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Genes, herencia y salud

Miriam Peláez 19/01/01

Biomedia (Barcelona). El doctor Xavier Estivill, investigador del Instituto de Investigación Oncológica (IRO) de Barcelona, pronunció, en el marco de la exposición Gente y genes organizada por el Instituto de Cultura de Barcelona con la colaboración de Novartis, la conferencia “Genes, herencia y salud”.

Somos todavía muy ignorantes respecto al funcionamiento de nuestro cuerpo, muestra de ello es la práctica de la Medicina: el diagnóstico se ha hecho empíricamente durante mucho tiempo y numerosos medicamentos se han descubierto por azar. Actualmente, no tenemos apenas fármacos específicos, sólo tratamos las consecuencias de las enfermedades, nuestro conocimiento de éstas y las herramientas para tratarlas son aún limitados. Hasta hace muy poco, contábamos con datos de un 5% del total de nuestros genes, calculado hoy entre 30000 y 100000. En los últimos diez años, se han estudiado exhaustivamente determinadas enfermedades monogenéticas (debidas a la alteración de un único gen) y se han detectado los genes implicados.

Una de estas enfermedades es la fibrosis quística, que afecta esencialmente al pulmón, provocando la muerte por insuficiencia respiratoria crónica, pero también pueden resultar más o menos dañados otros órganos como el páncreas o el aparato reproductor masculino. El estudio de esta enfermedad ha permitido entender la acción de las mutaciones genéticas. Se conocen más de 900 mutaciones distintas del gen relacionado con la fibrosis quística, todas provocan un aumento de la viscosidad de las secreciones corporales. No todas las mutaciones causan los mismos síntomas o la misma intensidad de la enfermedad, a lo que se añade una respuesta diferente del individuo debido a factores ambientales o genéticos. Gracias al estudio con modelos animales, se ha comprobado la existencia de un gen “modificador” que interviene en una de las formas de la enfermedad, lo que despojaría a esta enfermedad de su categoría de monogenética.

El síndrome de Down constituye un segundo ejemplo de enfermedad genética, pero el defecto está en la duplicación de todo un cromosoma, el cromosoma 21, lo que causa discapacidad intelectual, derivada de una reducción del tamaño del cerebro y de la densidad neuronal, un tono muscular más flácido y la degeneración cerebral característica del alzheimer en los individuos que superan los 30 años. Se han identificado ya algunos de los genes del cromosoma 21 mediante numerosos estudios con modelos como el ratón o la mosca Drosophila.

En el caso de la fibrosis quística, la terapia génica constituye una de las posibilidades de tratamiento, pero no ha habido todavía ningún éxito después de los numerosos intentos, por eso se están buscando vías alternativas en la farmacología y posiblemente veremos nuevos medicamentos en los próximos años. Casi nada se sabe sin embargo de las bases bioquímicas del síndrome de Down; la secuenciación del cromosoma 21 finalizó en junio de 2000, pero sólo cuando se conozca la función de los 225 genes de este cromosoma se podrá empezar a combatirla de verdad. El diagnóstico, el tratamiento y la terapia precisan de mucho tiempo y profundos y largos estudios, no pueden esperarse resultados rápidos. Para que la Medicina pase de ser un arte a ser una ciencia, una de las herramientas clave va a ser el Proyecto Genoma Humano, la “tabla periódica de la biología”, donde el objetivo final es deducir la secuencia de las proteínas y su función. Así, ha surgido la genómica y, en el campo de la medicina, la medicina genómica, que consiste en la utilización del conocimiento del genoma para entender la relación entre los genes, la función de las proteínas y la relación entre la susceptibilidad genética de las personas a padecer enfermedades y el entorno. Ha aparecido también el término de farmacogenómica, que estudia los efectos de los fármacos y su variabilidad según el paciente. Todo ello permitirá mejorar y desarrollar nuevas técnicas de prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades. En 20 años podremos prever muchas enfermedades, se desarrollarán nuevos fármacos a la vez que eliminaremos los efectos adversos de muchos de los medicamentos actuales y la terapia génica triunfará progresivamente. Todos estos avances y la investigación preliminar deben ir acompañados por una buena legislación que no haga del asesoramiento genético una maldición cuando no existe todavía un tratamiento eficaz. Los científicos, los políticos y la sociedad han de hacer del Proyecto Genoma Humano un camino de mejora de la salud para todos, sin discriminación.

Miriam Peláez es bióloga

Más información en Biomedia:
Dossier (Genética y genoma humano)
Genoma humano y genética médica, una especialidad pendiente en España. Xavier Estivill (12/07/00)

Más información en la red:
Fundación para la Fibrosis Quística (EUA): http://www.cff.org/

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