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Un nuevo modelo para estudiar el Alzheimer
en la mosca de la fruta

Juan Carlos López García 6/07/01

Biomedia (Barcelona). A nivel neuropatológico, la enfermedad de Alzheimer se caracteriza por la presencia de dos tipos de lesiones: las placas amiloides y los haces neurofibrilares. Las placas amiloides están compuestas de una proteína* llamada beta-amiloide, la cual es el resultado del procesamiento anormal de otra molécula llamada proteína precursora del amiloide. Los haces neurofibrilares, por su parte, están compuestos de una proteína llamada tau, la cual tiende a formar agregados cuando es fosforilada* de manera excesiva. La mayor parte de los modelos experimentales para el estudio de la enfermedad de Alzheimer en animales de laboratorio se ha enfocado al análisis de las placas amiloides, mientras que los haces neurofibrilares han recibido hasta ahora una atención mucho más discreta. Sin embargo, el avance más reciente en el estudio de la enfermedad de Alzheimer se ha focalizado en el análisis de la proteína tau y ha sido publicado por un grupo de investigadores norteamericanos en la revista Science. En este trabajo, los científicos han conseguido que el cerebro de la mosca de la fruta Drosophila melanogaster produzca la proteína tau humana y han demostrado que su producción se acompaña de una neurodegeneración similar a la que se observa en pacientes con Alzheimer.

Los investigadores utilizaron técnicas de ingeniería genética para introducir dos variedades del gen* de la proteína tau humana en el cerebro de la mosca — el gen normal y un gen mutante que se observa en personas que desarrollan una forma de demencia precoz asociada a haces neurofibrilares. Sus observaciones mostraron que la expresión de ambos genes tenía como resultado la muerte neuronal y que la versión mutante era mucho más nociva que la normal. Al igual que lo observado en pacientes, la proteína tau se acumuló en neuronas y esta acumulación fue observada principalmente en moscas adultas. Además, la expresión de tau condujo a la muerte prematura de las moscas modificadas genéticamente. Pero a pesar de las similitudes, hubo una diferencia fundamental entre los resultados de este estudio y lo que se encuentra en pacientes humanos: la expresión de tau nunca condujo a la formación de haces neurofibrilares en las moscas. Este resultado implica que la formación de haces no es necesaria para la degeneración de las neuronas sino que alguna otra propiedad de la proteína tau es más relevante para causar muerte neuronal. En otras palabras, la formación de haces neurofibrilares en el cerebro humano podría ser un efecto secundario y menos relevante de la proteína tau en la enfermedad de Alzheimer de lo que se creía hasta ahora.

Este trabajo tiene una serie de implicaciones muy profundas para la comprensión de la enfermedad de Alzheimer. En primer lugar, el hecho de que la acumulación de proteína tau pueda conducir a la muerte neuronal sin la necesidad de formar haces neurofibrilares hace necesario enfocar futuros trabajos a descubrir qué otra propiedad de aquella proteína media su capacidad de causar neurodegeneración. Una vez sea descubierto el mecanismo de acción de tau, estaremos en mejores condiciones de combatir el daño causado por esta molécula.

En segundo lugar, el hecho de contar con un modelo de Alzheimer en la mosca de la fruta abre la posibilidad de identificar genes capaces de contrarrestar los efectos negativos de la proteína tau. Dado que Drosophila es un organismo en el que es posible realizar estudios de mutagénesis a gran escala, la creación de este modelo permitirá aislar mutaciones que contrarresten la neurodegeneración observada en estas moscas, lo cual brindará una imagen más clara de todos los cambios celulares que se asocian a la expresión de tau. En otras palabras, será posible mutagenizar a moscas que expresen tau y ver cuáles de estas nuevas mutantes sobreviven más tiempo o muestran menos daño cerebral. La identificación subsiguiente de los genes mutados nos conducirá a descubrir elementos celulares que podrían modificarse para tratar de combatir la neurodegeneración.

Por último, la expresión de tau no es una característica exclusiva de la enfermedad de Alzheimer. Existe un grupo muy importante de enfermedades neurodegenerativas que también son causadas por la acumulación de tau. El desarrollo de este modelo permitirá una comprensión más detallada de este grupo de patologías, lo cual se traducirá necesariamente en el desarrollo de tratamientos racionales para todas ellas.

* Glosario de Biomedia

Más información en Biomedia:
Identificada una nueva proteína relacionada con la aparición de Alzheimer, Juan Carlos López García (27/09/00)
Relacionada la oxidación de una proteína con el parkinson y el alzheimer, Maria Roura (13/12/00)
Prioridad al Alzheimer (27/09/00)
Estructura espacial de fármacos contra el Alzheimer (29/12/99): 

Más información en la red:
Resumen del artículo publicado en Science:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?cmd=Retrieve&db=PubMed&list_uids=11408621&dopt=Abstract
Información general sobre Alzheimer:
http://www.sfn.org/briefings/alzheimers_disease_plaques.html
http://www.sfn.org/briefings/alzheimers.html
http://www.ninds.nih.gov/health_and_medical/disorders/alzheimersdisease_doc.htm
Asociaciones interesadas en el estudio del Alzheimer:
http://www.alz.org/
http://home.mira.net/~dhs/
http://www.alzheimer-europe.org/spanish/index.html (en español)
http://www.solitel.es/alzheimer/alzheimer.htm (en español)
http://neurologychannel.com/alzheimers/
Información detallada sobre Drosophila:
http://sdb.bio.purdue.edu/fly/aimain/1aahome.htm
http://www.ceolas.org/fly/intro.html

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