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Ciertos fármacos antiinflamatorios podrían ser útiles para prevenir la enfermedad de Alzheimer

Juan Carlos López García 16/11/01

Biomedia (Barcelona). Existe evidencia epidemiológica de que las personas que usan de manera regular fármacos antiinflamatorios del tipo no esteroide* (como el ibuprofeno, por ejemplo) tienen menos probabilidades de desarrollar enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, aún no sabemos si existe una relación real y directa entre el consumo de estas sustancias y la patogénesis del Alzheimer, ni sabemos cuál es su mecanismo de acción en caso de que resultasen ser verdaderamente benéficas. Dado que la enfermedad de Alzheimer se acompaña en ciertos casos de una reacción inflamatoria cerebral, algunos investigadores han sugerido que los antiinflamatorios no esteroides ayudan al sistema nervioso previniendo directamente el efecto neurotóxico de la inflamación. Pero un artículo reciente publicado por Sascha Weggen y sus colaboradores en la revista Nature señala que hay otro mecanismo neuroprotector que debemos tomar en cuenta: la capacidad de este tipo de antiinflamatorios para interferir con la producción de una proteína* característica de la enfermedad de Alzheimer.

El cerebro de pacientes con enfermedad de Alzheimer se caracteriza por la presencia de las llamadas placas amiloides*, las cuales se componen de una proteína conocida como beta-amiloide. Aunque la proteína beta-amiloide es producida en el cerebro de todos los humanos, su producción es limitada. En pacientes con Alzheimer, en cambio, el equilibrio en la producción de esta proteína está alterado, lo que lleva a su acumulación y a la formación de placas amiloides. Weggen y sus colaboradores utilizaron cultivos de células* nerviosas y los trataron con diferentes antiinflamatorios no esteroides, incluyendo algunos tan comunes como el ibuprofeno y la indometacina, y encontraron que estas sustancias eran capaces de reducir la producción de beta-amiloide. Más aún, el efecto que encontraron fue muy específico pues otros antiinflamatorios como Aspirina y el naproxeno no afectaron la formación de aquella proteína.

Un aspecto sobresaliente del trabajo de Weggen y sus colegas es el hecho de que el efecto de los antiinflamatorios no sólo se manifestó en células cultivadas, sino también en animales intactos. Efectivamente, los investigadores probaron la acción de los antiinflamatorios en ratones modificados genéticamente* para producir beta-amiloide. Estos ratones se caracterizan por la formación de placas amiloides similares a las que se observan en la enfermedad de Alzheimer, por lo que son un modelo ideal para probar el efecto de cualquier terapia. Al tratar a estos ratones con antiinflamatorios, la producción de beta-amiloide y la acumulación de placas también se redujeron.

¿Cuál es el mecanismo mediante el cual los antiinflamatorios tienen este efecto? Una posibilidad inmediata es que su acción involucre el efecto que tienen sobre una enzima* llamada ciclooxigenasa. Esta enzima es el blanco tradicional de los antiinflamatorios*, y su inhibición es precisamente la base para combatir la reacción inflamatoria. Sin embargo, las observaciones de Weggen y sus colaboradores indican que la ciclooxigenasa no tiene ninguna relación con la producción de beta-amiloide. Para demostrarlo, los científicos usaron un tipo de células mutantes* que carecen de ciclooxigenasa y encontraron que los antiinflamatorios seguían siendo efectivos para reducir la formación de beta-amiloide. Por lo tanto, el efecto de estos fármacos depende de otro mecanismo que aún deberá ser identificado.

Aunque los resultados de este estudio demuestran un efecto benéfico de los antiinflamatorios contra la formación de una de las proteínas responsables de la enfermedad de Alzheimer, no debemos pensar que su aplicación clínica es inmediata. Los antiinflamatorios no esteroides tienen una serie de efectos secundarios tales como toxicidad renal y gastrointestinal, por lo cual no serían útiles para tratar a pacientes con Alzheimer por períodos prolongados. Sin embargo, las observaciones de Weggen y sus colegas nos invitan a pensar que sería muy útil desarrollar nuevos compuestos derivados del ibuprofeno o la indometacina que, sin tener los efectos tóxicos de éstos, también sean capaces de combatir la formación de beta-amiloide.

* Glosario de Biomedia

Más información en Biomedia:
Un nuevo modelo para estudiar el Alzheimer en la mosca de la fruta. Juan Carlos López García (06/07/01)
Relacionada la oxidación de una proteína con el Parkinson y el Alzheimer. Maria Roura (13/12/00)
Prioridad al Alzheimer (27/09/00)
Identificada una nueva proteína relacionada con la aparición de Alzheimer. Juan Carlos López García (27/09/00)     

Más información en la red:

Resumen del artículo publicado en Nature:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?cmd=Retrieve&db=PubMed&list_uids=11700559&dopt=Abstract

Información general sobre Alzheimer:
http://www.sfn.org/briefings/alzheimers_disease_plaques.html
http://www.sfn.org/briefings/alzheimers.html
http://www.ninds.nih.gov/health_and_medical/disorders/alzheimersdisease_doc.htm

Asociaciones interesadas en el estudio del Alzheimer:
http://www.alz.org/
http://home.mira.net/~dhs/
http://www.alzheimer-europe.org/spanish/index.html (en español)
http://www.solitel.es/alzheimer/alzheimer.htm (en español)
http://neurologychannel.com/alzheimers/

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