Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones

La ciencia en la calle: los ciudadanos y la ciencia

31/10/01

Biomedia (Barcelona). El Pleno Municipal del Ayuntamiento de Barcelona del día 29 de octubre del 2001, ha aprobado la Medida de Gobierno "La ciencia en la calle", para el impulso de la cultura científica y tecnológica. Es la primera vez que en un pleno municipal se ha aprobado una medida de gobierno para impulsar la cultura científica. El Ayuntamiento de Barcelona reafirma su preocupación por hacer accesible a los ciudadanos el nuevo conocimiento científico y tecnológico en igualdad de condiciones y por fomentar una característica básica en la sociedad del conocimiento: la capacidad de discernir.

"La ciencia en la calle" es un proyecto de divulgación de temas científicos explicados directamente por los científicos y las científicas de la ciudad. Esta iniciativa forma parte de un conjunto de actuaciones que tienen como objetivo común favorecer el conocimiento y el contacto de los ciudadanos con la ciencia y la tecnología, así como impulsar la propia actividad científica en la ciudad.

En la información preparada para la discusión de la Medida de Gobierno en el pleno, también se resumen algunos datos procedentes de un reciente estudio sobre "Opiniones y actitudes de los ciudadanos de Barcelona respecto a la ciencia y la tecnología" (que será presentado íntegramente durante la Semana de la Ciencia).

Cultura científica y tecnológica

El Ayuntamiento de Barcelona, mediante la Concejalía de la Ciudad del Conocimiento, promueve un proyecto de divulgación de temas científicos que, con el título de “La ciencia en la calle”, forma parte de una estrategia para el impulso de la cultura científica y tecnológica en nuestra ciudad. Se trata de un ciclo de conferencias que tiene una doble misión: por un lado, ser un punto de apoyo a la ciudadanía para contribuir a mejorar la cultura científica y a ampliar su capacidad de decisión ante los nuevos retos que plantean las ciencias y las tecnologías. Al mismo tiempo, el programa sirve también para reducir las distancias que a veces se crean entre la comunidad científica y la “gente de la calle”. Por esta razón, el Ayuntamiento de Barcelona ha pedido a los científicos y científicas que trabajan en Barcelona que, de forma sencilla y comprensible, expliquen “qué hacen” en su labor diaria y, lo que aún es más importante, “por qué lo hacen”.

El ciclo “La ciencia en la calle” (del que Biomedia informa semanalmente en su agenda), forma parte del conjunto de iniciativas emprendidas en este mandato por el equipo de gobierno municipal, con el objetivo de impulsar en la ciudad de Barcelona la investigación y el desarrollo en las áreas de la ciencia, la medicina y la tecnología. Precisamente, en este sentido, es especialmente significativo que la creación de la Concejalía de la Ciudad del Conocimiento, en julio de 1999, coincidiera con un notable despliegue de iniciativas en las cuales ha participado toda la ciudad de Barcelona. Es necesario destacar la creación de importantes infraestructuras de investigación, así como la consolidación y el desarrollo de parques científicos y tecnológicos y otros proyectos. La universidad, la empresa privada y las diferentes administraciones se han implicado decididamente con el objetivo de situar a Barcelona como ciudad de referencia en el seno de la sociedad del conocimiento.

La cultura científica en la sociedad del conocimiento

Hoy, en los inicios del siglo XXI, la sociedad del conocimiento sustituye a la sociedad que heredamos procedente de la revolución industrial, y estructura una sociedad en la que el saber constituye el eje central. Por esta razón, los ciudadanos de la sociedad del conocimiento deben desarrollar, fundamentalmente, la capacidad de discernimiento, para estar en condiciones de decidir. Saber decidir y saber escoger son, sin duda, las claves que definen la sociedad del conocimiento. Y esta capacidad solamente vendrá determinada por la educación individual y colectiva.

