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Barcelona acogió el congreso «Mujeres y Hombres: Salud, Ciencia y Tecnología»

Gabriel Stekolschik 28/02/03

Biomedia (Barcelona). Durante los días 20 y 21 de febrero del 2003, Barcelona albergó una experiencia innovadora en el campo de los estudios de género. Más de doscientas personas
(83% mujeres), colmaron durante estos dos días el Auditorio del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) para participar del congreso «Mujeres y Hombres: Salud, Ciencia y Tecnología».

Organizada por la Concejalía de Ciudad del Conocimiento del Ayuntamiento de Barcelona, la reunión tuvo como propósito central exponer -desde una perspectiva de género- las desigualdades que padece la mujer en áreas tales como la salud, la ciencia y la tecnología.

Para los organizadores, uno de los logros del congreso fue la heterogeneidad del público. La audiencia estaba compuesta por educadores, investigadores, funcionarios de la administración pública, personal sanitario, y un amplio abanico de profesionales que no necesariamente tenían que ver con el feminismo.

Vladimir de Semir, concejal de Ciudad del Conocimiento del Ayuntamiento de Barcelona y miembro del comité organizador, junto a Lourdes Muñoz, concejala de Política de la Mujer, dieron inicio a la reunión, mientras la conferencia inaugural estuvo a cargo de Isabel Yordi, coordinadora del Programa de Género y Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Yordi dio a conocer la política que esta institución lleva a cabo desde el año 2002, y que busca llevar a cabo una integración transversal de aspectos de género en los programas de salud, para llegar a la igualdad entre hombres y mujeres. «El reto es integrar el género en todo el ciclo de la vida, involucrando a los hombres en la tarea», subrayó Yordi.

A continuación, Mercè Boada, miembro del Consejo Científico del Observatorio de Salud y Mujer (OBSYM) presentó y describió el sitio http://www.obsym.org/, un espacio virtual en la web diseñado para informar y educar a las mujeres en salud.

Después de un café, llegó la primera mesa redonda con el título: «Género y Salud: diferencias y desigualdades». Su moderadora, Izabella Rohlfs, del Hospital Universitario de Girona Doctor Josep Trueta, remarcó la necesidad de distinguir entre el concepto de género y el de sexo, y señaló que «muchos problemas de salud de la mujer son invisibles porque han sido estudiados por hombres».

Enfatizando permanentemente sobre la importancia de tener una perspectiva de género para considerar los problemas de salud, Rohlfs describió de qué manera los factores socioeconómicos afectan en forma diferente la salud de la mujer y la del hombre, y explicó que «los roles de género también afectan la salud de los hombres».

La mesa tuvo también como expositora a Carme Valls, del Centro de Análisis y Programas Sanitarios (CAPS), quien denunció que el reduccionismo social, cultural, psicológico o reproductivo para con la salud de la mujer produce patologías que conducen a una morbilidad diferencial para el género femenino. «El 25% de las quejas de las mujeres son consideradas psicosomáticas», ilustró.

A la ponencia de Valls siguió la de Joan Benach, del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Pompeu Fabra, quien presentó un atlas de la mortalidad en España, con la localización de las principales causas de muerte para cada sexo. La exposición de Carlos Álvarez-Dardet, director de la revista científica Journal of Epidemiology and Community Health, reveló que en los trabajos que recibe para su publicación «las mujeres son invisibles, no hay estudios con enfoque de género».

Finalmente, la primera mesa redonda fue cerrada por un debate con el público, después de que Montse Cervera, de la Asociación Ca la Dona, destacara la necesidad de ejercer un seguimiento y control democrático de las políticas de salud de las mujeres.

La tarde del primer día de sesiones, dedicada a la mujer y la ciencia, fue iniciada con la conferencia de Eulalia Pérez Sedeño, del Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que relató la historia de la mujer en el ámbito científico.

A continuación, y con el título «Género y ciencia: de la construcción del conocimiento a los aspectos profesionales», se presentó la segunda mesa redonda del congreso. Su moderadora, María Jesús Santesmases, de la Unidad de Políticas Comparadas del CSIC, criticó la discriminación que impide a la mujer acceder en igualdad de condiciones que los hombres a los puestos jerárquicos en el ámbito científico. Ironizando con la supuesta objetividad y neutralidad de la ciencia, Santesmases señaló que «las jerarquías nos devuelven al sexo como problema, por eso tenemos que hablar de género». Finalmente, y en virtud del escaso reconocimiento que reciben las mujeres por su actividad científica, opinó que a lo largo de la historia «las mujeres han sido invisibles en la producción de conocimiento».

Ana Sánchez, del Instituto Universitario de Estudios de la Mujer de la Universidad de Valencia, instó a «dejar de lado las dicotomías (hombre-mujer por ejemplo) para pensar desde la complejidad». En este sentido, expuso la paradoja de que para el caso hombre-mujer «por un lado no se tienen en cuenta ciertas diferencias importantes y por otro se buscan diferencias (cognitivas, genéticas, etc.) simplistas».

La mesa continuó con Mercè Piqueras, de la Asociación Catalana de Comunicación Científica, que ilustró el problema de la desigualdad de género en el mundo de la ciencia y la tecnología por medio de una analogía con el tratamiento que se le da habitualmente a las enfermedades.

