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| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones III Congreso Mundial de Periodistas Científicos: más ciencia y mejor divulgación
Biomedia
(Sao Paulo). ¿Más comunicación o mejor comunicación?
Alrededor de esta pregunta se reunieron los participantes de la III Congreso Mundial
de Periodistas Científicos, realizado entre el 24 y el 27 de noviembre en
Brasil, haciendo hincapié en uno de los grandes desafíos de la comunicación de
la ciencia en este nuevo siglo. «Nuestro objetivo es entregar a la sociedad informaciones
básicas, que le permitan comprender el mundo. La gente tiene que aprender a
mirarlo de manera distinta, para poder tomar decisiones», afirmó Ulisses
Capozzoli, periodista y presidente de la Asociación
Brasileña de Periodismo Científico (ABJC), que organizó el evento en Sao
José dos Campos, Brasil, a 90 kilómetros de Sao Paulo, y que tuvo por lema:
«Periodismo científico y desarrollo humano». En este sentido, uno de sus invitados, Frank Burnet, expuso
una provocativa campaña de instigación
científica llevada a cabo el mes pasado en la Unión Europea, en especial en
el Reino Unido. La Unidad de
Ciencia Gráfica que dirige Burnet en la Universidad
de West England, planeaba buscar nuevas formas de hacer llegar la ciencia a
las personas. «Las respuestas a preguntas como Does science have the answer?
(¿Tiene la ciencia la respuesta?) de nuestros carteles podrían ser cualquiera.
Lo que buscábamos era que la gente se pusiera a pensar en ellas». En la sede del congreso, en Sao José dos Campos (donde se
encuentra la agencia espacial de Brasil, Inpe), además de despertar el interés
popular por la ciencia, las preocupaciones centrales han girado en torno al
difícil diálogo entre científicos y periodistas, a las debilidades de los
medios de comunicación y a los contratiempos en la enseñanza del periodismo
científico en las facultades. Para el periodista Martín Felipe Yriart, argentino residente
en España desde 1988, hay que poner a los estudiantes, no en el aula, sino en
el laboratorio. «Se proponen cursos que consisten en conferencias en las cuales
personas que se presentan como científicos, o representantes del mundo
científico, relatan resultados de investigaciones, desarrollos tecnológicos o
avances del conocimiento. Pero nunca explican cómo se hace la ciencia, qué es
lo que hace en la práctica que la ciencia se diferencie de la magia, la
superchería o la religión. Es decir, que aprendan lo que es la ciencia», dice. Entre los debates de esta conferencia mundial, la tercera en
su tipo y primera realizada en un país latinoamericano, se contempló un punto
crucial: el origen de las fuentes de información. La mayor parte de la
producción científica expuesta en los medios de comunicación del planeta sigue
viniendo de los países ricos. Tal cuadro es aún más grave en los llamados países en
desarrollo, que no ven reflejado en las páginas de sus publicaciones el trabajo
de sus propios profesionales de ciencia. «Cada vez más, nuestros vehículos de
comunicación están más alejados de nuestra realidad inmediata», afirma Yriart,
que es miembro del comité científico del Public Understanding of Science. Desde un país del que huyen los científicos por falta de
presupuesto, y en el que la escuela pública sufre por la mala calidad de la
enseñanza, el antropólogo Edgar de Assis Carvalho, de la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo,
puso en la mesa de discusiones el problema de la visión cartesiana de las
sociedades occidentales, que históricamente ha establecido su paradigma. «El
pensamiento resulta fragmentado, pues las ciencias no se comunican con las
humanidades», y afirmó que «tenemos el desafío de asumir la emergencia de la
incertidumbre. La ciencia no será jamás objetiva». Recordó que aun existe la
clásica disputa entre el que escribe y el que investiga: el primero trabaja su
reportaje para hoy, mientras que el segundo necesita semanas, meses o incluso
años para llegar a la posible confirmación de sus investigaciones. Durante el encuentro se creó la Federación Mundial de
Periodistas Científicos (WFSJ), cuya sede estará en
la Academia de Ciencia de Europa, en Estrasburgo (Francia). Esbozado en la II
Conferencia (realizada en 1999 en Budapest), la entidad tiene la intención de
servir como «organización paraguas» de las asociaciones de periodismo
científico regionales, nacionales o internacionales. En las tres conferencias, la primera se realizó en 1992, en
Tokio, Japón, hubo conformidad acerca de la importancia de la formación del
periodista especializado en el campo de la democratización del conocimiento
científico y de su utilización para el bienestar de la humanidad. Más
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