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| Portada | Archivo | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones El embarazo, una inflamación potencial
Biomedia
(Barcelona). Inmunológicamente
hablando el embarazo es una situación extraña para la mujer. ¿Por qué? Porque
nuestro sistema inmunológico está preparado para rechazar y destruir todo
aquello que no forme parte de nuestro organismo, todo aquello que no esté
codificado o recogido en nuestros genes, como las proteínas de virus,
bacterias, parásitos, etc. Pero también las proteínas humanas que no sean
exactamente igual a las nuestras, ya que de una misma proteína puede haber
distintas variantes dentro de una misma especie: el genoma de una persona es
único, entre otras cosas, porque es una combinación única de variantes de
genes, y como los genes son los que llevan la información para la fabricación
de proteínas, cada uno es una combinación única de variantes de proteínas. El feto posee proteínas*
maternas, pero también paternas, y son éstas las que el sistema inmune* de la madre detecta como extrañas, y
ataca en algunos casos. ¿Y por qué en algunos casos y no en todos? Igual que
para evitar el rechazo a los órganos trasplantados se deben tomar fármacos que
disminuyan las acciones del sistema inmune, un embarazo exitoso depende de los
procesos naturales que protegen al feto del sistema inmune materno. Y cuando
estos mecanismos protectores fallan por alguna razón, se produce el ataque al
feto y el consiguiente aborto. Hasta hace muy poco, estos
mecanismos protectores eran un misterio y los investigadores se planteaban
varias opciones: la separación física de las células maternas y las fetales, la
inmadurez antigénica* del feto o la supresión de la
respuesta inmune materna. Los últimos trabajos parecen perfilar la tercera
hipótesis como la más acertada. Ya en 1998 unos investigadores estadounidenses,
del Medical College of Georgia describieron
en la revista Science un mecanismo para esta
supresión localizada del sistema inmune que permite la viabilidad del feto. En
este artículo
describían como las células de la placenta fabrican (o expresan) una proteína,
el enzima indolamina-2,3-dioxigenasa (o IDO), que degrada un compuesto químico,
el aminoácido* triptófano, esencial para
la supervivencia de las células* T (o
linfocitos* T). Estas células T son
componentes importantes del sistema inmune y las responsables de este tipo de
ataque y de muchos otros (rechazo a órganos trasplantados, destrucción de
células infectadas por virus, etc.). Cuando los investigadores bloqueaban la
actividad del enzima* IDO, los ratones de
laboratorio preñados siempre rechazaban al feto. En el número de enero de la revista Nature
Inmunology, este mismo grupo ha publicado que, cuando provocaban por
este sistema el rechazo del feto en los ratones de laboratorio, en el ataque
del sistema inmune también participaba el sistema del complemento*. Este hallazgo relaciona por
primera vez la acción de las células T con la del complemento, dibujando un
nuevo modelo de respuesta inmunitaria desconocido hasta ahora. Este nuevo trabajo, además de abrir una vía diferente
en la investigación de la respuesta inmunitaria en general, nos acerca a la
comprensión de cómo el sistema inmune materno está controlado durante el
embarazo. Según los investigadores, es probable que algunos casos de abortos
recurrentes sean debidos a niveles insuficientes de IDO, de manera que quizás
incrementando esos niveles, se podría ayudar a esas madres a tolerar al feto. Además esta información podría ser potencialmente
útil en el campo de los trasplantes, ya que plantea la posibilidad de
aprovechar la capacidad de IDO para suprimir el sistema inmune cuando sea
necesario. Gemma López
Jornet es licenciada en bioquímica. * Glosario de Biomedia |
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