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| Portada | Archivo | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Un nuevo modo de ataque del sistema inmunitario
Biomedia (Barcelona). Los
inmunólogos han descubierto una nueva interacción entre los componentes del
sistema inmune que puede ayudar en la comprensión de la naturaleza de los
procesos inmunológicos y, por tanto, llegar a tener aplicaciones médicas en
campos diversos, como el rechazo de los órganos trasplantados o los abortos
recurrentes. El sistema inmune es un complejo conjunto de células y moléculas
solubles con la misión de defender el organismo de cualquier agente extraño:
virus, bacterias, hongos, parásitos o, recientemente, órganos trasplantados.
"El sistema inmunitario sirve para diferenciar lo propio de lo ajeno, y
cuando detecta algo ajeno, destruirlo. Además, también interviene en la
reparación del daño que todo esto puede implicar", explica Antonio Celada,
catedrático de inmunología de la Universidad de
Barcelona. Los distintos componentes del sistema inmunitario, tanto las células
(los linfocitos T, los linfocitos B, los fagocitos, etc.) como las proteínas
solubles (los anticuerpos, las proteínas del sistema de complemento, etc.)
tienen distintas funciones. Por ejemplo, en general se asume que las células T
destruyen células infectadas por virus, mientras que el sistema del complemento
y los anticuerpos (fabricados por los linfocitos B) interaccionan para atacar
las bacterias y los virus que flotan por el torrente sanguíneo. Pero cada vez que se avanza en el conocimiento de este complejo
sistema se aprecia que las cosas no son tan sencillas, ni los compartimentos
tan estancos. En este caso un grupo de investigadores del Medical College de Georgia describe por primera
vez, en el ejemplar de enero de la revista Nature Inmunology una relación entre
los linfocitos T y el sistema del complemento*.
El complemento es un conjunto de proteínas solubles que participan en
casi todas las respuestas inmunitarias. "Es uno de los elementos más
antiguos del sistema inmune y se encuentra en los animales más primitivos. Sin
duda es un sistema importante en la defensa del organismo: los niveles en
sangre de la proteína C3 (una de las que conforma este sistema) son enormes, y
además las personas que carecen de él son más susceptibles a padecer
enfermedades infecciosas", comenta Celada. En cuanto a su función "el
complemento o bien destruye directamente al agente invasor, o bien facilita su
captura a los fagocitos, que son células encargadas de internalizar (o
fagocitar) los cuerpos extraños y destruirlos". Hasta ahora se conocían dos vías distintas para la activación del
complemento, la llamada vía clásica y la vía alternativa, las dos
independientes de la actividad de las células T. En la vía clásica el
complemento se activa gracias al contacto con los complejos antígeno-anticuerpo
(los anticuerpos están fabricados por los linfocitos B), y en la vía alterna la
activación se produce al contacto con la superficie de las bacterias. Lo que
los investigadores americanos deducen de su trabajo es que existe una tercera
vía de activación en la que intervienen los linfocitos T, que hasta ahora nunca
se habían relacionado con el complemento, y en la que, sorprendentemente, no
hay ninguna implicación de los linfocitos B. Lo que todavía queda por
esclarecer es el mecanismo por el que los linfocitos T llevan a cabo esta
activación. Este tipo de hallazgos ponen de manifiesto que la naturaleza de la
respuesta inmunológica puede ser más variada de lo que se asumía hasta el
momento, y abren la puerta a una vía diferente de estudiar cómo esta respuesta
puede provocar daño tisular y destrucción. En este sentido los autores del
artículo señalan que quizás se debería mirar si hay intervención del
complemento en todos los procesos en los que se sospecha o se sabe que están
implicadas las células T. Este es el caso del rechazo a los órganos
trasplantados. O también el de los abortos recurrentes, en los que el sistema
inmunológico de la madre ataca al feto al considerarlo algo ajeno y extraño al
organismo (el feto tiene proteínas maternas pero también paternas, que son las
reconocidas como extrañas). Ha sido precisamente estudiando la respuesta inmunitaria
en estas situaciones de rechazo fetal que los investigadores de Georgia se han
encontrado de forma casual con esta nueva modalidad de respuesta inmunitaria.
En una situación normal el feto está protegido del ataque del sistema
inmunológico materno, pero si el mecanismo de protección falla, entonces el
sistema de defensa de la madre lo reconoce como extraño, reacciona y destruye
el feto. Trabajos de inmunología tumoral han indicado que los tumores utilizan
algunos de los mismos mecanismos que los fetos para escapar del sistema inmune.
Estudios recientes han demostrado que cuando estos mecanismos están
inactivados, aunque el crecimiento del tumor no disminuye mucho, sí que hay
intervención del complemento, lo que da pie a suponer que tal vez la acción del
complemento podría ayudar a destruir crecimientos anormales. Gemma López Jornet es
licenciada en bioquímica * Glosario de Biomedia |
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