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| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Expectativas terapéuticas en la era posgenómicaEntrevista a Paul Linus Herrling, director de investigación de Novartis Pharma
Biomedia
(Barcelona). Paul Linus Herrling es director de
investigación de Novartis Pharma,
y en calidad de tal, coordina un equipo de 3000 científicos, tal vez uno de los
más importantes en el mundo de la investigación. Máster en ciencias, doctor en
Farmacia por la Universidad de Zurich, Herrling realizó un primer posdoctorado
en Sandoz Pharma y un segundo en el Instituto de Neuropsiquiatría de la
Universidad de California en Los Ángeles. Como responsable de investigación y
miembro del Comité Ejecutivo de Novartis Pharma, las decisiones de este
investigador afectan a un presupuesto de 465 700 millones de pesetas destinado
a investigación y desarrollo de la compañía, una parte del cual se destina
exclusivamente a investigación. El Dr. Herrling ha participado en el Ciclo de conferencias Genética y ciudad,
organizado por la Concejalía de la Ciudad del
conocimiento del Ayuntamiento de Barcelona, en colaboración con Novartis, donde ha podido ser entrevistado
por Biomedia. Su conferencia sobre genómica funcional y la investigación que en
este ámbito se desarrolla en Novartis es una de las más destacadas de este
ciclo iniciado el año 2000, que permite profundizar en temas clave de la
investigación genética. Hace
cinco años usted estuvo hablando, en una visita a la Universidad Pompeu Fabra
de esta ciudad, acerca de la investigación en Novartis. Entre los temas
tratados se encontraban las perspectivas futuras de la terapia génica. ¿Cuáles
eran en esos momentos y cuáles son ahora las expectativas acerca de los
beneficios de esta terapia? En ciencia
suele suceder que las previsiones se deben ir adaptando a la sucesión de hechos
y descubrimientos. Recuerdo que en ese momento se confiaba que en un período de
cuatro a diez años se podrían ver los beneficios de esta terapia aplicada a
enfermedades particulares como el Alzheimer, la diabetes o el cáncer, y dos o
tres años para las enfermedades monogénicas. Es cierto que muchas cosas han
cambiado en estos cinco años. Aunque el caso del Alzheimer es posible
acercarnos a una solución por esta vía, hay otras enfermedades en las que
estamos aún lejos de conseguirlo. ¿Qué ha pasado
en estos años para que hayan cambiado las expectativas? Básicamente
el problema ha sido el retroceso que han sufrido la investigación y los ensayos
de terapia génica a raíz de algunos experimentos incontrolados sus
consecuencias, en ocasiones fatales. Hay ciertos ensayos que la ciencia no debe
hacer con humanos. No obstante, es posible que estemos ante una recuperación de
esta vía. La ciencia ha avanzado desde entonces, gracias a lo cual existe un
mayor control de todas las variables. Un ejemplo de ello es el enfoque actual
de los vectores oncolíticos, es decir, adenovirus diseñados para replicarse
sólo en el interior de los tumores, ya que las posibilidades son muchas y las
ventajas evidentes. ¿Cuáles
son las enfermedades en las que es posible que veamos algún beneficio? Creemos que
en el caso de la esquizofrenia se obtendrán resultados positivos. También en el
cáncer, con las estrategias de la aplicación de vectores seguros que ya he
comentado, podemos avanzar grandes pasos hacia su curación por esta vía. En
cualquier caso, es muy difícil hablar de ello sin levantar excesivas
expectativas. El Dr.
Peter Waldmeier, miembro de Novartis Pharma, ha recibido a principios de
diciembre un premio interno que le distingue por su investigación que ha
permitido el desarrollo de un prometedor fármaco para el tratamiento del
Parkinson. ¿En qué consiste esta promesa terapéutica? Estamos
hablando de la CGP 3466. Se trata de un fármaco capaz de proteger las células
dopaminérgicas en modelos de lesiones in vivo e in vitro de la
enfermedad de Parkinson. Es muy posible que en pocos años esta promesa sea una
realidad. Lo que resulta destacable respecto a su acción es que, a diferencia
de los agentes que se dirigen a la paliación de los síntomas, este fármaco se
sitúa más cerca del tratamiento de la causa, lo que representa un salto
significativo en el enfoque actual de la medicina. Parece
que la política de I+D de Novartis consistente en invertir en colaboraciones
con empresas o grupos académicos que destacan en ámbitos concretos del
conocimiento está dando sus frutos. Es cierto.
De hecho, hasta hace no mucho tiempo las grandes multinacionales farmacéuticas
dedicaban un 25% de su presupuesto de investigación a las colaboraciones
externas. En la actualidad la tendencia global y, en especial de Novartis como
pionera en este tipo de decisiones, es la de aumentar este porcentaje. Como
resultado, no sólo no se ha visto una disminución en la productividad de los
departamentos internos de investigación y desarrollo, sino al contrario. De
hecho, se necesita mucha gente dentro para gestionar los proyectos externos.
Dar dinero y esperar resultados no funciona. Hay que hacer un seguimiento de
las colaboraciones externas y aprender de los colaboradores. Las alianzas con
grupos externos resulta una de las mejores y más productivas formas de aumentar el esfuerzo investigador. Para
terminar, ¿no cree que la farmacogenómica en la era posgenómica está creando
demasiadas expectativas? Es cierto
que algunas afirmaciones acerca de la rapidez con la que se podrá acceder a
ciertas terapias pueden inducir a predicciones excesivamente optimistas. Por
ejemplo, en el caso del fármaco Glivec®, han pasado 30 años desde la
identificación de una característica genética asociada a la leucemia mielógena
crónica y el desarrollo de un fármaco específico. En la actualidad, los tiempos
de espera son algo menores, no de dos a tres años, sino más bien de diez o más,
aunque las predicciones son difíciles de hacer. Son necesarios aún muchos
experimentos. Montserrat Daban es doctora en
biología y editora científica de
Rubes Editorial Referencias
de los trabajos citados: Waldmeier PC, Spooren WP, Hengerer B.: «CGP 3466 protects dopaminergic neurons in lesion
models of Parkinson's disease», Naunyn Schmiedebergs Arch Pharmacol 2000
Dec;362(6):526-37 Más
información en Biomedia:
La apuesta por la genómica funcional. Montserrat Daban (14/12/01) |
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