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| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones ¿Existe realmente el efecto placebo?
Biomedia (Barcelona). En términos clínicos, los placebos* son tratamientos controles que se aplican al
paciente y que presentan una apariencia similar a los tratamientos médicos bajo
estudio, pero sin tener actividad farmacológica específica. Un control placebo
puede ser farmacológico (por ejemplo, en forma de una tableta), físico (por
ejemplo, algún tipo de manipulación) e incluso psicológico (por ejemplo, una
conversación con el paciente). Tradicionalmente, se ha
descrito un efecto placebo beneficioso en el tratamiento de muchas
enfermedades, que se ha atribuido al poder de la sugestión psicológica, al ser
percibido por el paciente como una forma de tratamiento; esta mejora en las
condiciones clínicas se observa en cerca de un 30-40% de los pacientes. En el
número de mayo de la revista médica New England Journal of Medicine (344 (21):
1594-1602), los investigadores Asbjorn Hróbjartsson y Peter C. Gøtzsche
publican un trabajo basado en la recopilación de muchos estudios médicos
realizados con y sin controles placebos; sorprendentemente, sus conclusiones
ponen en duda la existencia del efecto placebo. En conjunto, la recopilación llevada a cabo por los dos investigadores
comprende cerca de 7.500 pacientes con 40 trastornos clínicos diferentes, que
incluyen tratamientos con placebos, sin placebos y mixtos; la búsqueda se llevó
a cabo en las diversas bases de datos informatizadas (como Medline) de revistas
científicas disponibles y publicadas antes de 1998. Cuando se analizaron
conjuntamente todos los datos, el hipotético efecto del placebo resultó no ser
estadísticamente significativo en la mayoría de los casos, con independencia de
la enfermedad, autor, o tipo de diseño metodológico. Únicamente encontraron
algún efecto beneficioso en pruebas clínicas relacionadas con el dolor; los
autores han sugerido que este efecto podría ser debido a que el placebo podría
desencadenar en el paciente la formación de endorfinas, sustancias naturales
supresoras del dolor. El hecho de que los placebos no tengan efectos significativos debería
hacer plantear, en opinión de los autores, la posibilidad de suprimirlo de los
tratamientos habituales. No sólo no parecen ser beneficiosos, sino que pueden
tener incluso efectos negativos, ya que en algunos casos provocan síntomas que
imitan reacciones adversas de substancias farmacológicamente activas, como
vómitos, fatiga e incluso alucinaciones; en estos casos, los científicos
emplean el término nocebo*, por contraposición a placebo. Otros
investigadores médicos discrepan, sin embargo, de las conclusiones del estudio,
y creen que debería mantenerse el uso del placebo cuando haya razones para
creer que el paciente puede beneficiarse terapéuticamente de su inclusión en el
tratamiento. En opinión de John C. Bailar, de la Universidad de Chicago, los placebos
podrían tener incluso efectos beneficiosos todavía no detectados. * Glosario
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