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Expectativas terapéuticas en la era posgenómica

Entrevista a Paul Linus Herrling, director de investigación de Novartis Pharma

Montserrat Daban 14/12/01

Biomedia (Barcelona). Paul Linus Herrling es director de investigación de Novartis Pharma, y en calidad de tal, coordina un equipo de 3000 científicos, tal vez uno de los más importantes en el mundo de la investigación. Máster en ciencias, doctor en Farmacia por la Universidad de Zurich, Herrling realizó un primer posdoctorado en Sandoz Pharma y un segundo en el Instituto de Neuropsiquiatría de la Universidad de California en Los Ángeles. Como responsable de investigación y miembro del Comité Ejecutivo de Novartis Pharma, las decisiones de este investigador afectan a un presupuesto de 465 700 millones de pesetas destinado a investigación y desarrollo de la compañía, una parte del cual se destina exclusivamente a investigación. El Dr. Herrling ha participado en el Ciclo de conferencias Genética y ciudad, organizado por la Concejalía de la Ciudad del conocimiento del Ayuntamiento de Barcelona, en colaboración con Novartis, donde ha podido ser entrevistado por Biomedia. Su conferencia sobre genómica funcional y la investigación que en este ámbito se desarrolla en Novartis es una de las más destacadas de este ciclo iniciado el año 2000, que permite profundizar en temas clave de la investigación genética.

Hace cinco años usted estuvo hablando, en una visita a la Universidad Pompeu Fabra de esta ciudad, acerca de la investigación en Novartis. Entre los temas tratados se encontraban las perspectivas futuras de la terapia génica. ¿Cuáles eran en esos momentos y cuáles son ahora las expectativas acerca de los beneficios de esta terapia?

En ciencia suele suceder que las previsiones se deben ir adaptando a la sucesión de hechos y descubrimientos. Recuerdo que en ese momento se confiaba que en un período de cuatro a diez años se podrían ver los beneficios de esta terapia aplicada a enfermedades particulares como el Alzheimer, la diabetes o el cáncer, y dos o tres años para las enfermedades monogénicas. Es cierto que muchas cosas han cambiado en estos cinco años. Aunque el caso del Alzheimer es posible acercarnos a una solución por esta vía, hay otras enfermedades en las que estamos aún lejos de conseguirlo.

¿Qué ha pasado en estos años para que hayan cambiado las expectativas?

Básicamente el problema ha sido el retroceso que han sufrido la investigación y los ensayos de terapia génica a raíz de algunos experimentos incontrolados sus consecuencias, en ocasiones fatales. Hay ciertos ensayos que la ciencia no debe hacer con humanos. No obstante, es posible que estemos ante una recuperación de esta vía. La ciencia ha avanzado desde entonces, gracias a lo cual existe un mayor control de todas las variables. Un ejemplo de ello es el enfoque actual de los vectores oncolíticos, es decir, adenovirus diseñados para replicarse sólo en el interior de los tumores, ya que las posibilidades son muchas y las ventajas evidentes.

¿Cuáles son las enfermedades en las que es posible que veamos algún beneficio?

Creemos que en el caso de la esquizofrenia se obtendrán resultados positivos. También en el cáncer, con las estrategias de la aplicación de vectores seguros que ya he comentado, podemos avanzar grandes pasos hacia su curación por esta vía. En cualquier caso, es muy difícil hablar de ello sin levantar excesivas expectativas.

El Dr. Peter Waldmeier, miembro de Novartis Pharma, ha recibido a principios de diciembre un premio interno que le distingue por su investigación que ha permitido el desarrollo de un prometedor fármaco para el tratamiento del Parkinson. ¿En qué consiste esta promesa terapéutica?

Estamos hablando de la CGP 3466. Se trata de un fármaco capaz de proteger las células dopaminérgicas en modelos de lesiones in vivo e in vitro de la enfermedad de Parkinson. Es muy posible que en pocos años esta promesa sea una realidad. Lo que resulta destacable respecto a su acción es que, a diferencia de los agentes que se dirigen a la paliación de los síntomas, este fármaco se sitúa más cerca del tratamiento de la causa, lo que representa un salto significativo en el enfoque actual de la medicina.

Parece que la política de I+D de Novartis consistente en invertir en colaboraciones con empresas o grupos académicos que destacan en ámbitos concretos del conocimiento está dando sus frutos.

Es cierto. De hecho, hasta hace no mucho tiempo las grandes multinacionales farmacéuticas dedicaban un 25% de su presupuesto de investigación a las colaboraciones externas. En la actualidad la tendencia global y, en especial de Novartis como pionera en este tipo de decisiones, es la de aumentar este porcentaje. Como resultado, no sólo no se ha visto una disminución en la productividad de los departamentos internos de investigación y desarrollo, sino al contrario. De hecho, se necesita mucha gente dentro para gestionar los proyectos externos. Dar dinero y esperar resultados no funciona. Hay que hacer un seguimiento de las colaboraciones externas y aprender de los colaboradores. Las alianzas con grupos externos resulta una de las mejores y más productivas formas de  aumentar el esfuerzo investigador.

Para terminar, ¿no cree que la farmacogenómica en la era posgenómica está creando demasiadas expectativas?

Es cierto que algunas afirmaciones acerca de la rapidez con la que se podrá acceder a ciertas terapias pueden inducir a predicciones excesivamente optimistas. Por ejemplo, en el caso del fármaco Glivec®, han pasado 30 años desde la identificación de una característica genética asociada a la leucemia mielógena crónica y el desarrollo de un fármaco específico. En la actualidad, los tiempos de espera son algo menores, no de dos a tres años, sino más bien de diez o más, aunque las predicciones son difíciles de hacer. Son necesarios aún muchos experimentos.

Montserrat Daban es doctora en biología y editora científica de Rubes Editorial

Referencias de los trabajos citados:

Waldmeier PC, Spooren WP, Hengerer B.: «CGP 3466 protects dopaminergic neurons in lesion models of Parkinson's disease», Naunyn Schmiedebergs Arch Pharmacol 2000 Dec;362(6):526-37
Buchdunger E, Cioffi CL, Law N, Stover D, Ohno-Jones S, Druker BJ, Lydon NB.: «Abl protein-tyrosine kinase inhibitor STI571 inhibits in vitro signal transduction mediated by c-kit and platelet-derived growth factor receptors», J Pharmacol Exp Ther 2000 Oct;295(1):139-45

Más información en Biomedia:

La apuesta por la genómica funcional. Montserrat Daban (14/12/01)

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