilidad de eliminar el material que no utilizamos más simplemente borrando un archivo obsoleto, en nuestro genoma no existe esta posibilidad y el material antiguo se va acumulando.

Según Ian Dunham, del Sanger Centre en Hixton (Cambridgeshire, Reino Unido), de la información genómica existente, podemos anticipar algunos datos. Si bien en junio del 2000 se anunció la secuenciación casi total del genoma humano (86,8%), lo que podemos considerar el borrador de trabajo; se estima que no se habrá terminado de completar la secuencia hasta el año 2003; quedan todavía gaps* (huecos) por rellenar. Pero ¿por qué trabajar con un borrador? Porque se pueden adelantar algunos resultados al ir descifrando la compleja información incluida en los genomas.

¿Cuántos genes tenemos los humanos? Pues, está por saber. Según diversas procedencias, los valores pueden variar: se estima que tenemos entre 30000 y 150000. Esta divergencia revela la complejidad de los procesos de la vida y del limitado conocimiento que aún tenemos de ella. La repetición del material genético y la estructura de los genes, que algunos científicos comparan con una analogía con las muñecas rusas, explican estas grandes discrepancias. Si atendemos a los datos del Instituto de Investigación Genómica (Institute of Genomic Research), los humanos tenemos unos 140000 genes. Si se deduce el número de genes humanos del número de genes del pez Tetraodon, deberíamos tener entre 28000 y 34000 genes. Si, en cambio, la estima se realiza por los datos obtenidos de los cromosomas humanos 21 (que se estima que tiene 193 genes) y 22 (cuyo número se estima que sea alrededor de 556), el número de genes humanos estaría en torno a los 35000.

De ser ciertas las suposiciones de los científicos del Sanger Centre, los humanos tendríamos solamente el doble de genes que el gusano Caenorhabditis elegans, uno de los animales de experimentación más utilizados. Si bien parece que no todos los genes del C. elegans serían funcionales, según Samuel Ward (profesor del Departamento de Biología Molecular y profesor de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Arizona, Tucson, EUA) su estudio proporcionará información sobre cómo los genes cooperan para controlar los procesos.

Entre los genes que más se han conservado entre los organismos eucariotas*, están los que controlan los procesos bioquímicos fundamentales. En C. elegans, por ejemplo, se encuentran más de 100 genes similares a los de enfermedades humanas. Estos genes pueden ser substituidos en el gusano y comprobar así cuáles son los productos para la fabricación de nuevos fármacos. Si comparamos con otro animal de experimentación, el ratón, las analogías son mucho mayores; por ejemplo, el cromosoma 2 del ratón, por ejemplo, es homólogo al cromosoma 20 humano.

¿Cómo son nuestros genes? De tamaño muy variable: oscilan entre los de pequeña talla (1,13 kb) y los de gran talla (583 kb). Los genes de las bacterias son distintos de los genes humanos: los genes bacterianos suelen tener poca información espúrea, casi toda se traduce a proteína. En cambio, en los genes humanos alternan intrones* y exones*. Tal vez los intrones, secuencias no codificantes, sean los restos acumulados de material genético significativo en otras etapas de la filogenia*.

A partir de la secuencia del genoma humano se va a necesitar comprenderla ¿dónde están los genes, qué significan?, ¿qué se obtiene de nuestros genes? Los genes se traducen a proteínas*, las moléculas funcionales de los organismos vivos. El estudio del conjunto de proteínas, se denomina proteómica*. Según muchos científicos, la proteómica, es decir, el estudio funcional de las proteínas va a durar todo el siglo XXI. Hasta ahora se conocen unas 40000 proteínas humanas, el 37% de las cuales no tienen homólogas en otras especies de eucariotas*. De los datos que se tienen actualmente, se podría sugerir que la mayor parte de las proteínas que son distintas en otros organismos eucariotas, lo son por su papel regulador. Las hormonas que más difieren son las que ofrecen respuesta inmunitaria, las que son hormonas y las que van a ser señales de transducción.

En los estudios genómicos y proteómicos, los datos que se obtengan con fondos públicos deben ser públicos lo más rápidamente posible, es decir, se deben seguir las normas de Bermudas (Bermuda Rules).

Cristina Junyent es doctora en biología.

* Glosario de Biomedia

Más información en el Dossier de Biomedia

Más información en la red:
Baylor College of Medicine: http://www.bcm.tmc.edu
Centro de secuenciación genómica de los Estados Unidos (Genome Sequencing Center): http://genome.wustl.edu/gsc/
Glosario de términos genéticos en el Instituto Nacional de Investigación Genómica de los Estados Unidos: http://www.nhgri.nih.gov/DIR/VIP/Glossary/pub_glossary.cgi
Instituto Bioinformático Europeo (EBI: European Bioinformatics Institute): http://www.ebi.ac.uk/
Ensembl (actualizaciones de datos sobre genomas eucariotas): http://www.ensembl.org/genome/central/
Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL: European Molecular Biology Laboratory): http://www.embl.org


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