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Síndrome de los Balcanes: muchos factores y una obsesión

Entrevista a Manolis Kogevinas, epidemiólogo
del Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona

Gretty Chirinos 4/05/01

Biomedia (Barcelona). En los últimos meses la prensa ha publicado noticias sobre el efecto del uranio empobrecido* en las tropas y en la población civil de los Balcanes. El uranio empobrecido es un subproducto del proceso de enriquecimiento del uranio en la industria de la energía nuclear en el cual se le extrae prácticamente todo el isótopo radiactivo U-234 y unos dos tercios del U-235. En consecuencia, está compuesto casi en su totalidad por U-238 y su radiactividad es cercana al 60% la del uranio natural. Entre los usos del uranio empobrecido está la fabricación de contrapesos para aeronaves y blindajes contra radiaciones para los servicios médicos de radioterapia.

En opinión de Manolis Kogevinas, epidemiólogo de la Unidad de Investigación Respiratoria y Ambiental del Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM) de Barcelona, existen varios fallos en torno al tratamiento que se le ha dado en España a la investigación sobre el síndrome de los Balcanes.

¿El uranio empobrecido ha aumentado el riesgo de padecer enfermedades a las personas que han estado en contacto con él?

Lo primero que se debe hacer en situaciones como ésta es identificar si hay o no un aumento del riesgo. Hay que analizar el número de casos registrados, contrastándolos con los casos esperados si los soldados no hubiesen sido enviados. En el caso de España, la discusión se ha centrado en especular sobre las causas sin disponer de datos básicos, como el número total de soldados y la incidencia por enfermedad. Es indispensable partir de un buen registro y determinar si realmente la incidencia se incrementa.

El siguiente paso, si concluyes que hay algo, es evaluar las posibles exposiciones que podrían producir estos efectos, entre ellas al uranio empobrecido, más cuando los datos que tenemos de éste indican que no es muy radiactivo ni de alto riesgo. Viéndolo desde afuera, no conocemos las condiciones de la exposición, ni todos los factores que intervienen. Es un error, en este caso, encasillarse en una sola causa cuando hay una introducción masiva de personas en un ambiente diferente y en condiciones tan particulares como las de la guerra: contacto con pesticidas, uranio (empobrecido en este caso) vacunas y otros que no conocemos bien. Si vas pensando en un solo elemento puedes desconsiderar otros factores que pueden estar incidiendo.

¿Qué enfermedades se teme puedan haber aumentado su riesgo?

Hay otras complicaciones, pues hablamos de un síndrome que no está muy bien definido: malestar general, algunos tipos de cáncer, pero sin definición precisa. Aparentemente, se trata de unos tipos específicos de cáncer: linfomas y leucemias, pero están asociados algunos otros cuadros sin una relación causal directa con el uranio empobrecido. También está el azar; en grupos pequeños, como éste, puede haber aumentos por azar, ya que la aparición de casos no se da de una manera estable ni en tiempos regulares, por lo que pequeños incrementos pueden no afectar el promedio final.

Por otra parte, para los cuadros de cáncer la latencia es de años. En leucemia y linfomas, según la experiencia de Hiroshima y Nagasaki, puede ser de períodos más cortos; estamos hablando de cinco o seis años. En el caso de Kosovo es improbable que las exposiciones al uranio empobrecido hayan producido estos cánceres en períodos tan cortos, resulta prematuro afirmarlo. Los soldados que fueron a Bosnia podrían estar comenzando un período de latencia aceptable. En el caso que haya una hipótesis científicamente viable, los grupos deben rastrearse en el tiempo como se ha hecho en el Golfo y en otros casos.

Si tenemos en cuenta que las condiciones de vida de los soldados en guerra son muy precarias, no se debe obviar que tanto en el linfoma de Hodgkin como en las leucemias agudas, en la investigación de la relación causa-efecto, debería ser incorporado un posible origen infeccioso.

¿La investigación llevada a cabo en España ha seguido el rigor necesario?

La investigación en España no ha sido conducida con el rigor que exigen los protocolos pertinentes. No se conoce con precisión cuántos casos de linfoma, leucemia u otros cánceres han aparecido entre los soldados españoles que estuvieron en los Balcanes. El Ministerio de Defensa informó que entregará los datos al Instituto de Salud Carlos III para que prepare un informe independiente. En el ámbito internacional, no es aceptable que la OTAN sea el ente investigador no por falta de capacidad técnica, sino porque hay condicionantes políticos de por medio que pueden comprometer la objetividad de la investigación.

Gretty Chirinos en licenciada en comunicación

* Glosario de Biomedia

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