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| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Microbiología aplicada a cultivos
Biomedia (Barcelona). El uso
de microorganismos para proteger los cultivos de enfermedades bacterianas y
fúngicas se presenta como una alternativa limpia a la aplicación de biocidas
sintéticos. De esta manera, los investigadores pretenden aumentar la producción
agraria minimizando el uso de productos químicos potencialmente contaminantes y
nocivos para el consumo humano. Así lo ha explicado el microbiólogo Emilio
Montesinos, catedrático del Institut de
Tecnologia Alimentària (INTEA) de Girona, durante la conferencia "Los
microorganismos como biopesticidas y biofertilizantes", dentro del ciclo
"La tierra y el medio", organizado por el Institut
d'Estudis Catalans. Casi un
40% de la producción agrícola anual se pierde debido a plagas de
insectos, enfermedades provocadas por microorganismos y malas hierbas, explicó
el catedrático. Al mismo tiempo, la demanda de productos agrícolas y, por lo
tanto, de terreno cultivable, aumenta debido al incremento progresivo de la
población, sobre todo en los países subdesarrollados. De satisfacerse la
demanda, la aplicación de biocidas y fertilizantes químicos se produciría de
forma masiva. Según datos de la FAO, para defender estos cultivos de las
enfermedades, el consumo de pesticidas debería multiplicarse por cifras
insostenibles para el medio ambiente. El
grupo de investigación del INTEA estudia la posibilidad de reducir el uso de biocidas
químicos, por lo que ha orientado su trabajo hacia la microbiología agrícola
aplicada a enfermedades, principalmente en plantas de cultivo como la manzana y
la pera. Sus líneas de investigación incluyen la protección integrada contra
diversas enfermedades en los cultivos y durante la post cosecha. Por un lado,
se diseñan modelos de predicción de riesgos de infección y, por otro, se
desarrollan nuevas tecnologías de control integrado de enfermedades utilizando
microorganismos antagonistas de los patógenos que afectan a los cultivos. Del
mismo modo, este tratamiento también se aplica en la fase de producción, cuando
la fruta, una vez recogida y almacenada, es vulnerable a la putrefacción
causada por hongos. En esta línea, se han obtenido resultados espectaculares
con la bacteria Pantoea agglomerans, microorganismo
no patógeno que aplicado en la fruta recogida evita que crezcan los hongos. Los
ensayos realizados con esta bacteria han dado buenos resultados y su eficacia
es equivalente a la de los antifúngicos químicos. Actualmente, este fungicida
natural se está sometiendo a rigurosos análisis toxicológicos y de estabilidad
genética antes de ser comercializado. Más
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