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Convención sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes

Maria Roura 6/07/01

Biomedia (Barcelona). Más de 120 gobiernos, entre ellos el español, han firmado el Convenio de eliminación de los Contaminantes Orgánicos Persistentes* que, bajo el auspicio de la ONU, trata de poner freno, por primera vez, a las sustancias químicas más peligrosas. El convenio se ha estado negociando durante los últimos tres años.

Este convenio, firmado en Estocolmo, pretende proteger la vida de las futuras generaciones mediante la prohibición de las doce sustancias químicas más dañinas, conocidas como "la docena sucia" (dirty dozen). Los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP) son productos y subproductos de la industria que se definen por su volatilidad, su estabilidad química y su capacidad para acumularse en los tejidos grasos de los organismos vivos. En pequeñas concentraciones provocan trastornos nerviosos, hormonales, inmunológicos y reproductivos, así como diversos tipos de cáncer.

Entre la llamada "docena sucia" hay diversos compuestos que contienen cloro, como varios plaguicidas (entre ellos el DDT) y algunos aceites industriales (como los bifenilos policlorados o PCB). También se incluyen en este grupo las dioxinas, que se producen en la incineración de residuos plásticos, aceites o disolventes que contengan cloro.

Dioxinas

El último de los grandes escándalos en los que se han visto implicados estos contaminantes fue la llamada "crisis de los pollos belgas", que se produjo a finales de mayo de 1999 en Bélgica, pero que acabó salpicando a toda Europa. En el Informe Quiral de 1999 se analiza la evolución de esta crisis desde su reflejo en los medios de comunicación, y se hace patente el gran impacto que causó en la población el conocimiento de los efectos medioambientales y sanitarios producidos por las dioxinas. Esta creciente preocupación ha conducido a la Comisión Europea a propiciar la elaboración de un inventario de dioxinas que identificara todas las fuentes de emisión de estos compuestos y verificara las cantidades emitidas en cada país.

Los resultados de esta investigación han sido publicados en la revista Chemosphere («Dioxin'99», Chemosphere  2001; 43 (May): 4-7) por científicos del Ciemat (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas), e indican que desde enero de 1997 a noviembre de 1999 el volumen de dioxinas liberadas por las incineradoras de residuos se redujo de 20 a 1,2 gramos. Este dato es indicativo de una alta calidad de los sistemas de control de la contaminación del aire.

En otro artículo publicado en la revista Environmental Health Perspectives (Environmental Health Perspectives 2001; 109 (3)) se exponen las concentraciones de dioxinas que se dieron en Bélgica durante la crisis, y su impacto potencial en la salud de los ciudadanos.

En esta investigación se ha analizado el contenido de dioxinas y PCB en 20.491 muestras procedentes de piensos para animales, de vacas, cerdos, pollos, huevos y leche, así como de varias grasas alimentarias. Los resultados del estudio confirman la contaminación de estos productos por aceites industriales transformados. De todos modos, debido a que las unidades de dioxinas y de PCB difieren ampliamente en los distintos alimentos, a que existen otras fuentes significativas de contaminación y a que se da un historial de contaminación anterior, es probable que otras fuentes ambientales contribuyan sustancialmente a la exposición de la población belga a estos contaminantes.

Finalmente, los autores de la investigación asumen que, a consecuencia del incidente, diez millones de belgas ingirieron entre 10 y 15 Kg. de PCB y entre 200 y 300 gramos de dioxinas. Pero la traducción de estas cifras al impacto sobre la salud es muy poco precisa. Seguramente en los próximos años se producirá un aumento en el número total de cánceres en esta población, pero las estimaciones sobre la magnitud de este aumento (entre 40 y 8000 casos) presentan un margen de error tan amplio que ofrecen poca información al respecto. Finalmente los investigadores esperan también efectos neurotóxicos en neonatos, aunque éstos ni siquiera han podido ser cuantificados.

* Glosario Biomedia

Más información en Biomedia:
Las repercusiones de los contaminantes en la salud. Mar Mediavilla (26/01/00)

Más información en la red:
Gobierno belga (página sobre dioxinas): http://belgium.fgov.be/pb/pbh/frbh00.htm
Instituto de Toxicología (información científica sobre dioxinas): http://www.mju.es/toxicologia/dioxinas.htm

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