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| Portada | Archivo | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Una cascada molecular determina la asimetría corporal de los animales
Biomedia (París). Muchas de las divisiones celulares durante el desarrollo embrionario del gusano
Caenorhabditis elegans ocurren a lo largo del eje anteroposterior (A-P),
y dan lugar a células hermanas con destinos distintos. En un artículo reciente
publicado por el equipo de Whangbo (Development 2000; 127: 4587-4598),
el grupo de Cynthia Kenyon sugiere que múltiples cascadas de transducción de
una proteína extracelular (llamada Wnt) interactúan para orientar las
divisiones asimétricas de las células epiteliales, y propone a este mecanismo
como regulador global de la asimetría a lo largo del eje anteroposterior del
organismo. Las divisiones celulares asimétricas son importantes
porque generan una complejidad en las células y en tejidos durante el proceso
de desarrollo, ya que las células hermanas van a seguir destinos distintos. Hay
varios ejemplos en el gusano Caenorhabditis elegans en los que se
muestra la importancia de la vía de transducción de señales de la proteína Wnt.
Parecidos resultados [uno es la orientación de la división celular asimétrica
en el embrión, y el otro es la regulación de la migración de las células
preneuronales (neuroblastos) a lo largo del eje anteroposterior] se han
descrito con sus equivalentes en mamíferos. En este artículo, Kenyon y sus
colaboradores investigan el rol de una proteína de la familia Wnt en la
orientación de las divisiones celulares asimétricas durante el desarrollo
postembrionario. La inducción de una respuesta celular apropiada
después de un estímulo depende a menudo de una compleja interacción entre
múltiples cascadas de señalización. Por lo tanto, para entender cómo se regula
la comunicación celular o cross-talk es crucial profundizar en el domino
de la transducción de señales. Caenorhabditis elegans
es un modelo de estudio muy utilizado para explorar esta cuestión. La ventaja
de este modelo es la posibilidad de identificar numerosos mutantes que resultan
en la imposibilidad de llevar a cabo una función celular específica implicada
en un proceso de desarrollo. A partir de análisis genéticos podemos adscribir
cascadas de transducción conocidas al proceso en cuestión o incluso establecer
algunas nuevas. En C. elegans podemos seguir el devenir de
cada célula. Sabemos que las seis células epidérmicas originales (V1-V6) del
embrión del gusano se dividen a lo largo del eje anteroposterior siguiendo un
patrón de polaridad previamente establecido. Es decir, cuando estas células se
dividan, la célula hija en posición anterior (es decir la que está situada más
cerca de la cabeza) va a seguir un camino distinto que su hermana situada en
posición posterior. Estas divisiones ocurren durante los distintos estadios
postembrionarios de larva y dan lugar a toda la diversidad de estructuras
cuticulares y sensoriales del organismo adulto. En el artículo de Development
se muestra como el sistema de polarización/orientación celular mediado por la
proteína de la familia Wnt (llamada EGL-20) funciona de una forma completamente
nueva e inesperada. Primero, el análisis de animales mutantes para esta
proteína demuestra que la presencia de ésta en la célula no es suficiente para
determinar la polaridad de la división de las células V. Es decir, el hecho de
que las células expresen esta proteína no les basta para saber en qué lugar del
eje anteroposterior se encuentran. Por lo tanto, una fuente distinta de
información posicional debe orientar esta división celular, y EGL-20 “sólo” es
imprescindible para el funcionamiento correcto del sistema. Segundo, las señales emitidas por las células
vecinas (cross-talk) son responsables de la pérdida de la orientación de
la división de las células V en los animales mutantes. Por consiguiente, los
autores proponen que las funciones de la proteína de la familia Wnt
contrarrestan el efecto de las señales emitidas por las células vecinas (que
implicaría una pérdida de polaridad). Otro proceso biológico que requiere un sistema de
posicionamiento para orientar las células a lo largo del eje anteroposterior
del organismo es la migración de las células neuronales. En otro artículo del
mismo grupo publicado en este mismo número de Development (2000; 127: 4655-4668),
Honigberg y Kenyon analizan el rol de las señales de tipo Wnt y la actividad de
los productos de los genes homeóticos Hox (genes implicados en dar
información de posición a las células) en la migración anteroposterior de los
neuroblastos. Los resultados obtenidos recuerdan la situación descrita
previamente para la regulación de la polarización de las células epidérmicas V,
lo que lleva a los autores a especular sobre la posible existencia de un
sistema global de información posicional en el que la cascada de señales Wnt
orientaría tanto las divisiones celulares asimétricas, como la migración
celular a lo largo del eje anteroposterior del cuerpo. Cristina Pujades es profesora de
biología molecular y celular del desarrollo de la Universidad Pierre y Marie
Curie. Más información en Biomedia: Más información en la red: |
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