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John Noble Wilford: «No estamos aquí para promover la ciencia, sino para explicarla e interpretar sus consecuencias»

Miguel Tapia y Raimundo Roberts 07/07/04

Biomedia (Barcelona). Todo en él es búsqueda. Detrás de su mirada, a la vez serena y curiosa, parece desfilar una larga lista de preguntas y, sin embargo, nosotros nos acercamos a él buscando respuestas. Un efímero silencio nos hace sentir descifrados por aquellos pequeños y vivaces ojos. Decidimos ponernos manos a la obra. El reto no es fácil. ¿Cómo sorprender su experiencia de más de cuarenta años como periodista? Cuando John Noble Wilford ingresó en el New York Times (NYT) en 1965, donde fundaría y dirigiría el suplemento de ciencia Science Times, ya había trabajado en The Wall Street Journal y en la revista Time. Poco después, un giro inesperado lo situaría en el camino de convertirse en uno de los periodistas científicos más reconocidos a nivel internacional. El punto de partida: su cobertura del lanzamiento del satélite artificial ruso Sputnik.

«Disfruté mucho aprendiendo algo nuevo y buscando la forma de traducirlo a la gente», nos cuenta entusiasmado, recordando el momento. A partir de entonces, Wilford repetiría incansablemente esa experiencia de «aprendizaje y traducción», como califica él mismo el periodismo científico.

Su trabajo en este campo en el NYT ha sido reconocido con dos premios Pulitzer: en 1984, por su cobertura nacional de temas científicos, y en 1987, compartiéndolo con otros reporteros del NYT, por su trabajo de equipo en la cobertura del accidente del Challenger y sus consecuencias. Wilford ha sido, además, autor, coautor o editor de ocho libros. Pero todo ello no parece satisfacer la curiosidad de su mirada.

Cada vez que Wilford evoca el pasado, pareciera estar pensando en el futuro. «Mi primera gran cobertura fue la llegada del hombre a la luna, y espero que el descubrimiento de vida extraterrestre sea una más de ellas», admite abiertamente, con una sonrisa triunfal casi premonitoria. Ahora, después de casi treinta anos en el NYT, John N. Wilford comparte un poco de su experiencia con nosotros en una relajada charla que bien podría ser la base de una clase magistral sobre periodismo científico. Y así nos embarcamos en la conversación con uno de los periodistas más destacados de la historia del periodismo moderno.

¿Cuáles han sido los cambios más importantes que el periodismo científico ha sufrido desde que usted inició su carrera?

El cambio más importante es que el periodismo científico es visto, cada vez más, como parte del «mainstream», de la corriente principal del periodismo, mientras que, al principio, el periodista científico era visto como un especialista y confinado en un rincón. Esto es particularmente visible en el hecho de que en la actualidad muchas notas periodísticas contienen un componente científico, ya sea sobre proliferación nuclear, clonación u otros temas. Estas son noticias científicas que afectan el diálogo político de nuestro tiempo, y el periodismo científico es una necesidad para estas noticias.

¿Qué papel juega actualmente el periodismo científico en la sociedad? ¿Podemos hablar de una interacción entre ambos?

La conquista de espacios por el periodismo científico refleja sin duda la creciente importancia de la ciencia en la cultura, en la sociedad. La ciencia ha sido importante en la sociedad durante varios siglos, pero esto no había sido reconocido cabalmente hasta el siglo pasado. Gran parte de este cambio tiene que ver con la contribución de algunas aplicaciones de la ciencia como la energía nuclear, o la electrónica en las comunicaciones. Es decir, el mundo ha cambiado en los últimos 50 años, y la razón para buena parte de estos cambios ha sido el avance de la ciencia.

Así que, no es sorprendente que el periodismo científico sea parte de este diálogo que estamos teniendo (en referencia al Diálogo del Forum de las Culturas «Conocimiento Científico y diversidad cultural», en el que participó Wilford entre el 3 y el 8 de junio de 2004 en Barcelona).

Creo que hoy, la gente es más consciente de lo que la ciencia representa. En cuanto a la retroalimentación entre el periodismo científico y la sociedad, no sé exactamente cómo funciona este proceso, porque muchas de las decisiones que se toman respecto a las aplicaciones de la ciencia no son hechas de manera democrática. Se adoptan y entonces el público reacciona, asume el cambio y sigue adelante. En algunos de los temas actuales esto será diferente, como en el caso de las biotecnologías o la genética, temas que van a necesitar una mayor participación del público en la toma de decisiones.

¿Cuál es, en su opinión, la función principal del periodista científico?

