|
![]() |
||
| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Premio Nobel de Medicina a dos pioneros de la resonancia magnética
Biomedia (Barcelona). El
premio Nobel 2003 de Medicina ha sido otorgado este año a dos investigadores
pioneros en resonancia magnética, Paul Lauterbur, de Estados Unidos, y Peter
Mansfield, de Gran Bretaña. El premio les ha sido concedido por los «relevantes
descubrimientos relativos al uso de la resonancia magnética, que representa un
cambio en el diagnóstico y en la investigación médica», y que ahora se aplica a
muchos pacientes en todo el mundo. El Nobel de Medicina, que se entrega desde 1901,
representa hoy el equivalente a 3,1 millones de dólares, y premia el desarrollo
de una técnica no invasiva
y que ha alcanzado un alto grado de precisión en el diagnóstico por imagen. Las investigaciones sobre resonancia magnética (RM) dieron
sus primeros frutos en 1977 en el Downstate Medical Center de Brooklyn
(Estados Unidos), donde se logró captar una imagen bidimensional del torso del
investigador Raimond Damadian, que fue luego reconstruida con ordenador. Para
conseguir esta imagen, los investigadores se basaron en las ideas desarrolladas
por Lauterbur y Mansfield. En resumen, los
galardonados sentaron las bases para adaptar al diagnóstico médico un proceso
que, hasta ese momento, se había utilizado especialmente para conseguir
imágenes moleculares. Lauterbur, por una parte,
halló la forma de crear imágenes bidimensionales, alterando el campo magnético
de algunas moléculas, mientras que Mansfield demostró cómo las señales
podían ser evaluadas matemáticamente y analizadas informáticamente, para
después plasmarlas en imágenes. Además, demostró teóricamente cómo acelerar la
toma de imágenes, algo que no pudo ponerse en práctica hasta unos diez años
después. De esta manera, la resonancia magnética permite hoy obtener
imágenes del cuerpo humano basándose en los cambios que un campo magnético
produce sobre los líquidos humanos, los cuales representan casi dos tercios del
total de nuestro cuerpo. De hecho, muchas enfermedades producen diferencias en
el contenido de agua en los tejidos y órganos, y estos cambios son reflejados
en la resonancia magnética. De esta manera, la técnica permite obtener detallados «cortes» digitales de los órganos,
que ayudan a realizar diagnósticos precisos sin la necesidad de cirugía. Según la Fundación
Nobel, cada año se realizan cerca de 60 millones de exámenes de este tipo que
ayudan también a crear nuevas terapias contra enfermedades como el cáncer, la
esclerosis múltiple y el Parkinson. Más información en Biomedia: Más información en la red: |
|||
|
|
|||