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| Portada | Archivo | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones El estado mundial de la agricultura y la alimentación
Biomedia
(Barcelona). La Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) publicó
el pasado mes de octubre su informe anual sobre el estado mundial de la
agricultura y la alimentación. Los conocimientos adquiridos en los últimos 50
años constituyen un tema sobresaliente del informe de este año 2000. Según la
propia FAO, el fin de este estudio es extraer enseñanzas que se puedan
aprovechar en la formulación de políticas en los años futuros. El estudio retrospectivo del número de
este año de El
estado mundial de la agricultura y la alimentación ilustra cómo el
avance tecnológico ha incrementado la producción de alimentos y reducido el
número de personas que pasan hambre en el mundo. Según este informe, hace 30
años, 960 millones de personas no tenían suficientes alimentos a su alcance.
Pero sigue siendo lamentable que el 13% de la población mundial todavía no
disponga de suficiente alimentación, y que más de 30 países atraviesen graves
situaciones de urgencia alimentaria. Como dice en el informe, “los avances de
la tecnología y los recursos han convertido el hambre en un mal evitable y, por
lo tanto, más intolerable”. La edición del año 2000 de El estado mundial de la agricultura y la
alimentación señala la falta de uniformidad del avance de la lucha contra
el hambre. Desde 1970 se ha duplicado el número de personas desnutridas en
África; en el mismo período se ha reducido a la mitad en Asia Oriental y
Sudoriental. Otros temas que aparecen en el último
número del informe sobre la segunda mitad del siglo, son: “Seguridad alimentaria y de la nutrición:
por qué importa la producción de alimentos” a partir de una contribución
del Dr. Michael Lipton, de la Universidad de
Sussex; "Producción y productividad agrícola en los países en
desarrollo”, de un contribución del Dr. Robert Evenson, de la Universidad de Yale, y “La economía política en la disminución de la pobreza y la inseguridad
alimentaria”, a partir de un ponencia del Dr. Pranab K. Bardhan, de la Universidad
de Berkeley, California. En el prólogo de la nueva edición del
informe, el director general de la FAO, Jacques Diouf, comenta que los
observadores de nuestro tiempo lo han bautizado de diversas maneras: era de la
información, era atómica, era de la globalización, pero que también merecería
el triste título de era de la desigualdad. El último número de El estado mundial de la agricultura y la
alimentación contiene además una sección sobre conflictos, agricultura y
seguridad alimentaria. En los países en desarrollo, que ya padecen un alto
grado de subnutrición los conflictos son una de las causas principales de la
hambruna. Las pérdidas de la producción agrícola debidas a los conflictos en
los países en desarrollo superaron el total de la ayuda alimentaria entregada a
esos países en los últimos 20 años. En el decenio de 1980 las pérdidas sumaron
casi 37 mil millones de dólares y la ayuda alimentaria 29 mil millones de
dólares. Además, los desastres que repercuten en la seguridad alimentaria son
cada vez más obra del hombre. “Mientras que en 1984 las catástrofes provocadas
por los seres humanos representaron únicamente el 10% de las situaciones de
urgencia, a finales de 1999 eran el factor determinante en más del 50% de los
casos”, dice el informe. Los pequeños préstamos dirigidos a los
pobres (los microcréditos) tienen como propósito ayudar a las personas a
librarse de la pobreza invirtiendo en sus propias pequeñas empresas y fincas.
Estos créditos son una novedad en la economía rural. “El estado mundial de la
agricultura y la alimentación 2000” informa de un crecimiento entre 1998 y 1999
equivalente al 50% del número de prestatarios, un total de 21 millones de
personas. Doce millones de estos prestatarios viven con menos de un dólar al
día. El estado mundial de la agricultura
y la alimentación también proporciona datos y
cifras de la actual situación agrícola mundial, así como un panorama general
del medio económico, el comercio y los precios de los productos básicos en el
mundo. Además esboza las perspectivas a corto y medio plazo que afrontan los
países de bajos ingresos con déficit de alimentos, y los países que dependen en
gran medida de las exportaciones agrícolas. Maria
Roura es bióloga y periodista Más
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