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| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones El Centro de Regulación Genómica: un hito en el camino hacia el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona
Biomedia (Barcelona).
A finales de octubre, con el simposio Genes, células y enfermedad, se
inauguraron las nuevas –y temporales– instalaciones del Centro
de Regulación Genómica (CRG), el más moderno centro de investigación en
genómica de España, y parte del núcleo científico inicial del Parque de Investigación Biomédica de Barcelona
(PRBB). A la inauguración asistieron
el presidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol, junto a la rectora
de la Universitat Pompeu Fabra (UPF), Maria
Rosa Virós, el conseller de Universidades (DURSI), Andreu Mas-Colell; el
director del CRG, Miguel Beato, y el vicerector de Política Científica de la
UPF, Josep M. Antó, entre otras autoridades, en un acto en que se realizó un
balance de las investigaciones científicas en Cataluña y se presentó el nuevo
centro. Las nuevas dependencias
ocupan dos mil doscientos metros cuadrados dedicados a la investigación, y
reúnen a más de cien científicos, técnicos y profesionales que trabajan en la
vanguardia del conocimiento biológico: los genomas, las fuentes de información
más importantes del inicio de siglo. Las instalaciones están ubicadas en el
segundo piso del Centro Mediterráneo de
Investigaciones Marinas y Ambientales (CMIMA-CSIC) y al lado de lo que será
su sede definitiva, el PRBB, frente al mar de Barcelona. Aunque fue inaugurado hace
dos años, estas nuevas instalaciones permiten, según su director, que el CRG
comience una nueva etapa en el camino hacia su sede definitiva, el PRBB (que
debería estar terminado en el 2004). El CRG es hoy un centro de investigación
biomédica básica, dedicado al estudio de los mecanismos que regulan el genoma,
ya sea de células humanas o de otros animales. Si la genética estudia los
genes, la genómica investiga la estructura y la función de todos los genes que
forman parte de una célula. Los investigadores del CRG investigan, en
particular, los mecanismos que permiten que los genes se regulen mutuamente de
forma coordinada, es decir, los procesos de interacción entre los genes que
permiten el funcionamiento de la célula y, por consiguiente, de los seres
vivos. Estructura científica El trabajo científico de este
centro está formado por cuatro programas de investigación: Regulación génica,
Diferenciación y cáncer, Bioinformática y genómica y Genes y enfermedades. Cada
programa consta de varios grupos de investigación, que complementan las
investigaciones de cada área, desde la investigación básica del DNA hasta las
aplicaciones en medicina o en comportamiento animal relacionado con la
genómica. El programa de mayor
desarrollo actualmente es el de Regulación génica, y se dedica a la
investigación de los mecanismos de regulación de la expresión de los genes. Según
Beato, coordinador del programa, éste se dedica a «estudiar los mecanismos de
regulación de la expresión génica, a todos los niveles». Estos son la
transcripción, es decir, la lectura de la información del DNA; el procesamiento
del RNA o splicing*, y la síntesis
de las proteínas. Los investigadores del
segundo programa, Diferenciación y cáncer, están investigando los sistemas de
diferenciación celular. Beato explicó que éstos se dedican «básicamente al
estudio de células madre* adultas,
cómo se diferencian, y cómo las perturbaciones en la diferenciación llevan a la
generación de tumores». Los cuatro grupos de este programa utilizan células
madre adultas de ratón –animal modelo para la gran
mayoría de las investigaciones que se realizan en el CRG– y han enfocado su trabajo hacia áreas como el estudio
de los mecanismos moleculares de la leucemia y la regeneración y plasticidad de
los tejidos, en especial en la médula ósea y los tejidos musculares. El programa de Bioinformática
y genómica es uno de los más importantes para el trabajo de los demás
investigadores del centro. En él se desarrollan, entre otras actividades, las
herramientas con que se realizan gran parte de los análisis de los demás grupos
de investigación del CRG. Su trabajo esta dividido, incialmente, en tres áreas:
Bioinformática y genómica, Evolución molecular y Microarrays o chips de DNA*. Es en este programa donde se