Esta transformación de la sociedad será global, pero es en el ámbito local, en las ciudades, donde se materializará con mayor fuerza. Richard V. Knight1, experto de gran influencia en el desarrollo de la economía basada en el conocimiento, estima que este nuevo modelo de desarrollo urbano necesita ciertas condiciones indispensables. Entre éstas, que el conocimiento sea definido y percibido como una forma de riqueza, y que la naturaleza y el papel de los recursos del conocimiento sean comprendidos y asimilados por el público en general. Por este motivo, ahora más que nunca, la educación y la formación continuada de la población, se erigen como un pilar fundamental de esta evolución de la época postindustrial a la era del conocimiento.

Además, las diferentes administraciones e instituciones han de ser capaces de dirigir la adaptación de la “cultura del conocimiento”, dado que no toda la población tiene la misma capacidad de adaptarse a los nuevos modelos y formas de funcionamiento: el uso de nuevas tecnologías, la comprensión y utilización de los conocimientos científicos y tecnológicos, las oportunidades que ofrecen las redes de telecomunicaciones para iniciar nuevas actividades, etc. En cada revolución que se ha sucedido en la historia, se estima que, desde que se empiezan a detectar los primeros síntomas de cambio, hasta que éstos se implantan plenamente en la sociedad, pasa, al menos, una generación. La administración, por lo tanto, debe mantener una política activa para garantizar que el proceso se realice respetando la igualdad de oportunidades. Para ello, es fundamental que sepamos transmitir los valores de la sociedad del conocimiento que ya poseemos y, en lo posible, promoverlos y mejorarlos. Los científicos y tecnólogos desempeñan un papel decisivo en esta sociedad y, por ello, tienen una responsabilidad especial no sólo de llevar a cabo su tarea, sino de saber explicarla a la sociedad, dado que resulta indispensable que los ciudadanos y ciudadanas sean capaces de entender y asimilar la rápida innovación que representa la sociedad del conocimiento.

Ésta es la teoría, pero ¿en qué situación nos encontramos en Europa? “La relación de la sociedad con la ciencia se encuentra en una fase crítica”, afirma un amplio informe sobre “Ciencia y sociedad” elaborado por el Select Committee on Science and Technology of the House of Lords2 de Gran Bretaña y dado a conocer a mediados de marzo de 2000. Los lores británicos señalan que existe una crisis de confianza en la ciencia y que muchos valores son cuestionados, entre otras cosas, porque existe una reticencia del público hacia la autoridad científica y porque la mayoría de la información que recibe la ciudadanía una vez superada la escuela está determinada por la creación de una realidad deformada por los medios de comunicación, los cuales se señalan como uno de los principales responsables de la trivialización de los mensajes culturales que se están produciendo. “Además de la imagen negativa de la ciencia real –afirma el informe- los medios ofrecen un exótico abanico de material que va más allá de la respetabilidad científica: horóscopos, lo paranormal y muchas otras cosas, por ejemplo bajo la apariencia de temas de salud, que tienden a debilitar en la mente del público la validez de una aproximación racional a los problemas planteados”.

Como podemos observar, estos argumentos del informe, que no son nuevos ni exclusivos del mundo británico, reflejan una profunda crisis de valores que sin duda se tiene que englobar en la deriva que padece el sistema informativo. Y no podemos olvidar que son los medios de comunicación los que, hoy más que nunca, se han convertido en generadores de la formación continuada y de la cultura de la ciudadanía.

Así lo ha entendido también, recientemente, la Unión Europea, ya que en el consejo celebrado en Lisboa en marzo del 2001 los jefes de Gobierno de los Estados miembro adoptaron el acuerdo de realizar un programa para el análisis y promoción de la actividad científica y tecnológica en Europa, dentro del que se ha considerado decisivo el estudio de la situación de la cultura científico-tecnológica, así como de la percepción que el público tiene de los avances en este campo del conocimiento. Por este motivo se creó el mes pasado en Bruselas una Comisión de Expertos3 que tiene como misión establecer un programa de recomendaciones para la difusión de la cultura científica con la finalidad de aumentar el conocimiento científico en el ámbito europeo. En una primera fase, tiene que tener preparado el informe para elevarlo al Consejo Europeo en abril del 2002. Entre estos expertos, y a iniciativa del Departamento de Ciencia e Investigación de la Unión Europea, figura un representante del Ayuntamiento de Barcelona.

