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| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones El personal sanitario advierte de las consecuencias de una guerra contra Iraq
Biomedia (Barcelona). Con una carta abierta en la
que solicitan al Gobierno español que no apoye una guerra en Iraq -ni
en ningún otro país- un grupo de médicos y
personal sanitario español se ha adherido a la discusión pública sobre la posible
incursión armada, que conllevaría graves consecuencias sanitarias. La
incitativa ha sido gestada por miembros del Instituto
Municipal de Investigación Médica (IMIM) y otras instituciones catalanas, y
ha sido enviada a diferentes revistas científicas de habla castellana. «Como
profesionales responsables de la salud de los ciudadanos, e independientemente
de cualquier convicción religiosa o política, pedimos al Gobierno español y a
los gobiernos de las comunidades autónomas que no apoyen una guerra en Iraq ni
en ningún otro país», dice la carta, y pide que las autoridades «utilicen los
recursos legales y diplomáticos bilaterales e internacionales con toda la
intensidad que les permite la legitimidad de haber sido votados por ciudadanos
que confían en que ejercerán sus funciones desde la ética, la solidaridad y el
humanitarismo». La
comunicación, en la que se recuerda que en el siglo pasado «murieron más de 120
millones de personas víctimas de las guerras y de genocidios», ya ha sido
firmada por más de mil seiscientas personas, muchas de las cuales están
relacionadas con la medicina y la investigación científica. El
redactor es Jaume Marrugat, epidemiólogo cardiovascular del IMIM, que justifica
la necesidad de detener cualquier apoyo a una acción bélica basándose en las
palabras del médico y premio Nobel de la Paz Bernard Lown sobre la necesidad de
detener el desarrollo de armamentos, y en la responsabilidad pública asignada
al cuerpo médico «de cuidar la salud de nuestros conciudadanos desde el
nacimiento hasta la muerte, para advertir a la población y a nuestros
gobernantes de los peligros gravísimos de la guerra a gran escala, incluya o no
armas nucleares». Además,
la carta explicita que debe ser la Corte Penal Internacional quien juzgue a
quienes cometan actos criminales de lesa humanidad, de genocidio, de guerra o
relacionados con el abuso sexual o con la esclavitud. Se recuerda en la
petición que, entre los países que no han ratificado la aprobación de este tribunal
se encuentran Estados Unidos e Iraq, «pero es aun más desalentador que países
que sí lo han hecho, como España, Italia y el Reino Unido, justifiquen, apoyen
y faciliten acciones» del primero contra el segundo. Además
de Jaume Marrugat, esta acción a favor de la paz está siendo promovida por los
investigadores Gloria Pérez, Miquel Porta, Toni Plasencia, Esteve Fernández y
por la representante española de la Asociación Internacional de Médicos para la
Prevención de la Guerra Nuclear, Aurora Bilbao. Más información en la red: |
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