|
|||
| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones
AIDS 2002 – BARCELONA |
|||
| Vladimir de Semir | 31/05/02 |
Biomedia (Barcelona). Barcelona se prepara para celebrar la XIV Conferencia Internacional del Sida. Han
pasado 21 años desde que comenzó la alerta sobre una extraña variedad de cáncer
diagnosticado en homosexuales de las ciudades de Nueva York y de San Francisco,
noticia publicada inicialmente en la sección de local de Los Angeles Times referida al informe Morbidity and Mortality Weekly Report, emitido por el Centro para
el Control y la Prevención de Enfermedades (5 de junio de 1981). Posiblemente
no ha habido en la historia de la medicina un fenómeno científico, médico y
social como el que se ha producido estos años en torno a la evolución del
conocimiento del síndrome de inmunodeficiencia humana. No hay duda de que el mundo de la comunicación ha
desempeñado un papel decisivo en muchos aspectos de esta enfermedad. Es
indiscutible que asociaciones de lucha contra el sida y grupos activistas de
todo tipo han influido decisivamente en la evolución del sida, desde la propia
investigación científica, a los tratamientos o a la percepción social de la
enfermedad y de los enfermos1. Hubo importantes y masivas acciones de
sensibilización de la población –un
antes y un después– con la
enfermedad y el anuncio público de la causa de la muerte del llorado Rock
Hudson o con la película «Philadelphia» y el aria de la «Aida» de Verdi, la
música de Bruce Springsteen y la extraordinaria interpretación de Tom Hanks.
Pero sobre todo ha existido un sufrimiento difícil de explicar en personas,
familias y colectivos de toda índole, fueran afectados o no. Recuerdo muy al
principio de la epidemia, cuando La Vanguardia comenzaba sus páginas
especializadas en divulgación de las ciencias, una llamada recibida en la
redacción de este diario en la que una madre se mostraba aterrorizada porque
había oído en una radio que los mosquitos podían transmitir la enfermedad y su
bebé sufría de estas picaduras. La copia de un artículo científico publicado en
una revista especializada que le envié inmediatamente por mensajero y en el que
se desmentía esta posibilidad fue la única forma de calmar la ansiedad de esta
madre. La responsabilidad informativa que gradualmente fueron adquiriendo los
medios de comunicación ante la evolución de esta enfermedad fue determinante
para la comprensión pública de la misma, aunque al principio hubiera un serio
peligro de caer en su espectacularización. ¿Recuerdan la estigmatización
inicial de los grupos de riesgo con aquello de las cuatro H: homosexuales,
hemofílicos, heroinómanos y haitianos? El sida ha sido en estos 21 años una constante
preocupación social que los medios de comunicación han reflejado de forma muy
continuada y singular. Josep M. Gatell, jefe de la Sección de Enfermedades
Infecciosas y Sida del Hospital Clínico de Barcelona y copresidente de la XIV
Conferencia Internacional del Sida, recordaba el pasado mes de mayo en el
Seminario MSD sobre Sida para Periodistas, que organizó el Observatorio de la
Comunicación Científica y Médica de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona:
«Probablemente los medios de comunicación han hablado más del sida que de
cualquier otra enfermedad a lo largo de la historia, y no sólo por las
características de esta enfermedad, sino porque los temas sanitarios cada vez
interesan más a los medios de comunicación, traspasando la fronteras de los
medios especializados (...) Una de las peculiaridades de la Conferencia
Internacional del Sida es la amplia repercusión que tiene en los medios de
comunicación. Se ha calculado que en los cinco días que dura la conferencia, la
repercusión es mayor que cinco días de Juegos Olímpicos». Desde que
comenzó la epidemia más de 60 millones de personas han sido infectadas por el
HIV, se estima que a finales del 2001 había 40 millones de personas viviendo
con la enfermedad, es la cuarta causa de mortalidad en todo el mundo y la
principal en el África subsahariana. La prevención y educación sanitaria de la
población sigue siendo la única arma realmente eficaz contra la enfermedad. El
mundo rico se beneficia de unos tratamientos que pueden convertir en crónica la
infección, mientras el mundo pobre lucha todavía por la comprensión de lo que
le ocurre, se diezma su población y el sida deja sin futuro a su juventud. En
el mundo desarrollado se detecta una cierta relajación en la lucha contra el
sida, seguramente por el avance científico conseguido. Esto se refleja incluso
en una «cierta cronificación informativa» en los medios de comunicación de
diversos países. No hay que bajar la guardia. La información – insistimos– es
la mejor arma contra el sida, tanto en el aspecto terapéutico como social. Por
esta razón el Observatorio de la Comunicación
Científica y Médica de la Universidad Pompeu Fabra ha impulsado con el
patrocinio de MSD una iniciativa pionera en el
marco oficial de una Conferencia Internacional: un seminario preliminar para la
puesta al día del conocimiento del sida para periodistas. Según el Eurobarómetro «Ciencia y sociedad» de
diciembre del 2001,
una abrumadora mayoría de europeos –concretamente
el 80,5%– consideran que «el progreso
científico y tecnológico ayudarán a curar enfermedades como el sida o el
cáncer». Esta afirmación destaca sobre muchas otras en las que se indaga sobre la
percepción que la ciudadanía tiene sobre la incidencia del avance científico en
nuestras vidas y la lucha contra las enfermedades. No hay duda de que la
ciencia conseguirá una victoria final contra el sida. Como argumentaba el Dr.
Gatell: «Las
conferencias internacionales del sida han sido recordadas por algún hecho
concreto. Vancouver, es recordada por los "cócteles" de medicamentos;
Durban, por ser el primer país en vías de desarrollo que organizaba una
conferencia dónde, además, se consiguió sensibilizar tanto a la opinión pública
como a la política. Barcelona, desde el punto de vista de hallazgos
científicos, puede pasar a la historia como la primera conferencia en la que se
aportan datos sólidos de vacunas, sobre todo de vacunas terapéuticas. El otro
mensaje, más social, es que esta reunión está enfocada, como dice el lema de la
conferencia, a la aplicación inmediata y puesta en práctica de todo lo que
hemos aprendido. De alguna manera, los conocimientos científicos en el campo
del sida están desarrollados y han sedimentado. El compromiso político y social
se alcanzó en Durban y ahora hay que aplicarlo». Es el reto de Barcelona 2002. Notas Más
información en Biomedia: Más
información en la red:
1. Janine Barbot: Les malades en mouvements, París, Éditions
Balland, 2002
Josep M. Gatell: «Las
conferencias mundiales del sida tienen más cobertura que los Juegos Olímpicos». Raimundo Roberts (24/05/02)
En la
sección de documentos de referencia de la web del
Observatorio de la Comunicación Científica puede consultar el
documento del Eurobarómetro «Ciencia y sociedad».