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| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Entrevista a Fernando Giráldez, profesor de Biología del Desarrollo«El PRBB es un equivalente en investigación y tecnología biomédicas a lo que es un hospital clínico para las facultades de Medicina»
Biomedia (Barcelona). En esta entrevista hablamos con Fernando Giráldez,
profesor de Biología
del Desarrollo del Departamento de Ciencias
Experimentales y de la Salud (DCEXS) de la Universitat
Pompeu Fabra, y elegido nuevo director de este centro de investigación. Su
equipo de dirección coordinará y dirigirá las actividades del DCEXS durante los
próximos tres años, un período en el que se producirán varios cambios, como su
integración física al nuevo Parc de Recerca
Biomèdica de Barcelona, PRBB. Hace un par de años, un campo de fútbol al lado del mar, en la Barceloneta,
recibía los fines de semana a entusiastas deportistas que, junto a sus amigos,
disfrutaban de sus aciertos y esfuerzos deportivos cada vez que podían. Hoy,
ese campo de fútbol es la base de otro tipo de aciertos y esfuerzos, tan
apasionantes como los deportivos, pero algo más complejos. En el suelo que
ocupaba el campo de fútbol se encuentra ahora el perímetro del Parque de
Recerca Biomèdica de Barcelona (PRBB), un edificio circular y singular, donde
cientos de expertos en ciencias trabajarán dentro de poco, día tras día, en pos
de metas de investigación relacionadas con la vida, en especial la humana. Aunque el edificio esté en construcción, el PRBB es hoy una
entidad formada por cuatro centros de investigación de Barcelona: el Centro de Regulación Genómica (CRG), el Instituto Municipal de Investigación Médica
(IMIM) de Barcelona, el Departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud
(DCEXS) de la Universidad Pompeu Fabra y el futuro Centro de Investigación en
Medicina regenerativa de Barcelona. Separados por pocos metros entre sí y del nuevo edificio del
PRBB, los investigadores de estos centros buscan la sinergia de sus actividades
para seguir construyendo los edificios de las ciencias biomédicas desde la
investigación bioinformática más abstracta hasta la frontera de la salud
pública, pasando por el estudio de las estructuras y funciones de los genes. Y para ello es necesario que algunos dirijan y coordinen,
labor en la que se ha embarcado Fernando Giráldez, en sucesión democrática de
Miguel López-Botet, en el Departamento CEXS. Este departamento nació en 1998,
con la intención de aportar desde la UPF la investigación biomédica y la
formación de biólogos y médicos. Aunque esta última licenciatura no ha sido
puesta en marcha, es uno de los proyectos a los que esta universidad no ha
renunciado. Giráldez, nacido en 1952 en Buenos Aires, Argentina, afronta
desde ahora la labor de dirigir el DCEXS. Cultivador de lo que algunos llaman
un «perfil público bajo», carismático y silencioso, Fernando Giráldez sonríe
con los ojos mientras acepta la entrevista y ofrece una silla para conversar. ¿Por qué estudió ciencia y no otra cosa? Creo que por una mezcla de pasión intelectual y de incapacidad para
tratar con la realidad. Supongo que por eso admiro tanto a los que saben
resolver cosas de verdad, los médicos, los arquitectos, los ingenieros, etc. Siempre
he tenido una cierta inclinación por el saber, lo que antes se llamaba también
«el conocimiento», y por saber enseñarlo. Y una cierta distancia de las cosas
prácticas y reales. Como siempre suele ocurrir, también me atrapó la emulación
por dos o tres profesores de la carrera que desataron esa sensación de «yo
quiero ser como ellos». Puede parecer una elaboración romántica de las
motivaciones de entonces pero, sitúese, empecé la carrera en 1969 y por
entonces había un buen contingente de románticos y voluntariosos en las
universidades. ¿Qué estudia un
biólogo del desarrollo especializado en genes? Intenta mirar detrás de la forma, detrás de la anatomía y de
las células para buscar las claves de su generación. Al biólogo del desarrollo
le interesan lo que los lógicos llaman las leyes de transformación, cómo una
estructura genera otra. La clave del desarrollo embrionario no son las cosas,
sino las instrucciones para hacer las cosas que vemos. Creemos que eso depende
del comportamiento de las células y que éste está dictado por una lógica
escrita en los genes. ¿Cómo fue su llegada
al DCEXS? Fue hace unos años y es una historia curiosa de
reencuentros. Cuando comenzó el DCEXS recibí una llamada de Paco Real
hablándome del proyecto. A mi me encantó, pero sucedió que no hacía ni quince
días que le había dicho al rector de la Universidad de Valladolid que aceptaba
ser su vicerrector de investigación. Al cabo de tres años, acabando el mandato,
fui yo el que llamó a Paco. Vine a ver esto y me encantó el proyecto. Siento
una profunda gratitud por el grupo de colegas que me dio la oportunidad de
venir. ¿Y por qué
presentarse, qué le impulsa a presentarse a unas elecciones de departamento? Aunque suene a tópico, yo no tenía la menor intención de aparecer
