|
![]() |
||
| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Los pacientes con EPOC grave sufren más estrés oxidativo que personas sanas
Biomedia (Barcelona). Los músculos respiratorios de los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) grave sufren un estrés oxidativo más elevado que las personas sanas, lo cual hace que se deterioren aún más rápidamente sus funciones respiratorias. Esto se ha podido demostrar por primera vez en humanos gracias a un estudio de pacientes con EPOC que realizaron los investigadores Esther Barreiro y Joaquim Gea, del IMIM/Hospital del Mar, y que fue publicado en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, Vol 171 2005, el mes de mayo. Gea y
Barreiro hace unos meses identificaron también qué proteínas se encuentran
implicadas en el aumento del estrés oxidativo en un modelo experimental en
ratas. El estudio actual es el primer paso para determinar qué proteínas toman
parte en el proceso oxidativo en humanos. «Los enfermos más graves», dijo Barreiro, «tanto porque su función pulmonar
como porque la función de los músculos respiratorios están deterioradas, tienen
también más proteínas oxidadas en sus diafragmas». El problema con las
proteínas oxidadas viene determinado por el hecho de que la presencia de
oxidantes en las cadenas proteicas altera normalmente su estructura y/o
función, normalmente ambas cosas, y si las proteínas afectadas no funcionan
correctamente, no podrán llevar a cabo su función en el tejido al que
pertenecen, que en este caso es el diafragma, el principal músculo
respiratorio.
Los pacientes con EPOC y los sujetos control se reclutaron hace unos años desde
la sala de hospitalización de Neumología del Hospital del Mar y, las biopsias
del diafragma de todos los participantes en el estudio las realizó el doctor
Joan Minguella del Servicio de Cirugía del mismo hospital. Además, la obtención
de las biopsias diafragmáticas fue posible porque los pacientes tenían que ser
intervenidos de tórax por alguna otra causa, ya que, como enfatiza Barreiro,
«el tórax no se puede abrir sin una justificación clínica mayor».
Los estudios fisiológicos (las evaluaciones de la funcionalidad de los órganos
y aparatos) se hicieron a medida que se reclutaban los pacientes en el
Laboratorio de Fisiología Respiratoria de la URMAR (Unidad de Investigación en
Músculo y Aparato Respiratorio), situado en el Servicio de Neumología del
Hospital del Mar, y tanto los experimentos de biología molecular como gran
parte del procesamiento de imágenes se realizaron en el Instituto Municipal de
Investigación Médica y en el Hospital Mar.
El paso siguiente de los investigadores es determinar qué proteínas son las que
están implicadas en el aumento del estrés oxidativo. En un futuro, este tipo de
investigaciones pueden permitir el diseño de nuevas terapias basadas en
productos antioxidantes, los que podrían conseguir una reducción de los niveles
de oxidación en el diafragma de los pacientes graves y podrían llegar a evitar
la oxidación de las proteínas mayormente afectadas.
Esto podría mejorar la capacidad contráctil del diafragma de los pacientes
afectados y por lo tanto, reducir parte de su sintomatología, como reducir el
ahogo y mejorar su capacidad de ejercicio. Más información en la red: Oxidative
Stress and Respiratory Muscle Dysfunction in Severe Chronic Obstructive
Pulmonary Disease, Barreiro E. et al., Am J Respir Crit Care Med
2005; 171: 1116-1124. |
|||
|
|
|||