Su misión más importante es averiguar qué está sucediendo en la investigación científica y reportar lo que sucede al público general. Esto incluye no sólo presentar los hechos, sino presentar una discusión sobre las implicaciones y los antecedentes de lo que está sucediendo. Y como mucho de lo que los científicos hacen es difícil de entender, debes hacer un poco de descripción y de explicación. Así es como el periodista encuentra lo que sucede, lo traduce al lenguaje popular, lo discute, y no lo hace él solo, sino que encuentra otras personas, otras fuentes y explica cuáles son algunas de las probables implicaciones.

Aprende, traduce e interpreta. Y la interpretación no proviene sólo de su mente: interpretar se basa en reportar lo que otras personas están diciendo. Yo, John Wilford, no sé cuáles son las implicaciones sobre un tema en concreto, pero puedo acudir a otras personas y averiguar lo que piensan sobre eso. Mi participación está ahí, pero no es enteramente mi juicio. Los periodistas científicos informamos sobre las nuevas aplicaciones de la ciencia, pero no debemos hacerlo con la intención de crear una demanda de estas aplicaciones. Lo hacemos para informar al público, diciendo: «esto es lo que la ciencia está haciendo», «esto es lo que la investigación nos está mostrando», o «estos son algunos de los usos que pueden obtenerse con estas investigaciones».

Y también debemos señalar cuáles son las decisiones que probablemente deberán hacerse al respecto. No estamos aquí para promover la ciencia. Estamos aquí para explicar la ciencia y para tratar de interpretar cuáles son las consecuencias, para bien o para mal.

¿Cree usted que el periodismo científico puede ser una forma de presión hacia los gobiernos?

Seguro, pero no debes hacerlo expresamente, no debes hacerlo como si fueras un abogado, porque si lo haces, perderás el respeto de tus lectores. Todos tenemos una opinión personal, y actitudes, y algunas de estas opiniones y actitudes se reflejarán en lo que escribimos, o en lo que decimos. Se reflejan porque uno selecciona, uno elige escribir el tipo de historias que le interesan. Y, en especial si trabajas para una publicación como el NYT, que es leída por gente en puestos importantes, vas a crear un efecto. Pero no deberías enfocar un artículo diciendo, bueno, voy a escribir un artículo que explique por qué el gobierno debería incrementar los fondos para la energía solar. Escribe una historia sobre energía solar, habla de sus beneficios, y di quién opina esto y esto otro, y el mensaje será transmitido. Un periodista no es un educador, pero la gente aprende con lo que escribe. Por eso, no llegues con la intención de educar a la gente, eso los asustará. Y al mismo tiempo, no hacemos política, no ejercemos  influencia política, no escribimos artículos con esto en mente, pero en el proceso de reportar, analizar e interpretar, convertimos un hecho en política. Si llegas con la intención de educar, aburres a la gente. Y si crees que vas a cambiar el mundo, la gente no te creerá, porque saben que tienes un punto de vista, y eso será todo lo que tengas.

¿Cómo se puede defender el periodismo científico de calidad de la tendencia actual de hacer del periodista un simple proveedor de contenidos?

Bueno, a veces no podrás lograrlo. Puedes luchar, pero probablemente perderás. Depende de la tradición de la publicación para la cual trabajas: si ésta no tiene una tradición en hacer un periodismo sobrio y serio, entonces tendrás una dura batalla. Dependiendo de cuan experimentado seas, lo que debes hacer es mostrar a los editores la alternativa.

Si el editor quiere una historia sobre una nueva dieta para bajar de peso, que es de eficacia incuestionable, muy bien, dale al editor el artículo, pero asegúrate de destacar un párrafo que señale que cada año se proponen nuevas dietas, que algunas funcionan y otras no. Muéstrale al lector que tiene razones para ser escéptico, y luego espera a que el editor no lo saque de la publicación. Es algo difícil.

En nuestro país (Estados Unidos), las revistas como Time o Newsweek, que solían ser muy serias, ahora hacen regularmente un artículo extenso sobre ciencias, enfocado en temas como las dietas y estas cosas. Están reemplazando la información que solían tratar. Así que es una dura batalla. Debes pensar siempre en función del público lector. Debes pensar desde tu punto de vista. ¿Qué te interesa a ti de la historia? Y, generalmente, lo que a ti te interesa le va a interesar al público lector. A menos que tú seas un científico, es decir, si lo miras como un «no-científico», por lo general lo que te atraiga de una historia, atraerá también al resto del público. Debes tener siempre esto en mente, y tratar de expresarlo.

