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| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Lecciones de una agencia de noticias de ciencia y tecnología
Generación
de una idea En los últimos años, los estudios realizados y la
experiencia adquirida con los cursos talleres dictados tanto a estudiantes de
comunicación como a periodistas e investigadores, nos permitió llegar a varias
conclusiones. Confirmamos, por ejemplo, que los colombianos no tienen idea de
lo que hace la comunidad científica del país; que para el ciudadano común y
corriente la ciencia es lejana porque la información que le llega a través de
los medios masivos de comunicación se refiere a misiones espaciales, la lluvia
ácida, el genoma humano, actividades que se realizan fuera de sus fronteras;
que el reportero interesado en cubrir ciencia tiene más obstáculos que apoyo
dentro del medio donde labora; que generalmente, cuando los medios informan
sobre ciencia, reducen la información a lo que en la jerga periodística
llamamos «breves», haciendo incomprensible el mensaje. Había que llenar un vacío, que favorecería a la comunidad
científica, por cuanto sacaría a la luz pública las investigaciones que
realizan, así como a los medios, que no dedican periodistas a cubrir las
fuentes científicas. Era necesario también conquistar espacios en los medios,
ofreciendo informaciones confiables, interesantes y noticiosas. Pero en última
instancia, el gran beneficiario sería la población en general. Desde mediados del 2002, empezamos a escribir la propuesta
para montar la que es hoy NOTICyT, Agencia de Noticias de Ciencia y Tecnología
de Colombia, haciendo énfasis en la ciencia y las innovaciones tecnológicas
nacionales. Se necesitaban recursos y el Instituto Colombiano para el
Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología, Colciencias, aprobó una partida para
el proyecto, y su participación en el Comité Editorial del mismo. Necesitábamos
sede y la Academia Nacional de Medicina nos ofreció oficinas con todos los
servicios. Por el camino, IBM se entusiasmó y le donó al proyecto dos
computadores, y la Sociedad Científica Sigma Xi le concedió un premio
representado en dólares, por ser un proyecto innovador. La
actividad y los resultados En enero del 2003 iniciamos actividades y en febrero enviamos el primer boletín a más de 350 periodistas de Colombia e Iberoamérica. Al cumplir seis meses de actividades el balance fue el siguiente:
Las
preguntas que surgen Varias preguntas obvias surgieron desde el comienzo: ¿Dónde
empieza y dónde termina la ciencia? ¿Qué cubre el periodismo científico? ¿Qué
comprende la ciencia y qué la tecnología? Escogimos el camino más fácil, que
fue definir las disciplinas científicas, objeto de nuestras informaciones, por
la manera como las concibe Colciencias. Así, nuestros temas se redujeron a once
líneas: salud, educación, biotecnología, ciencias básicas, ciencias del mar,
ambiente, ciencias sociales, innovaciones tecnológicas, ETI (electrónica,
telecomunicaciones e informática), energía y minería, y ciencias agropecuarias.
A este universo, le incluimos política científica, por considerar que la
ciencia se mueve dentro de un contexto social, político y económico, en una
realidad determinada, lo cual fue un acierto pues fue uno de los temas que más
«mojó» prensa. Y luego surgió la segunda tanda de preguntas: ¿Qué es
noticia científica? ¿Dónde la encontramos? Un Comité Editorial conformado por
representantes de la comunidad científica, por periodistas y por representantes
de Colciencias (que traza la política científica del país), ayudó a definir
estos interrogantes. En primer lugar, y ya definidos los temas por cubrir, era
importante el concepto de «actualidad». En segundo lugar, debía ser una
investigación realizada en Colombia o por colombianos en el exterior; de no ser
así, la noticia debía ser adaptada al contexto del país. Si se trataba de
investigaciones colombianas, en lo posible debían contar ya con resultados
preliminares o definitivos. En tercer lugar y en lo posible, el enfoque de la
noticia debería tener elementos de la cotidianidad; por último, debía tener
fuentes vivas, testimoniales. Por encima de todo, los temas que seleccionáramos
deberían ser elegidos de manera independiente. ¿Quiénes forman el cuerpo editorial de NOTICyT? El director,
el jefe de redacción y los corresponsales son profesionales. Pero uno de los
objetivos de la Agencia es precisamente formar periodistas científicos entre los
jóvenes estudiantes universitarios, así que luego de un proceso de selección,
escogimos a los mejores. Los cuatro estudiantes no tuvieron solamente práctica
periodística diaria, sino que dos veces a la semana asistieron a un curso de
periodismo científico especialmente diseñado para ellos, donde recibieron
instrucciones de miembros de la ACPC, así como de la comunidad científica. Trabajando con estudiantes universitarios era clave hacer
énfasis en dedicarle tiempo a la reportería. Con ellos definíamos los temas
para presentar al Comité Editorial. El ejercicio empezaba con proponer ideas.
