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Científicos valencianos proponen el número mínimo de genes necesarios para la vida

27/09/04

Biomedia (Barcelona). A partir de la secuenciación de dos bacterias que viven en simbiosis con insectos, Investigadores de la Universidad de Valencia proponen lo que sería el genoma mínimo para la subsistencia de la vida, según publica la última edición de la revista Microbiology and Molecular Biology Reviews.

Los biólogos, encabezados por Andrés Moya, catedrático de genética y director del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva (IC) de la Universidad de Valencia, plantean que existiría un genoma mínimo para la vida, según se desprende de la comparación de seis genomas «miniatura» que pertenecen a seis especies de bacterias endosimbióticas de insectos, más el estudio de los genes esenciales que se encuentran en la mayoría de los microorganismos.

El grupo de genética evolutiva del IC ha secuenciado dos genomas de bacterias: Buchnera aphidicola y Blochmania floridanus, simbiontes, respectivamente, de los pulgones y de las hormigas carpintero.

Las bacterias endosimbióticas son microorganismos que desde hace millones de años viven en el interior de los insectos estableciendo una relación metabólica muy íntima con el organismo que las acoge. La disponibilidad de nutrientes en el entorno de las bacterias ha hecho que sus genomas perdieran información y sufrieran una reducción en el número de genes muy drástica. Así, estas bacterias contienen los genomas celulares con el menor número de genes conocido.

La intersección de estos dos genomas bacterianos hace coincidir a 313 genes. Su comparación con otros cuatro ya publicados, más la consideración de la esencialidad de los genes deducida por estudios experimentales adecuados y la propuesta de un mapa metabólico, llevan a los autores de la Universidad de Valencia a proponer que una bacteria hipotética podría crecer y reproducirse sólo con 206 genes, si se le subministra todo un conjunto de nutrientes y si no hay agresiones y cambios bruscos en su entorno.

El próximo objetivo de estos investigaciones es llegar a la definición de una lista de genes mínimos para que una célula bacteriana sea viable en un ambiente óptimo. El equipo de investigación del Instituto Cavanilles que ha realizado el estudio esta formado, además del profesor Moya, por Rosario Gil, Francisco Silva, profesor titular de genética y Juli Peretó, profesor titular de bioquímica i biología molecular.

Más información en Biomedia:
Dossier: Genética y Genómica

Más información en la red:
Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva: http://www.uv.es/cavanilles/

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