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Barcelona acogerá la sede de la Academia Internacional de la Cultura y el Conocimiento Científico

Raimundo Roberts 18/06/04

Biomedia (Barcelona). Con el anuncio de que Barcelona acogerá la primera sede de la Academia Internacional de la Cultura y el Conocimiento Científico y la presentación de la Carta de Olímpia y Barcelona finalizó el diálogo del Fórum de las Culturas de Barcelona «Conocimiento Científico y Diversidad Cultural», realizado entre el 2 y el 8 de junio de 2004. El diálogo, que acogía la octava Conferencia de la Red Internacional de Comunicación Pública de la Ciencia y la Tecnología, PCST-8, reunió a más de 650 participantes, procedentes de más de 50 países de los 5 continentes, habiéndose presentado 341 ponencias escritas de 36 países.

La Academia Internacional de la Cultura y el Conocimiento Científico, como se explicó en la reunión, tendrá por misión principal estudiar y elaborar informes sobre problemas concretos en el ámbito de la comunicación y la percepción social de la ciencia, además de crear la base documental de la red PCST.

Vladimir de Semir, presidente de la red PCST durante el período 2004-2006, anunció también que la Academia «buscará los recursos necesarios para garantizar la incorporación a la red y a sus actividades de aquellos países que actualmente tienen más dificultades». Según de Semir, no se apoyará a la red de comunicación pública de la ciencia, sino que ayudará a que «estén representadas todas las culturas del mundo» en los procesos de comunicación de la ciencia y la tecnología. «La comunicación científica debe, en este sentido, respetar los diferentes contextos culturales e integrar los conocimientos de todos los continentes» dijo.

Entre las personalidades más destacadas estuvo John Noble Wilford, periodista creador del suplemento Science Times, del The New York Times, y dos veces premio Pullitzer.  Wilford, revisando su trayectoria de más de 40 años como periodista científico en una de las publicaciones de mayor influencia internacional, confesaba en la clausura que «soy periodista científico gracias a los rusos. Empecé a interesarme por cubrir temas que eran absolutamente desconocidos para mí a raíz del lanzamiento del satélite ruso Sputnik, en 1957, y del gran impacto social que causó en la sociedad norteamericana». Desde entonces, Wilford ha cubierto en el The New York Times los grandes acontecimientos de la ciencia de la mitad del siglo XX (entre otros, la llegada del ser humano a la Luna y prácticamente toda la carrera espacial) y continúa escribiendo en dicho periódico. Wilford insistió en la necesidad de que el periodismo científico mantenga un adecuado nivel crítico.

Además, estuvo presente Mariano Gago, catedrático de Física del Instituto Superior Técnico de Lisboa y ex ministro de Ciencia de Portugal, quien recalcó la necesidad de que las políticas científicas de las diferentes administraciones integren realmente actividades de comunicación pública de la ciencia, con recursos suficientes y duraderos. En su conferencia, Gago señaló que el objetivo de dichas políticas ha de ir mucho más allá de la simple comprensión de la ciencia. «No se trata de alcanzar una mayor comprensión pública de la ciencia»,dijo, «sino de llegar a una mayor comprensión pública del mundo, con la ayuda de la ciencia». También recalcó la importancia que la difusión de la ciencia tiene para mantener un adecuado nivel de las vocaciones científicas en el mundo y la importancia de que la mujer se integre en la creación de conocimiento científico.

También estuvieron presentes altos representantes de países en vías de desarrollo como Patrick Luganda, periodista científico de Uganda y presidente de la Red de Periodistas del Clima del Cuerno Mayor africano. Luganda explicó la importancia de comprender que los periodistas tienen roles diferentes a desempeñar en distintos países. «Muchas veces la información que publicamos sobre un tema médico en el diario en el que yo trabajo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Por ejemplo, en el caso de problemas sanitarios que afectan a mujeres embarazadas y a niños, que son aún muy frecuentes en mi país».

En este sentido, cobraron una importancia especial las declaraciones de Federico Mayor Zaragoza, presidente de la Fundación Cultura de Paz y ex director general de la UNESCO,  quien recordó que «lo importante no es comunicar, sino comunicarse», poniendo énfasis en la necesidad de integración real de todos los países en el debate sobre la ciencia y sus aplicaciones.

La Carta de Olimpia y Barcelona

El comité ejecutivo de la red PCST decidió, además, suscribir la denominada Carta de Olimpia de la Cultura. Este documento, firmado en septiembre de 2001 en la Olimpiada Cultural de Atenas por sesenta personalidades internacionales, es una iniciativa original del Ministerio de Cultura de Grecia. Entre otros, en ella se concreta el compromiso formal de «incitar a los medios de comunicación, públicos o privados, a asumir, con plena conciencia de su responsabilidad moral, su papel de vectores de paz y de diálogo, y garantizar la pluralidad de la información, así como su independencia de cara a todas las presiones ejercidas por los poderes políticos, ideológicos y económicos».

Por ello se acordó que este documento fuera denominado a partir de ahora «Carta de Olimpia y  Barcelona» y los delegados presentes en el Fórum de Barcelona 2004 se comprometieron a apoyar y dar difusión a sus contenidos por todo el mundo.

El diálogo se desarrolló en tres grandes bloques de actividades, en los que se destacó el rol que deben cumplir los museos de ciencias de la salud y la vida, el traspaso del conocimiento científico basado en el respeto de la diversidad cultural y de las necesidades y características de diferentes sociedades, y el papel que deben jugar los periodistas científicos en estos procesos.

La conferencia del PCST

La parte central de las actividades fue la octava Conferencia Internacional de la Red Internacional de Comunicación Pública de la Ciencia y la Tecnología (PCST-8). Esta red nació en 1989 en Poitiers, Francia, y se reúne cada dos años. Barcelona fue la ciudad elegida para el encuentro de este año y sus organizadores locales fueron el Observatorio de la Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra (OCC-UPF) y el Comisionado de Cultura Científica-ICUB, del Ayuntamiento de Barcelona. Bajo el lema genérico de «Conocimiento científico y diversidad cultural» se abordaron tres sesiones plenarias sobre «Conocimiento nativo y ciencia actual», «Comunicación científica: perspectivas históricas y nuevas tendencias» y «Comunicación de la ciencia e inclusión social» y 30 sesiones paralelas sectoriales sobre temas relacionados. El contenido de las ponencias puede consultarse en: www.pcst2004.org. Los próximos congresos mundiales de esta red se celebrarán en Seúl (Corea del Sur) en 2006 y en Los Ángeles (Estados Unidos) en el 2008.

Además, entre el 7 y el 8 de junio se realizó el seminario «Periodismo Científico en un Mundo Diverso» coorganizado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y el OCC-UPF, en colaboración con la Asociación Española de Periodismo Científico (AEPC) y la Associació Catalana de Comunicació Científica (ACCC).

Más información en Biomedia
Cultura científica en el Forum 2004, Vladimir de Semir (26/03/04)

Más información en la red
8º Congreso PSCT. «Public Communication of Science and Technology»: http://www.pcst2004.org/esp/index.html
Observatorio de la Comunicación Científica, UPF http://www.upf.edu/occ

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