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| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Smartbrain: tecnología y estimulación cognitiva
Biomedia (Barcelona).
En estos tiempos en que las nuevas tecnologías nos
acompañan en muchas de nuestras actividades, las del hogar, las de la oficina y
hasta las de esparcimiento y salud, nace el Smartbrain, una nueva herramienta
para realizar terapias de estimulación cognitiva en un ordenador, a través de
Internet. Debido a las características
de la enfermedad de Alzheimer, el tratamiento no farmacológico es tan importante
como el farmacológico; por este motivo, la estimulación cognitiva es muy útil
para mejorar el estado y la calidad de vida del paciente. El Smartbrain es un programa
innovador que pretende adaptar el campo de la psicoestimulación a las nuevas
tecnologías, convirtiéndolo en una herramienta potente, rápida, efectiva y
accesible para el profesional, a la vez que amena y divertida para el paciente. Los objetivos son potenciar
y acelerar los efectos de la picoestimulación en el tratamiento de la
enfermedad de Alzheimer, aprovechando las oportunidades que ofrece la
informática mediante un programa de actividades interactivo. Con este programa se
pretende frenar el ritmo de desarrollo de la enfermedad y recuperar funciones
deficitarias en enfermos en fases leves o moderadas, incrementando su calidad
de vida. Actualmente, se está
realizando una prueba piloto entre los pacientes del centro de día ACE y
posteriormente se podrá acceder desde cualquier ordenador por medio de la
página: http://www.smartbrain.net/ ¿En qué consiste? En este momento, el
Smartbrain cuenta con 56 ejercicios interactivos agrupados por categorías,
según las funciones cognitivas que han de estimularse o las deficiencias que se
quieren reestablecer en cada paciente. Cada uno de ellos pretende estimular
alguna función, como la orientación, la atención, el lenguaje, el cálculo, la
memoria, o las agnosias. El programa informático,
dirigido al profesional cualificado y encargado de la psicoestimulación cognitiva
del paciente, está estructurado en niveles de dificultad, que se activan
automáticamente en función de los resultados y ponen a disposición del
terapeuta un registro de resultados para ver la evolución. Asimismo, ofrece la
posibilidad de diseñar planes de tratamiento individualizados teniendo en
cuenta las capacidades residuales de cada paciente y las características de su
entorno. Es decir, que el terapeuta puede realizar tantos planes de tratamiento
como pacientes tenga. Además, tiene un acceso privado
dónde puede acceder a los planes de cada uno de ellos, trabajar, modificarlos y
observar la evolución mediante el registro de los resultados. El cuidador
también puede usar el programa y observar la evolución. Karla Islas
Pieck es periodista especializada en comunicación científica. Más información en la red: |
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