puede observar mejor la unión sinérgica de los centros que darán forma al PRBB:
el Instituto Municipal de Investigación Médica
(IMIM), el CRG y el Departamento de Ciencias
Experimentales y de la Salud de la UPF (CEXS-UPF), ya que gran parte de los
bioinformáticos de este grupo, coordinados por Roderic Guigó, forman parte
además del Grupo de
Investigación en Informática Biomédica (GRIB) del IMIM y CEXS-UPF. Cabe
destacar que el servicio de microarrays de este programa están a cargo
del Laboratorio de Microarrays CRG-IMIM-UPF, que fue fundado en septiembre del
2001 para proveer de este tipo de instrumentos a los investigadores que
formarán el PRBB. Aunque es una de sus
funciones más importantes, el director del CRG puntualiza que los
bioinformáticos «no sólo se dedican a mirar el genoma. Hay también grupos que
se dedican al estudio de su evolución, la genómica comparada, y a la predicción
–a través de la estructura del ADN– de la estructura de las proteínas». Además, aclaró
Beato, «estudian la interacción de las proteínas, bioinformáticamente, y la
interacción entre proteínas y substratos, una técnica muy importante para
farmacología». El cuarto programa de
investigación es Genes y enfermedad y está enfocado al estudio de la genética
molecular humana. Los cinco grupos que forman este programa, coordinados por
Xavier Estivill, se dedican al estudio de las enfermedades multigénicas (influidas
o causadas por la interacción de varios genes). Como detalla el director del
centro, este programa «tiene una estructura compleja, ya que lo integran desde
grupos que trabajan en modificaciones genéticas de ratones (para crear modelos
de las enfermedades genéticas humanas), hasta los que estudian el
comportamiento neurológico de estos animales, como modelos para Alzheimer, o
para el síndrome de Down». En este programa, los investigadores abarcan «desde
la genética pura, hasta el estudio del comportamiento» de los animales modelo. Consejos de gobierno El gobierno del centro está
formado por dos comités: el Patronato, formado por diez miembros, y dirigido por el conseller de
Universidades y la rectora de la Universitat Pompeu Fabra, como miembros permanentes,
más dos representantes de la UPF y seis de la Generalitat. El otro es el Consejo Científico
Asesor Externo (SAB), formado por reconocidos científicos internacionales
que están trabajando actualmente en investigación básica en medicina y
biología. Son siete expertos de instituciones científicas de gran prestigio,
que otorgan asesoría sobre las investigaciones y los resultados del centro.
Para Beato, «la función de este comité es guiarnos en el intento de competir
internacionalmente. Tener un comité asesor de este nivel da dos garantías: la
primera es que la gente que llega a trabajar aquí sabe que el proyecto
científico está avalado, porque los expertos que lo forman no van a poner su
nombre si no creen en lo que estamos haciendo, por lo tanto, es una garantía
para traer buena gente. Y segundo, saber que aquí se va a controlar lo que se
haga, porque este comité evaluará periódicamente a todos los grupos de
investigación del centro». De esta forma, se espera que el SAP avale las
decisiones científicas del centro y le permita perfilarse dentro de las
tendencias internacionales. Los miembros del CRG, al
igual que los del IMIM y del CEXS-UPF, adscriben voluntariamente un Código de buenas prácticas científicas,
como una manera de promover y autorregular el trabajo ético y de calidad dentro
de sus miembros. Por último, cabe recordar que
estas nuevas instalaciones son sólo un paso entre el laboratorio fundado hace
dos años con el nombre de CRG y acogido por el IMIM, y el nuevo e impresionante
edificio del PRBB, con más de 28 000 metros cuadrados dedicados a la
investigación biomédica. Beato, al preguntarle por la unión de las
instituciones en el PRBB opinó que esta unión traerá «sólo ventajas, estar bajo
un mismo tejado; todos juntos y compartiendo instrumentos, servicios,
seminarios; compartiendo incluso conversaciones en el café. Serán sólo ventajas
el encontrarse a la gente, poder charlar y estar informado directamente de lo
que hacen los demás investigadores». Más información en Biomedia: Más información en la red: |
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