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| Portada | Archivo | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones La aceptación de los transgénicos
Biomedia
(Barcelona). En el número del pasado mes de
octubre de Nature
Biotechnology
(2000; 18 [10]: 1027) científicos chinos publicaron que
han obtenido un arroz Bt (este arroz
posee el gen Bt que le proporciona
defensa frente a muy altas y repetidas infestaciones de insectos) altamente
resistente a las plagas locales y con un muy significativo incremento de
rendimiento. Las variedades a las que se les ha insertado el gen Bt son las de mayor cultivo en China y
los resultados han sido un 28,9% superior a la cosecha de arroz convencional
sin transformar, evitando la aplicación de insecticidas. De acuerdo con el
artículo de Nature Biotechnology los
cultivos experimentales han mostrado una fuerte resistencia a los ataques de
dos tipos de taladro, una de las principales plagas del cereal. El desarrollo de este arroz transgénico
ha sido llevado a cabo por investigadores de la Universidad Agrícola Huazhong y
del Instituto Internacional para
la investigación del arroz de Filipinas (IRRI) que piensan que esta
tecnología puede ser muy interesante en el Sudeste Asiático, precisamente por
concernir a un ingrediente básico de la alimentación del 40% de la población
mundial. Si este arroz fuera eventualmente autorizado por China, las
superficies de cultivos de organismo genéticamente modificados se verían
multiplicadas. Por otro lado, investigadores del Centro de Investigación del Yucatán (CICY), suministran plantas de agave
transgénico a los productores de tequila en el Estado de Jalisco, en México,
para paliar la crisis que sufre el sector por falta de plantas. Las
investigaciones que se llevan a cabo en el CICY se orientan al mejoramiento
genético de especies de importancia económica, a través de técnicas de cultivo in vitro, acompañadas por
investigaciones genéticas, fisiológicas, fitopatológicas, fitoquímicas y
moleculares. En su mayoría, los proyectos están vinculados con el sector
productivo, como son los casos del Agave
tequilana y henequén, plátano, cempazúchil, café y la palma de coco, así
como especies de plantas medicinales de la región. Muchos de ellos se
encuentran en la etapa de pruebas de campo o en fases de producción. Dada la gran aplicabilidad de las
técnicas de cultivo in vitro y de
propagación en la horticultura y la agricultura modernas, el CICY cuenta con el
laboratorio de propagación clonal tanto para realizar investigación básica
sobre los procesos de propagación, su escalamiento y cotejo sanitario de
plantas, como para producir en gran escala material destinado a pruebas de
campo. La aplicación combinada de estas metodologías permite la propagación
rápida, en gran escala, de líneas clonales de plantas sanas y de calidad. A
nivel mundial ello ha permitido obtener incrementos considerables en los
rendimientos de muchos cultivos y, en consecuencia, ha generado una creciente
demanda de esta tecnología. En el laboratorio de propagación clonal del CICY se
micropropagan plantas de agave, plátano, sábila, cítricos, cactos y orquídeas,
entre otras. También en España diversas
instituciones públicas han llevado a cabo ensayos de campo, como por ejemplo de
arroz resistente a insectos en el Delta del Ebro, desarrollado por el Instituto de Investigación y
Tecnología Agroalimentarias de Cataluña, conocido por las siglas IRTA. En
España, las variedades de maíz resistentes al taladro han tenido una buena
aceptación en las zonas en las que esta plaga es endémica. Por ello se han
plantado unas 20000 hectáreas, la mayor extensión de Europa. También está en vigor
la directiva europea de etiquetado de los productos alimentarios que contienen
derivados de plantas genéticamente modificadas que afecta a derivados de soja o
maíz. La llamada transgenia vegetal
consiste en actuar sobre el patrimonio genético de una planta, ya sea para
desactivar uno de sus genes o añadir DNA de otra especie, con el fin de
promover o eliminar determinadas cualidades. El primer ejemplo de vegetal
transgénico fue la soja. Los biotecnólogos introdujeron un gen que le confiere
resistencia al herbicida conocido como RoundUp.
Las plantas de esta soja transgénica soportan mayores cantidades de herbicida y
los campesinos ven disminuir los perjuicios causados por las malas hierbas. A
la soja le siguió el maíz Bt,
portador de un gen de Bacillus turigiensis
(Bt), un microbio que produce un insecticida natural. Este maíz manipulado
fue letal para el gusano del taladro que podía arruinar hasta el 20% de la
cosecha. Estos primeros organismos manipulados genéticamente fueron recibidos
con cierto fervor por los productores y granjeros. Mientras que la opinión
pública fue menos entusiasta e incluso contraria ya que acusaron a los
transgénicos de inducir alergias alimentarias y propiciar el abuso de
pesticidas. Para intentar disipar la imagen
negativa que tiene la sociedad de los organismos transgénicos, una
multinacional anunció este verano la cesión gratuita de la patente de arroz
enriquecido con precursores de la vitamina A, con la intención de contribuir a
la lucha contra la desnutrición y la ceguera. Y el arroz probado en China, con
genes de una bacteria por los cuales la planta segrega una sustancia
insecticida, es también un ejemplo de ello. Maria
Roura es bióloga y periodista Más
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