Flora de Pablo, presidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT), demostró con cifras y gráficos las dificultades de las mujeres de ciencia para acceder a puestos jerárquicos, y advirtió sobre la necesidad de hacer más atractiva la ciencia a las mujeres porque «ingresan menos mujeres que hombres en la creación de ciencia y, también, se pierden más mujeres que hombres en la carrera de investigador».

El ex presidente del CSIC, Rolf Tarrach, cerró la mesa redonda sobre mujer y ciencia aceptando que la discriminación jerárquica hacia la mujer existe en todos los ámbitos «pero -resaltó- es más preocupante que exista en el mundo de la ciencia». Tratando de encontrar una explicación para la segregación de las mujeres, Tarrach afirmó que es muy complicado evaluar candidatos a una plaza de investigación, «tribunales diferentes, seguramente elegirán personas diferentes», especuló. Además, opinó que no habría que valorar principalmente la producción sino el entorno y las condiciones laborales porque «no es lo mismo lo que se puede hacer trabajando en Harvard que en una universidad pequeña de España».

El segundo día del congreso se inició con la conferencia «Mujer y Ciencia. Desafío para Europa» a cargo de Nicole Dewandre, directora de la Unidad Mujer y Ciencia de la Comisión Europea. Dewandre explicó el trabajo de la Comisión destacando que «aún falta mucho camino por recorrer en el objetivo de la Unión Europea de lograr la igualdad de los géneros, en especial en la ciencia».

La tercera y última mesa redonda, «Mujer, tecnología y formación», fue moderada por Margarita Artal, directora del Programa Mujer de la Universidad Politécnica de Cataluña, un proyecto cuyo objetivo es relacionar el mundo de la tecnología con los intereses académicos y profesionales de la mujer.

Marina Subirats, concejala y presidenta de la Comisión de Educación y Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, se refirió a la enseñanza secundaria y la motivación por la tecnología desde la perspectiva de género. En el mismo sentido, Roser Cussó, del Instituo de Educación Secundaria Princep de Viana, presentó modelos curriculares que favorecen el interés de las jóvenes por la tecnología.

La mesa sobre mujer y tecnología fue completada por Francesc Solé Perellada, del Programa Innova de la Universidad Politécnica de Cataluña, que se refirió a la formación tecnológica de las mujeres en la universidad; y por Isabel Puig, de la empresa Anima Enginyers, que relató una experiencia laboral que vivió personalmente en el ámbito de la tecnología.

Conclusiones

El éxito del congreso se percibió en el entusiasmo de los integrantes del Comité Organizador. Vladimir de Semir, por ejemplo, manifestó la voluntad de que «Mujeres y Hombres: Salud, Ciencia y Tecnología» se repita cada dos años, y que sea un espacio de referencia para trabajar sobre la perspectiva de género. Para Semir, «el impulso de este congreso debe servir para desarrollar una red u otra iniciativa que permita lograr justicia en esta cuestión». Gemma Revuelta, miembro del Comité Organizador y subdirectora del Observatorio de la Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra, resaltó el éxito de la convocatoria por lo variado de la concurrencia, y anunció la publicación del material recogido a partir de las ponencias en el próximo número de la revista Quark.

Con muchos elogios hacia la iniciativa, Isabella Rohlfs, moderadora de la primera mesa redonda, insistió con que «la salud es diferente y desigual en mujeres y hombres», y advirtió que «si bien ha cobrado importancia, aún no se ve al género como herramienta de estudio». Asimismo, Rohlfs reclamó apoyo para las organizaciones de género.

Las conclusiones de la segunda mesa fueron transmitidas por María Jesús Santesmases, quien manifestó como reto pendiente «construir un pensamiento complejo sobre los temas de la mujer dado que los mismos no son ni simples ni lineales». En este sentido, Santesmases propuso que «la innovación podría ser reflexionar desde la perspectiva feminista y no desde el género o el sexo».

Finalmente, Margarita Artal cerró la tercera mesa redonda subrayando el rol relevante del sistema educativo y de los medios de comunicación para que los temas de género puedan alcanzar el debate público, y celebró la creación de «un comité permanente que permita encontrar caminos para que se difundan los problemas expuestos en el congreso».

Gabriel Stekolschik es periodista científico y profesor adjunto de periodismo científico en la Universidad CAECE (Buenos Aires, Argentina) y bioquímico de la Universidad de Buenos Aires.

Más información en Biomedia:
Objetivo: reducir las diferencias de género en la investigación europea. Raimundo Roberts, (14/02/03)
La Unión Europea denuncia la mínima participación de la mujer en la investigación industrial europea. Raquel Lastra y Raimundo Roberts (31/01/03)
Un estudio de la Comisión Europea revela que también en el mundo científico las mujeres sufren una situación de discriminación laboral. Raimundo Roberts (7/06/02)
Las mujeres se sienten mal informadas sobre los temas de salud (19/07/02)

Más información en la red:
Observatorio de la Comunicación Científica – UPF: http://www.upf.es/occ
Congreso «Mujeres y hombres: salud, ciencia y tecnología»: http://www.bcn.es/donesiciencia
Grupo «Mujer y Ciencia», plan de acción «Ciencia y Sociedad»: http://www.cordis.lu/rtd2002/science-society/women.htm
Ayuntamiento de Barcelona: http://www.bcn.es/

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