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| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Células madre en humanos: ¿hacia una nueva terapia clínica?
Biomedia
(Barcelona). Las células madre* o stem
cells se definen como células derivadas de una sola célula precursora
inicial, indiferenciadas, capaces de autorenovarse y que pueden generar uno o
varios tipos celulares distintos. En los vertebrados, las células madre se han
dividido tradicionalmente en dos grupos: a) células madre embrionarias (ES, embryonic stem cells) derivadas de una
parte del embrión a estadios muy tempranos del desarrollo (antes de su implantación);
son células pluripotentes y capaces de generar todos los tipos celulares
diferenciados del cuerpo; b) células madre llamadas específicas
de órgano o de tejido, que son células multipotentes capaces de dar lugar a
varios tipos celulares distintos pertenecientes a un mismo tejido. Un ejemplo
típico de este grupo son las células madre hematopoyéticas (HSC, hematopoietic stem cell) capaces de
generar todos los tipos celulares sanguíneos y del sistema inmune. También
podemos encontrar células madre en varios tejidos adultos, como el cerebro y el
corazón, aunque no sabemos si estas células son utilizadas por nuestro cuerpo
para reemplazar las células enfermas o dañadas. En el
último número de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences
(PNAS 2001; September 4: 10.1073/pnas 191362598), Dan Kaufman y
colaboradores, de la Universidad de Wisconsin
(Estados Unidos), han obtenido por primera vez células hematopoyéticas a partir
de células madre embrionarias humanas. Las células
madre embrionarias humanas (ES) son células indiferenciadas, pluripotentes y
que pueden mantenerse indefinidamente en cultivo en el laboratorio. Hasta ahora
la mayoría de estudios sobre hematopoyesis* (formación del tejido sanguíneo) se
han realizado en ratón, y nos han permitido comprender distintos aspectos
generales de su desarrollo en mamíferos. En estos trabajos, los investigadores
han utilizado normalmente células madre embrionarias de ratón, y de ellas han
derivado distintos linajes hematopoyéticos in
vitro*, es decir en cultivo, lo que nos
ha permitido conocer y definir los estadios secuenciales del desarrollo celular
hematopoyético. En
contraste con los estudios realizados en el ratón, los trabajos de
hematopoyesis humana se han centrado en el estudio de células madre específicas
de tejido hematopoyético primario, como por ejemplo la médula ósea entre otros.
De ahí la importancia del trabajo de Kaufman y colaboradores, en el que han
conseguido mantener células ES humanas en cultivo durante al menos 300
divisiones poblacionales sin observar senescencia*, y manteniendo tanto la pluripotencia
como la organización normal de los cromosomas*
y la longitud de sus telómeros* (otra
medida de la senescencia celular). Además, Kaufman y colaboradores muestran que
cuando cultivan estas células ES humanas con otras células derivadas de tejido
hematopoyético de ratón, como fuente de factores*
de crecimiento, son capaces de diferenciar estas células ES en células
hematopoyéticas. Éstas expresan en su superficie marcadores* específicos de tejido hematopoyético
primario y pueden generar los distintos linajes celulares: eritroide
(eritrocitos*) y megacariocítico
(macrófagos*, plaquetas* y granulocitos*). Estas células diferenciadas son,
además, idénticas a las obtenidas a partir de médula ósea de un individuo
adulto. La
diferenciación hematopoyética de las células ES humanas tiene importantes
implicaciones terapéuticas, incluyendo la obtención de eritrocitos y plaquetas
para transfusiones, y de células madre hematopoyéticas (HSC) para transplantes.
Pero aunque la esperanza en las terapias basadas en células ES humanas es
enorme, no podemos olvidar que estas terapias son completamente nuevas por lo
que debemos extremar las precauciones de seguridad y eficiencia antes que los
ensayos clínicos en humanos puedan empezar a realizarse. * Glosario de Biomedia Más información en Biomedia: Más información en la red: |
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