por allí, y permanecía agazapado intentando pasar desapercibido. Pero bueno, el
caso es que muchos compañeros del departamento fueron muy insistentes, abogaron
argumentos tales como la edad, la experiencia y algunas cosas del estilo que
nos hacían a Jaume Bertranpetit y a mí los candidatos naturales. Lo que
decidimos fue presentarnos juntos, y en eso estamos. La verdad es que una vez
tomada la decisión, Jaime, Elena Hidalgo y yo nos hemos puesto a trabajar con
mucha ilusión y con ganas de ayudar a que esto sea cada vez mejor. ¿Cuáles son los
objetivos que se buscan en este nuevo período de gobierno del DCEXS? Tenemos dos grandes objetivos que afectan a la formación y a
la investigación. El primero es que queremos desplegar la capacidad docente del
DCEXS con nuevos estudios en áreas de especialización biomédica. El Espacio
Europeo de Educación Superior (EEES-Bologna) nos va a permitir ofrecer nuevos
estudios de pre y postgrado, además del doctorado, y ello constituirá la
estructura de formación de científicos y tecnólogos del PRBB. Nuestro horizonte
es llegar a tener unos 250 alumnos nuevos por año (ahora tenemos unos 120), de
los cuales esperamos que la mitad sean alumnos de postgrado. Y nuestro segundo
objetivo es mejorar y aumentar nuestra capacidad investigadora integrándonos en
el PRBB. El traslado al nuevo edificio supondrá no sólo la mejora de las
instalaciones para todos los grupos ya existentes, sino también un gran impulso
para la colaboración entre los grupos de investigación con los otros centros
que se instalarán allí. Contamos, además, con incorporar a nuevos
investigadores ligados a los nuevos estudios y al programa de investigadores
ICREA. Queremos aumentar en al menos un 30% el número de IP que tenemos en la
actualidad. Por último, y no lo último, aspiramos a que la gente que trabaja
todos los días en el laboratorio se sienta bien, que pueda concentrarse y no
tener más preocupaciones que las derivadas de su trabajo. ¿La carrera de
medicina podría ser una realidad? Sin duda que sí, y sigue habiendo conversaciones para ver
cómo puede realizarse. Pero los estudios de medicina no son los únicos en los
que el DCEXS puede aportar algo nuevo. Realmente, el PRBB es un equivalente en
investigación y tecnología biomédicas a lo que es un hospital clínico para las
facultades de Medicina. Tener juntos la universidad y el PRBB constituye una
oportunidad única por ambas partes para ofrecer una formación que difícilmente
se podría encontrar en otro lugar. En cierto modo, nosotros estamos en deuda
con nuestra universidad por el esfuerzo que ha supuesto participar en una
empresa como el PRBB. El horizonte de Bologna nos permitirá diseñar estudios
nuevos y nuevas posibilidades de formación. Es una ocasión que no podemos
desaprovechar. ¿Puede considerarse al DCEXS como una cantera de
doctorados para los centros que formarán el PRBB? Claro, nuestros estudios tienen un perfil y seleccionan un tipo de
alumnos que son perfectos para comenzar a trabajar en un laboratorio, sea
aplicado o básico. Ya en la actualidad, un buen número de alumnos nuestros
están diseminados por los laboratorios del IMIM, el CRG y otros laboratorios de
investigación, además de los del propio DCEXS. Pero en el CEXS no aspiramos a
que el PRBB se nutra sólo de nuestros estudiantes, ni que éstos sólo trabajen
en el PRBB. Somos partidarios de la movilidad y de que la gente se mueva. Y
cuanto más lo haga mejor. Frente a otros
centros de tamaño similar, ¿cuáles son las actuales ventajas del DCEXS? Nuestras fortalezas y debilidades se pueden enunciar de
forma simultánea: somos un departamento pequeño, multidisciplinar y joven,
tanto en su historia como en la media de edad. Tenemos un departamento variado
en su composición, con una parte significativa de profesores que son, además,
miembros de los otros centros del PRBB. Si sabemos estar juntos y ser
generosos, podremos explotar la parte constructiva de estas características,
tendremos una ventaja. Si no es así, correremos también nuestros peligros. ¿Qué ve como ventajas y desventajas a la hora de incorporarse
al PRBB? Las ventajas fundamentales para nuestros investigadores son,
por una parte, la mejora de las instalaciones, que no sólo desahogará la
situación que actualmente tienen muchos grupos, sino que cambiarán de escala el
tipo de actividades y la perspectiva con la que se abordarán los objetivos
científicos y aumentará la capacidad de cooperación con los investigadores de
otros centros. Esto se hará con independencia de la adscripción formal y estoy
seguro que tendrá un efecto multiplicador. Existen ya numerosas colaboraciones
puntuales que a buen seguro se facilitarán y potenciarán enormemente. En
conjunto, yo creo que pasaremos de la investigación de pequeña escala y de
calidad, a una investigación mucho más ambiciosa, mejor conectada con la comunidad
internacional y en un centro de verdad diseñado para hacer investigación. Si no se hubiera
dedicado a la ciencia, ¿qué estaría haciendo ahora? Creo que sería músico. Más información en Biomedia: Más información en la red: |
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