¿Por qué te interesaste en «esa» historia en un principio? Porque hay algo importante sobre ella, y hay algo interesante. El artículo que escribas debe reflejar tanto lo importante como lo interesante de la historia. El dato interesante puede ser cómo se obtuvo el resultado, o podrían ser algunos de los usos de la investigación, o puede ser la persona que realizó la investigación. Y la importancia, debes incluirla en lo que nosotros llamamos el «párrafo significante». Es algo que tienes que resaltar una vez que has atrapado al lector diciendo cuán interesante es la historia, o por qué es interesante, y tienes que decir: de acuerdo, ahora tú estás leyendo esto, y yo quiero que sigas leyéndolo, porque es importante, y es importante por cómo va a cambiar la visión de la gente sobre la raza humana, o cómo va a cambiar la economía, o como va a cambiar esto o aquello.

Pero debes incluir algo en la historia que comprometa la atención y la mente de ese lector. Una parte de los lectores nunca llegará al párrafo significativo. Y si haces todo lo que puedes y esto no engancha al lector, quizá no haya forma de contar con ese lector de cualquier manera.

¿Cuál cree usted que es la formación ideal para el periodista científico, un científico que aprende periodismo o un periodista que aprende sobre ciencia?

Creo que es raro que un científico llegue a ser un buen periodista. Y no es porque no pueda escribir. Pero el periodismo es mucho más que escribir. Es un trabajo con dedicación exclusiva, por un lado, y no se puede estar involucrado en los dos campos, al mismo tiempo.

Si eres un científico que ocasionalmente escribe para el público, está bien, y esto debe ser promovido, porque el público necesita saber lo que los científicos piensan sobre lo que hacen, escuchándolo directamente del científico. Pero ese científico es, antes que nada, un científico, y tendrá su propio punto de vista, que puede ser, o no, el punto de vista con el cual el público estará de acuerdo. Por el contrario, uno espera que el periodista científico sea capaz de ver dos o tres lados del tema; siempre se espera que interprete desde más de un punto de vista.

¿Cree que el futuro del periodismo científico depende de su capacidad para colarse en la primera página de los diarios? ¿O es que debe concentrarse en su función dentro de los suplementos de ciencia?

Creo que debe buscar la primera página. El New York Times siempre ha tenido tradición de tratar noticias científicas, más o menos. Pero, cuando tuvimos el suplemento Science Times, y cuando estuvo bien establecido, creo que esa tradición se solidificó y, al mismo tiempo, amplió el espectro de nuestra cobertura en ciencia. Así, hoy podemos ver con frecuencia noticias de ciencia publicadas en primera página y, también,  nuestros reporteros de ciencia forman equipos más a menudo con otros periodistas, de manera que el elemento científico de una noticia es desarrollado al mismo tiempo que el elemento político o sociológico. Esto está sucediendo de manera muy marcada.

En el NYT, y ahora se extiende a otros medios en los EEUU, la ciencia se está convirtiendo, cada vez más, en parte del periodismo no especializado. Esto aún no es así en TV, aunque la TV por cable tiene ahora muchos más programas de ciencia. Y pienso que el periodismo científico debe estar tanto en los suplementos como en las páginas principales; las secciones especializadas te permiten artículos más comprensibles, mientras que la primera página no puede contener muchos de los artículos que aparecen en una sección especializada. Algunos son demasiado grandes, otros no están enfocados en lo que sucedió el día anterior, y la mayoría de los artículos de primera página se enfocan en lo que sucedió ayer o en lo que sucedió en un tema particular. Estarás más en posición de colocar un artículo de ciencias en primera plana en la medida en que convenzas a los editores de que existe un público fiel para las noticias de ciencia, aunque debes ser conciente de que muchas de esas historias nunca llegarán a la primera página.

Miguel Tapia es investigador del Informe Quiral, colaborador de la Universidad Paris VII - Denis Diderot (Francia) y colaborador del Observatorio de la Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra.

Raimundo Roberts es coordinador de Biomedia, investigador del Informe Quiral, colaborador del Observatorio de la Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra y colaborador para la comunicación interna del Parc de Recerca Biomèdica de Barcelona.

Más información en Biomedia:
Barcelona acogerá la sede de la Academia Internacional de la Cultura y el Conocimiento Científico, Raimundo Roberts, (18/06/04) 
La red PCST vista a través de 341 abstracts, Gemma Revuelta, Isabel Bassedas, Silvia Coll y Karla Islas,  (01/06/04)

Más información en la red:
Sede web de la Conferencia PCST-8: http://www.pcst2004.org/esp/
John Noble Wilford, University of Tennessee: http://www.lib.utk.edu/outreach/about/hall_fame/wilford.html
The New York Times (NYT): http://www.nytimes.com
Suplemento de ciencia del NYT, Science Times: http://www.nytimes.com/pages/science/

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