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Vladimir de Semir: «La sociedad del conocimiento ya no es
un lujo, es una necesidad»

Raimundo Roberts 06/09/02

Biomedia (Barcelona). El 4 y 5 de noviembre se realizará en Dublín la primera reunión del ENSCOT, la Red Europea de Profesores de Comunicación Científica en la que se presentarán los resultados de este grupo interuniversitario que está trabajando desde hace tres años en el desarrollo de un modelo común para la enseñanza de la comunicación científica. Vladimir de Semir, concejal de la Ciudad del Conocimiento del Ayuntamiento de Barcelona y conocido periodista catalán, es uno de los miembros de esta red  y uno de los gestores de muchas de las iniciativas que han permitido que Barcelona sea reconocida por la Unión Europea como un ejemplo de buenas prácticas en el impulso de la cultura científica en Europa.

¿En qué consiste la red ENSCOT?

ENSCOT es un equipo financiado por la Unión Europea y formado por siete universidades europeas para trabajar conjuntamente en el desarrollo e intercambio de experiencias sobre la enseñanza de la comunicación científica en Europa. Después de dos años de trabajo y poniendo en común toda la experiencia de estos siete grupos (más otros, que han podido recopilarse), se ha elaborado un módulo europeo de comunicación científica, un posible modelo para la enseñanza de la comunicación científica en diferentes ámbitos de la Unión Europea.

Lo que se quiere hacer en Dublín es dar a conocer los contenidos de este modelo, debatirlos con un público más amplio, también experto y relacionado con este campo, que no ha trabajado exactamente con nosotros, e iniciar, a partir de aquí, una segunda etapa de colaboración para ampliar la red y profundizar en el intercambio y en la aplicación de estos contenidos en la enseñanza de la comunicación científica.

¿Hay muchas diferencias en la forma de impartir la comunicación científica dentro de Europa?

La comunicación científica es un abanico muy amplio en el que intervienen desde la historia y sociología de la ciencia al periodismo puro y duro, pasando por los problemas éticos de la propia ciencia y de la comunicación científica. Por lo tanto, el campo de aplicación posible es muy amplio: hay quien pone más énfasis en historia de la ciencia, o quien desarrolla más los análisis de los procesos comunicativos y de creación de la información. Aunque lo importante es que estas posturas son compatibles y complementarias y durante estos años de trabajo en la red ENSCOT hemos podido desarrollar un módulo común para Europa.

¿Cómo se conjugan las iniciativas europeas, a escala global, y las desarrolladas localmente, desde la concejalía de la Ciudad del Conocimiento, dentro del campo de la comunicación científica?

Barcelona ha sido, desde siempre y por muchas razones, una ciudad (e incluiría incluso a toda la comunidad autónoma de Cataluña) en la que ha habido una larga tradición en divulgación científica y periodismo científico, que se ha concretado a lo largo del siglo veinte. Sus inicios se remontan incluso al siglo anterior con periódicos como La Vanguardia, La Veu de Cataluña, el Diari de Barcelona, junto con muchas otras iniciativas. Por lo tanto, existía lo que podríamos denominar un «caldo de cultivo» en Cataluña y Barcelona para que se desarrollaran, en tiempos más modernos, muchas iniciativas relacionadas con la comunicación científica.

Evidentemente, el impacto que tuvo en su momento el suplemento de ciencia de La Vanguardia fue, seguramente, el catalizador que motivó la idea de crear en Barcelona unos estudios específicos de periodismo científico en la Universitat Pompeu Fabra. También en torno a este movimiento, la Generalitat creó en su día una comisión para el estímulo de la cultura científica, bajo la dirección del conseller de Cultura en ese momento, Joan Guitar. Desde el Ayuntamiento se ha hecho una apuesta importante para que hubiera un departamento dedicado al análisis, diagnóstico e impulso de la cultura científica y tecnológica, y  a la adaptación de nuestra sociedad a la nueva era del conocimiento.

Puede parecer muy básica la pregunta, pero ¿por qué cree que es necesario que la gente sepa más sobre ciencia y tecnología?

Precisamente, cuando estamos en un proceso de transformación social y económica hacia nuevas formas de convivencia en muchos aspectos de nuestra sociedad, es muy importante que los ciudadanos y las ciudadanas posean la capacidad de adaptarse, ya que la cultura científica y tecnológica forma parte de sus vidas cotidianas. No sólo para utilizar los instrumentos que se ponen a su disposición, como ordenadores, coches o cajeros automáticos, sino también para el acceso al propio conocimiento. Y como la materia prima de esta sociedad no serán sólo los átomos, sino también los bits, es necesario que la «cultura del bit» exista y que la gente comprenda lo que está ocurriendo. Lo que en el siglo veinte seguramente era una recomendación y un deseo, algo conveniente, hoy, en el siglo veintiuno, cuando estamos en medio de una transformación social, es una necesidad. 

Por lo tanto no es un lujo, en absoluto, sino una necesidad, el que junto a la cultura que podríamos llamar «convencional», se incluya realmente la capacidad de adaptación a esta nueva era, que viene de la mano de adquirir una cultura científica y tecnológica.

Por último, ¿tendremos este año iniciativas concretas de la Ciudad del Conocimiento como «La Ciència al carrer»?

Existe un programa de actividades* que el Ayuntamiento ha adoptado dentro de las acciones de gobierno, muy en la línea de lo que se está impulsando desde Europa con el plan de acción «Ciencia y Sociedad»; de hecho, es una de las acciones con la que el Ayuntamiento apoya este plan europeo. Algunas de estas acciones ya se estaban desarrollando, pero ahora se están potenciando algunas más, como «La Ciència al carrer», exposiciones, etc. Quiero señalar que recientemente, la Unión Europea ha destacado la iniciativa «Barcelona, Ciudad del Conocimiento» del Ayuntamiento de Barcelona como un programa pionero y modélico en estas acciones de gobierno, y que se trata del único de carácter municipal, las demás son iniciativas a escala estatal. Por lo tanto, Barcelona sigue siendo pionera en la divulgación del conocimiento.

Medida de Gobierno sobre la aplicación del plan de acción «Ciencia y Sociedad» en la UE aprobada por el Ayuntamiento de Barcelona:
Texto en castellano
Texto en catalán

Más información en Biomedia:
Barcelona: ejemplo para Europa en el impulso del conocimiento científico (26/07/02)

La Comisión Europea insta a la cooperación entre científicos y periodistas. Raimundo Roberts (12/07/02)

Más información en la red:
Documentos de referencia del OCC-UPF. Plan de acción «Ciencia y Sociedad» y Eurobarómetro «Europeans, Science & Tecnology»: http://www.upf.es/occ/cat/Docref1.htm
Ayuntamiento de Barcelona: http://www.bcn.es
Plan de acción «Ciencia y Sociedad», Comisión Europea: http://www.cordis.lu/science-society

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