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| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones 24 de marzo: día mundial de la tuberculosis
Biomedia (Barcelona). El pasado 24 de marzo se
conmemoró el día internacional de una de las enfermedades más peligrosas del
mundo: la tuberculosis (TB). Según la Comisión Europea,
la TB provoca la muerte a más de dos millones de personas cada año y, aunque
en su mayor parte se producen en países económicamente pobres, actualmente está ganando
terreno en el mundo desarrollado. Según datos
de la Comisión, se estima que cerca de un tercio de la población mundial está
infectada por Mycobacterium tuberculosis, el bacilo causante de la
enfermedad. Y aunque en muchas personas la enfermedad se mantiene en fase de
latencia, el bacilo puede activarse en cualquier momento. La vacuna conocida y utilizada hasta hoy es la BCG. Fue
desarrollada hace setenta años en el Instituto
Pasteur de París, a partir de la versión bovina de la TB, utilizando una
versión atenuada de la bacteria. Su eficacia es mayor en los recién nacidos,
provocando una respuesta inmune relativamente significativa a la TB humana,
aunque recientes estudios muestran que es vital desarrollar una nueva vacuna. Así, tanto las empresas privadas como estamentos nacionales
y europeos están trabajando en el desarrollo de nuevos fármacos y vacunas
efectivas. Un trabajo necesario dadas las importantes resistencias que se están
generando a los medicamentos usados actualmente. Pero gran parte de los
enfermos de TB tienen que enfrentarse a un problema más grave que el de la
resistencia a los fármacos, la falta de acceso a servicios sanitarios básicos.
La tuberculosis es una enfermedad fuertemente relacionada con la pobreza y la
falta de acceso a servicios sanitarios es uno de los factores que más urge
solucionar. Entre las iniciativas más interesantes para estudiar y
realizar ensayos clínicos contra las enfermedades asociadas a la pobreza se
cuenta el Programa
de Ensayos Clínicos Europa-Países en Desarrollo, que fue presentado a
mediados de abril del 2002 en Barcelona. En él se desarrollan estudios clínicos
entre expertos europeos y de África del Sur. De esta forma, se buscan
soluciones no sólo a la TB, sino también al sida, a la malaria, y a las
principales enfermedades asociadas a la pobreza. Porque aunque los médicos
realicen sus mejores esfuerzos para desarrollar vacunas o medicamentos, el
hecho que la incidencia de estas enfermedades sea mucho mayor entre las
poblaciones pobres hace que la verdadera erradicación deba pasar forzosamente
por el desarrollo, tanto económico como social. Más información en Biomedia: Más información en la red: |
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