Opiniones y actitudes respecto a la ciencia en la ciudad de Barcelona

Los datos obtenidos en el último Ómnibus Municipal, realizado por el Departamento de Estudios y Evaluación del Instituto Municipal de Informática del Ayuntamiento de Barcelona, confirman el interés de los ciudadanos de Barcelona por la ciencia y la tecnología. Según se desprende de estos datos, un 65,2 % de los consultados se muestra interesado en los avances científicos y tecnológicos y un 87,2 % se manifiesta de acuerdo con que la Administración Pública apoye la investigación científica y tecnológica.

Por otra parte, a la pregunta sobre si la investigación contribuye a la mejora de la calidad de vida de las personas, un 93,4 % de los consultados responde positivamente en el caso de la investigación médica; un 85,9 % en el de las tecnologías de la información y la comunicación; un 84,5 % en el caso de la energía solar, mientras que es del 83,7 % en el caso de la informática. Sectores como el de la biotecnología o la exploración del espacio también obtienen respuestas positivas, aunque con porcentajes menores (59,7% y 53,1%, respectivamente).

Los únicos sectores de la investigación que obtienen una valoración negativa –con relación a su contribución a la calidad de vida– son el de la investigación científica militar y el de la energía nuclear (sólo un 26,7% y un 34,3% de los encuestados responden positivamente a esta pregunta, respectivamente). Es decir, en general la ciudadanía de Barcelona está interesada en temas científicos y tecnológicos.

De este estudio resulta también que los ciudadanos se informan de los avances científicos y tecnológicos a través de los medios de comunicación.

El ciclo “La Ciencia en la Calle” da respuesta a este interés de los ciudadanos por la ciencia, abriendo un nuevo canal de información directa con los científicos e investigadores de la ciudad, principales productores del nuevo conocimiento.

Iniciativas municipales para el impulso de la cultura científica ciudadana

El programa “La Ciencia en la Calle” ha sido organizado por la Concejalía de Ciudad del Conocimiento con la colaboración del Ateneo Barcelonés, la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona, la Asociación para el Fomento de la Ciencia y la Associación Catalana de Comunicación Científica. Además, diferentes medios de comunicación local han colaborado en la difusión del programa y de los contenidos de las conferencias. Tal es el caso de La Vanguardia Digital y el Diario de Barcelona, que mantienen una sección dedicada al ciclo con el texto completo de las conferencias. O el de BTV (Barcelona Televisión), televisión pública de la ciudad, que está emitiendo semanalmente la conferencia de forma íntegra y ha dedicado noches temáticas a diferentes temas desarrollados durante el ciclo. Las universidades públicas, los hospitales, las escuelas y los centros de investigación de la ciudad de Barcelona también han colaborado de forma muy activa en la difusión del programa.

Unas 2500 personas han acudido hasta ahora al Ateneo para escuchar las conferencias, que se realizan todos los martes. En el caso de las retransmisiones en diferido por BTV, algunas conferencias han tenido audiencias de 7000 personas, superando las expectativas debido al difícil horario de emisión (a partir de las 12 de la noche). A estas cifras tenemos que añadir las “visitas” a la página Web de La Vanguardia Digital y el Diari de Barcelona.

El balance ha sido altamente positivo. Por esto “La ciencia en la calle” continuará el año que viene en los distritos, para acercar más el mundo científico a nuestros ciudadanos y ciudadanas.

Por último, es importante destacar que el ciclo “La ciencia en la calle” no es una iniciativa aislada, sino que forma parte de un programa global de este equipo de gobierno.