¿De dónde les surgían? De las publicaciones científicas, de la cotidianidad
colombiana, de la curiosidad personal, de los listados de investigaciones de
las universidades y centros científicos, de navegar por Internet, de la
asistencia a cócteles y conversaciones informales, de efemérides, eventos,
boletines de prensa… El proceso empezaba con una característica que debe tener
todo periodista científico: la creatividad. Una vez aprobados los temas, empezaba la reportería como tal
y en esa labor era requisito aprender a hacer el contacto con la fuente por
teléfono o por correo electrónico; desplazarse hasta el lugar donde se generara
la noticia; tener conocimiento previo del tema; haber investigado lo suficiente
como para llegar a la fuente con el panorama claro; dedicarle tiempo y
preguntar hasta la saciedad. Escrito el artículo y enriquecido internamente, lo enviamos
a las fuentes para asegurarnos de estar entregando una información correcta y
precisa, práctica que en los medios periodísticos genera polémica. La ACPC
considera que en periodismo científico no hay cabida a las imprecisiones y,
aunque por supuesto no es omnisapiente, busca la rigurosidad en las
informaciones que produce, y se cuida de no desinformar. Los artículos no debían tener más de 500 palabras. A esa
conclusión llegamos después de haber conversado con directores, jefes de
redacción, y reporteros de los diferentes medios, principalmente escritos. Y
así lo hicimos. Sin embargo, en una ocasión escribimos un artículo
correspondiente a política científica que sobrepasó las mil palabras. Antes de
enviarlo lo pensamos dos veces y resolvimos que toda la información era
importante y que estaba muy bien escrito, lo que ameritaba jugarnos la
extensión. Para sorpresa nuestra, el artículo salió publicado, tal cual lo
enviamos, en varios medios de comunicación de todo el país. Ya no le tememos
miedo a escribir largo, cuando nuestro olfato periodístico nos lo permite. Las veces que no nos publicaron los artículos iguales al
original enviado, ocurrieron varias modalidades: el periódico resolvió utilizar
como fuente a NOTICyT, incluyendo a la agencia dentro del cuerpo del artículo,
lo que a nuestro juicio resulta curioso. O lo convirtieron en un breve y
acabaron con la información. O generó la idea de hacer un artículo más extenso,
con más fuentes, o incluso motivó comentarios editoriales. ¿Cómo diseminar la información? Lo hicimos a través del
correo electrónico. Organizamos dos bases de datos, una de periodistas
colombianos y otra de periodistas iberoamericanos, y a todos ellos les mandamos
semanalmente el boletín. Así, la información de primera mano les llega a unos
cuantos, y ellos se encargan de diseminarla aún más a través de sus redes. La
jefe de prensa de la Corporación Colombia Internacional, por ejemplo, reenvía
el boletín semanalmente a más de 1500 usuarios del sector agrícola de Colombia. El impacto ha sido mayor al que esperábamos. Concluimos que
los medios de comunicación sensibilizados nos creen porque nuestro trabajo es
confiable y tienen la seguridad que todas nuestras informaciones han sido
doblemente revisadas por periodistas profesionales y por los expertos en el
tema. Tenemos el aval de la trayectoria de nuestra Asociación de Periodismo
Científico y de la Academia Nacional de Medicina. Y aunque nos financia
Colciencias, lo que para muchos es una desventaja pues significa que estamos
recibiendo fondos del Estado, esta institución es una de las más respetadas del
nivel gubernamental. Los retos
para continuar Hay investigaciones que suenan muy importantes pero a las
cuales es difícil buscarles el ángulo noticioso. El factor de «actualidad» debe
continuar primando, pues la experiencia nos ha demostrado que aunque se trata
en su mayoría de noticias «frías» y permanentes en el tiempo, aquellas que
ubicamos en un contexto noticioso tienen más acogida en los medios. Para
conseguirlo es necesario continuar afilando el olfato periodístico. Si conquistamos espacios y reabrimos páginas y secciones de
ciencia y tecnología, ahora el reto es llegar a primera página. La ciencia
también es noticia. Quizá para ello sea necesario apoyar el texto con una buena
ilustración o una excelente fotografía, lo que también es uno de los propósitos
de la segunda etapa de NOTICyT. Otra posibilidad es ofrecer el servicio diario, lo cual
exige una infraestructura mayor, un equipo periodístico más numeroso y de igual
calidad al actual. El hecho de enviar noticias diarias haría que NOTICyT fuera
más periodístico. Y todavía mejor sería si lo pudiéramos hacer bilingüe. Si nos vamos a las fuentes, es necesario continuar ampliando
nuestra red de generadores de información. Colombia tiene más de 5000 personas
con título de doctorado, haciendo investigación. Dos veces esa cifra
corresponde a integrantes de la comunidad científica que también generan
resultados de investigación. NOTICyT consultó en seis meses a 150 de ellos y ya
puede incluso hacer el puente entre ellos y los periodistas de los medios directamente.
La idea sería que toda la comunidad científica se convirtiera en nuestra
fuente. Saber quién de ellos es experto en qué tema y poder identificarlo en un
abrir y cerrar de ojos, haría el proceso mucho más rápido, con resultados más
inmediatos, con más periodistas cubriendo estos temas y con más impacto en los
medios de comunicación. Tener acceso a esta red y poder dedicarle tiempo a
escudriñar en cada uno de los estudios protagonizados por los investigadores
haría que la información periodística sobre ciencia y tecnología aumentara en
cantidad y mejorara en calidad. Los colombianos tendrían más oportunidad de
conocer la actividad científica de sus compatriotas dedicados a la
investigación, y podrían informarse adecuadamente. La ciencia y la tecnología
comenzarían a posicionarse como elementos integrantes y claves de su
cotidianidad, y la percepción que el público empezaría a tener de ellas,
tendría mejores bases de conocimiento. Para hacer realidad todo lo anterior, es necesario convertir
en empresa autosostenible a NOTICyT. Mientras tanto, continuaremos golpeando
puertas para conseguir que el proyecto continúe en el tiempo. Lisbeth Fog es periodista científica, Presidente de la Asociación Colombiana de Periodismo Científico, ACPC. Más información en Biomedia: Más información en la red: |
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