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| Portada | Archivo | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Lista de Correo Vacunas contra el sida: dificultades en su aplicación inmediata
Biomedia (Barcelona). Disponer de una vacuna que
permita frenar el progreso de la epidemia global de sida centra una de las mayores
esperanzas en el planeta. Se estima que cada día entre 16000 y 17000 personas
se infectan con el virus de la inmunodeficiencia humana (HIV). La enfermedad ha
dejado de ser el problema de salud más importante en los países desarrollados.
La tasa española, por ejemplo, ha disminuido y se cifra en 9,2 casos nuevos por
100000 habitantes, según datos del Ministerio de
Sanidad y Consumo, pero crece de manera espectacular en África y Asia.
Además, se estima que sólo uno de cada diez de los 35 millones de afectados
tiene acceso a tratamiento, según el doctor Michael Keefer, director de la
Unidad de Evaluación del Sida de la Universidad
de Rochester en Estados Unidos.
En este momento están en fase de prueba más de 70
nuevas vacunas, muchas de ellas péptidos que funcionan estimulando el sistema
inmune para producir anticuerpos neutralizantes del virus, como las
desarrolladas por VaxGen, United Biomedical Inc., Progenics y John P. Moore del
Centro Aaron Diamond de Investigación del Sida de la ciudad de Nueva York (Journal of
Virology 2000; vol. 74, nº 2); estas vacunas imitan las formas activas
de glucoproteínas encontradas en partículas infectivas. Expertos en el tema,
como los que este mes de enero se han reunido en San Francisco en la 7ª Conferencia
sobre Retrovirus y Enfermedades Oportunistas, señalan las dificultades de
progreso en el diseño de vacunas contra el virus. En este sentido, recientemente
se han dado a conocer datos descorazonadores como la evidencia de que la
infección por HIV no confiere inmunidad: se conoció el caso de un paciente
canadiense infectado por HIV fue reinfectado por otra variante del mismo virus,
resistente al tratamiento. Este mes de enero también se ha sabido que seis
mujeres de entre las 43 prostitutas keniatas cuya inmunidad aparente al HIV
había sido utilizada por los investigadores McMichael, de la Universidad de
Oxford (Reino Unido), y Bawyo, de la Universidad de Nairobi (Kenia), para
preparar una vacuna que contenía dos elementos diferentes pensados para
estimular las células T a luchar contra el virus, se han infectado (Journal
of Immunology 2000, vol. 164 (3): 1602-1611); los ensayos clínicos de esta
vacuna estaban a punto de iniciarse este año con voluntarios. Según el Dr.
Nabel, director del nuevo Centro de Vacunas contra el Sida en el Instituto
Nacional de la Salud de Estados Unidos, a la vista de los resultados, las
primeras vacunas no conseguirán probablemente prevenir la infección, sino
reducir el riesgo de transmisión al conseguir disminuir los niveles del virus
en la sangre, con los consiguientes beneficios para la salud del paciente y la
salud pública, con la disminución del riesgo de transmisión, especialmente en
lugares de alto riesgo como África. |
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