Entre las actuaciones que se han puesto en marcha con el objetivo de impulsar la cultura científica ciudadana destacan la reciente reinauguración del Planetario Municipal del Centro de Recursos del Espacio de Barcelona, en el Distrito de Horta-Guinardó, por iniciativa de la Comisión de Educación y Cultura; o los ciclos de conferencias “Genética y Ciudad” e “Internet y Ciudad”, así como la próxima inauguración, coincidiendo con la Semana Europea de la Ciencia, de “La ciencia en el bolsillo”, exposición basada en billetes de curso corriente que contienen motivos y personajes científicos, procedentes de diversos países, y que sirven para explicar algunos hitos y retos de la ciencia y la tecnología.

Barcelona tiene que ser una ciudad educada y con ideas y por tanto con ciudadanos y ciudadanas con capacidad de escoger, espíritu crítico y preparados para ser protagonistas de la ciudad y de la sociedad del conocimiento.

Notas

1 Richard V.Knight, Richard V.Knight y Gary Gappert, editores, Cities in a Global Society, Sage Publications, octubre de 1989. Series: Urban Affairs Annual Reviews, Volumen 35. Colección de ensayos centrados en la redefinición de la globalidad como fenómeno, con la aportación de las iniciativas de las ciudades en el entorno de la globalización. http://www.sagepub.com

2 Comité Selecto de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Lores del Reino Unido. La mayoría de los trabajos del Comité Selecto se realizan a través de dos subcomités, los cuales se reúnen dos veces a la semana. Sus informes destacan aspectos concretos de materias científicas sobre los cuales se hace una llamada al Parlamento para que éste formule iniciativas. Los subcomités están formados por expertos para sus consultas. Los informes han influido en la política del Gobierno en cuestiones como la Regulación de la Industria Biotecnológica. También han sugerido que el Gobierno realice cambios importantes en el marco de regulación de las telecomunicaciones y los medios en Gran Bretaña. http://www.parliament.the-stationery-office.co.uk/pa/ld199697/ldinfo/ld16sctk/ld16sctk.htm

3 El concejal de Ciutad del Conocimiento, Vladimir de Semir, ha sido invitado a integrarse en una nueva comisión de expertos en Cultura y Percepción Pública de las Ciencias que se ha creado en Bruselas. En el Consejo Europeo celebrado en Lisboa en marzo de 2001, los jefes de Gobierno de los estados miembro adoptaron el acuerdo de poner en marcha un programa de análisis y promoción de la actividad científica y tecnológica en Europa, el cual considera decisivo el estudio de la situación de la cultura científico-tecnológica así como el de la percepción que tiene el público de los avances en este campo del conocimiento. La comisión de expertos tiene como misión establecer un programa de recomendaciones para la difusión de la cultura científica y aumentar el conocimiento en el ámbito europeo. En una primera fase, la comisión presentará un informe el próximo mes de abril de 2002 al Consejo Europeo. Los otros miembros de la comisión de expertos son: Steve Miller, de la University College de Londres y director de la red European Network of Science Communication Teachers; Paul Caro, miembro de la Academia de Ciencias de Francia y uno de los fundadores de la Cité de Sciences de La Villette de París; Vasilis Kouladis, director del Laboratorio de Educación de la Universidad de Patras (Grecia); Walter Staveloz, director ejecutivo del European Collaborative for Science, Industry and Technology Exhibitions (ECSITE) y Rosalia Vargas, directora de la Agencia Nacional para la Cultura Científica y Tecnológica (Portugal).

Más información en Biomedia:
Semana de la Ciencia. Cristina Junyent (26/10/01)
Semana de la Ciencia. Mar Mediavilla (15/11/00)
Dossier: Comunicación

Más información en la red:
Departamento municipal de Prensa: http://www.bcn.es:8885/butlleti/butlleti.doc?p_idint=77862&hi_ha_agenda=S

Arriba

Portada


Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones

(C) BIOMEDIA es una publicación del OCC (UPF) y RUBES EDITORIAL