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| Portada | Dossier | Búsqueda | Agenda | Enlaces | Créditos | Suscripciones Los expertos debaten sobre bioterrorismo y armas biológicas
Biomedia (Barcelona). En una nueva reunión de los
Encuentros Quiral, expertos de la sanidad, la Administración y el
Ejército español se reunieron con destacados periodistas de sanidad
para debatir sobre un tema que ha adquirido, recientemente, una gran
importancia dentro de la agenda pública: el terrorismo con armas biológicas. Después de los casos de cartas con Bacillus anthracis que
siguieron a los atentados en las Torres Gemelas, el bioterrorismo se ha hecho
presente en los periódicos y en la opinión pública como un tema de gran
importancia, por la fuerza intimidatoria que produce en la sociedad. Como
destacó el médico y general del Ejército, Luis Villalonga, «estos ataques han
llevado al mundo a un estado de alerta», a una sensación de amenaza, en
especial por el posible ataque a Iraq que se está debatiendo actualmente. El bioterrorismo es un problema relativamente reciente: la
unión conceptual entre armas biológicas de destrucción masiva y grupos terroristas, hasta hace pocos años, no se consideraba un riesgo. Esta
percepción cambió diametralmente desde la aparición de las cartas con carbunco,
en el 2001, caso que llevó a que se incluyera, dentro de los Encuentros
Quiral, al bioterrorismo como uno de los temas de debate. La actualidad ha
llevado a que en esta ocasión el tema tenga una nueva vigencia. Como explicó Gustavo Suárez Pertierra, catedrático de
Derecho Canónico, ex ministro de Educación y Defensa y, actualmente, director
de la Fundación Gutiérrez Mellado, un ataque con armas biológicas tendría un
coste muy inferior a cualquier otro tipo de armas. Su bajo coste, unido a la
posibilidad de que grupos terroristas tengan acceso a las armas biológicas y a
la falta de avances en los tratados internacionales sobre este tipo de
armamento, forman el marco conceptual del reciente bioterrorismo. Aunque el general Villalonga aclaró que es muy difícil
convertir un cultivo bacteriano potencialmente peligroso en arma biológica,
Suárez Pertierra destacó que es necesario «un compromiso, por parte de las
naciones, de poner en marcha códigos de conducta» para las comunidades
científicas y farmacéuticas, de manera que se creen las bases de la
responsabilidad social de todos los involucrados potencialmente en el tema. La mayoría de los expertos coincidieron en que es muy
difícil que los médicos de nuestros hospitales puedan reconocer los síntomas de
un ataque con armas biológicas o químicas, ya que existe una falta de acceso a
la información médica desde la Administración. Aunque después de los casos de
carbunco del 2001 se distribuyeron protocolos de diagnóstico y actuación en los
hospitales, falta mucho por hacer en el campo de la prevención. Como destaca
Miguel Bruguera, médico y director del Colegio de Médicos de Barcelona, este
campo está a cargo de la salud pública, «hermana pobre» del sistema sanitario
español. Recalcó que «la no actuación está dando ventajas a los contrarios»,
sean quienes sean, refiriéndose a la sensación de indefensión que produce el
riesgo de ataques biológicos, y reclamó «un sistema de actuación claro y con
criterio» frente a posibles catástrofes, lo que calificó como una tarea
pendiente del ministerio. En este sentido, José Cabrera, médico y jefe del Servicio
Nacional de Información Toxicológica del Ministerio de Sanidad, dijo que «no
existe un criterio en el Estado español para afrontar un atentado con armas
químicas o biológicas», y que el problema sería más bien de psicoterrorismo, ya
que afecta a la percepción pública en las sociedades desarrolladas con un alto
nivel de bienestar. Antoni Trilla, médico jefe del Servicio de Cirugía de la
Unidad de Evaluación, Soporte y Prevención del Hospital Clínic de Barcelona,
coincidió con Bruguera en la necesidad de desarrollar protocolos de actuación
frente a catástrofes, y también en que el problema más grave de esta crisis es
de percepción, ya que las posibilidades de un ataque, aunque existentes, son
extremadamente bajas. Asimismo, destacó la necesidad de mejorar la
planificación y las posibilidades de acceso a la información médica. Como explicó al dar comienzo la sesión Antoni Vila Casas,
los Encuentros Quiral se caracterizan por debatir temas que han tenido
un fuerte impacto en la prensa desde una perspectiva alejada de la actualidad
periodística, de manera que pueden debatirse sin la presión que ejerce la
información contingente. Pero en este caso, como ha pasado en otros anteriores,
el motivo central de discusión, el bioterrorismo, que cobró protagonismo en el
año 2001, ha vuelto a las portadas dentro del marco prebélico de un posible
ataque contra Iraq. Como conclusión, tanto periodistas como expertos recalcaron
la necesidad de reforzar la comunicación como elemento fundamental para reducir
la incertidumbre, que en el caso del terrorismo con armas biológicas, se
transforma en una alta percepción de riesgo. Miquel Vilardell, médico jefe del Servicio
de Medicina Interna del Hospital Vall d'Hebrón, y director de la revista Medicina
Clínica, destacó que es responsabilidad personal de los médicos el actualizar
sus conocimientos sobre estos temas y considera necesario que se realicen más
estudios y protocolos a través de las publicaciones científicas, medio validado
de comunicación entre los expertos. Además, destacó que las sociedades médicas
deben tener un papel importante en la entrega de información, ya que sus
estructuras les permiten llegar a todos los profesionales relacionados con
posibles ataques con armas biológicas. Los Encuentros Quiral forman parte del Proyecto
Quiral, realizado por la Fundación Vilacasas y el Observatorio de la
Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra y Rubes Editorial. Las
ponencias y conclusiones del debate son recogidas en los Cuadernos Quiral.
Más información en Biomedia: Más información en la red:
Fundación Privada Vila Casas: http://www.fundacionvilacasas.org |
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