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| Portada | Archivo | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Los riesgos alimentarios a debate
Biomedia (Barcelona). El
pasado martes 21 de noviembre, en la sede de la Fundación Privada Vila Casas de
Barcelona, tuvo lugar un coloquio sobre los riesgos alimentarios. Este debate
constituye el sexto de los Encuentros Quiral, reuniones periódicas donde
científicos y técnicos debaten, junto con periodistas especializados en
información sanitaria, sobre los temas de salud que han suscitado un mayor
interés por parte de la prensa. Esta información se obtiene del Informe Quiral,
un estudio anual de las noticias sobre medicina y sanidad publicadas en los
diarios de mayor difusión en España, realizado desde el Observatorio de la Comunicación Científica de la
UPF. En esta ocasión el tema, los
riesgos alimentarios, escogido por ser la noticia estrella en el ámbito
sanitario de 1999 (no olvidemos las dioxinas de los pollos belgas y las latas
de Coca-Cola) no podía ser más oportuno en unos días en que las portadas de los
periódicos abundan en noticias acerca de la enfermedad de las "vacas
locas" y las infecciones por Legionella
en Barcelona y la comunidad valenciana. Las principales conclusiones de la
reunión se pueden resumir aplicando la muletilla "se echa en falta"
al inicio de cada punto. Se echa en falta más coordinación
entre los ministerios y departamentos implicados en estos problemas, así como
más transparencia en las medidas y decisiones tomadas al respecto. Asimismo, se echa en falta una
buena estrategia y estructura de comunicación en las administraciones, que
evite tanto la falta de información como las declaraciones contradictorias por
parte de las autoridades responsables, porque se genera desconfianza. Se echan
en falta buenas dosis de reflexión y tranquilidad en los medios de
comunicación. Las redacciones no deben dejarse llevar por la espectacularidad
que puede proporcionar un número de afectados o las dimensiones potenciales y
extremas del problema, porque se provoca alarmismo. En los dos últimos casos se
advierte que de la mano de las crisis alimentarias siempre aparecen las crisis
de comunicación, que no sólo incrementan el impacto de las primeras sino que
pueden, incluso, crearlas. Con la perspectiva que da la tranquilidad se ha
hecho evidente que el "caso Coca-Cola" fue más un caso de enfermedad
sociogénica que un problema de salud verdadero, y es bastante probable que en
España sólo padezcamos casos aislados de la enfermedad de las vacas locas. Sin
embargo el cubrimiento mediático de estos temas fue, es o está siendo poco
menos que espectacular. Como se destacó en la reunión,
quizás estos datos reflejan que los problemas de salud derivados de la
alimentación le interesan mucho a la opinión pública, que todavía recuerda un
drama tan real como el ocurrido en 1981 con el aceite de colza, con 1300
fallecidos y más de 25000 afectados. En todo caso, lo que parece evidente
al tratarse de un tema de salud pública es que se necesita mejorar la calidad
de la información que llega al ciudadano, que además de desempeñar un papel
positivo en la promoción de la salud, evite que éste "descubra" los
riesgos que corre de forma alarmista y sólo cuando se han producido errores o
negligencias. Esto probablemente redundaría también en beneficio de las
administraciones correspondientes en unos tiempos en que la percepción social
de los problemas puede influir en las valoraciones o medidas a realizar, y en
los que falta de credibilidad de las fuentes administrativas está a la orden
del día. Es por tanto una responsabilidad
común de autoridades y periodistas el proporcionar información adecuada,
suficientemente contrastada y con la ciencia en la mano, de los riesgos que
supone un acto tan básico como el comer. Àngela Jornet es bioquímica Más información en Biomedia: |
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