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| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones La guerra obstaculiza la campaña internacional contra la poliomielitis
Biomedia (Barcelona). La viruela fue la primera enfermedad erradicada en el
mundo. La poliomielitis, o polio, podría ser la segunda, según la campaña
iniciada por la Organización
Mundial de la Salud en 1988, hace trece años, cuyo objetivo es que
desaparezca antes del 2005. Sin embargo, estos propósitos podrían no alcanzarse
en Afganistán, uno de los países más afectados por la enfermedad, ya que la
guerra está obstaculizando las campañas de vacunación en este país. El pilar de la campaña
consiste, precisamente, en llevar a cabo vacunaciones sistemáticas, a través de
los llamados Días Nacionales de Inmunización. La polio es una enfermedad vírica
que afecta principalmente a la infancia. Su contagio acaece a través de las
heces. En los campos de refugiados de los países en situación de guerra
acostumbran a darse los mayores focos de infección. Debido a la carencia de
agua potable, con frecuencia, se utilizan aguas residuales contaminadas. La vía
oral es la forma de contagio más frecuente, de forma que la polio se transmite con
facilidad. Como no suele presentar síntomas es difícil reconocerla, lo que
dificulta su contención. Incluso si los hay, al tratarse de síntomas bastante
comunes (náuseas, dolores de cabeza, vómitos o faringitis), generalmente no se detecta
a tiempo. Sin embargo, cuando el virus invade el sistema nervioso central
inflama y destruye las neuronas motoras de la médula, lo que provoca parálisis,
a veces irreversible. Según UNICEF,
durante el año 2000 la polio paralizó a unos 3500 niños en 20 países, aunque
muchos más fueron infectados. La vacuna contra la polio es
efectiva y se puede administrar por vía oral de un modo sencillo. Las campañas
llevadas a cabo por la OMS han logrado, por el momento, importantes éxitos,
aunque un foco de infección entre niños no inmunizados puede echar por tierra
años de esfuerzos. Hay diez países en los que la polio está en la fase final de
su erradicación. De ellos, Bangladesh, Etiopía, India, Nigeria y Pakistán son
reservas del virus con un contagio elevado por su pobreza, insuficiente
vacunación y elevado índice de población. El resto, Afganistán, Angola, la
República Democrática del Congo, Somalia y Sudán, son países en conflicto en
los que la vacunación y su control posterior son complejos. En Afganistán, las deficientes
condiciones en nutrición y sanidad unidas al éxodo obligado de gran parte de la
población civil comportan que el control de las enfermedades contagiosas sea
extremadamente difícil. La huída hacia Pakistán de refugiados procedentes de
Afganistán que se produjo el pasado septiembre también pone en peligro la
campaña contra la polio. De hecho, se calculó que una quinta parte de los niños
afganeses menores de cinco años podrían no haber sido vacunados debido al
movimiento de la población de las zonas urbanas al campo. Para contrarrestar
estos efectos, se estableció otro período de vacunación para noviembre, que
llevaron a cabo las autoridades de Afganistán y Pakistán. Ambos países suman un
20% de los casos registrados en el año 2001. |
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